23 agosto 2006

Enfermedades mentales en el cine: esquizofrenia y múltiples personalidades

norman_bates+brad pitt.jpg

Un artículo del blog Ciencia vs. Ficción comenta el libro de Beatriz Vera Poseck, ‘Imágenes de la locura’, en el que la autora explica los diferentes tipos de enfermedades mentales y cómo las ha mostrado el cine a lo largo de su historia. Como al autor del blog, me resultan muy interesantes en concreto dos síndromes que se asemejan mucho en cuanto a sus síntomas, pero que no son ni mucho menos iguales: la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo, es decir, las múltiples personalidades. Algunas películas reflejan uno y otras, el otro. Existen films que los confunden o que no se “mojan” lo suficiente como para que sepamos si están tratando uno u otro.

A continuación trataré de establecer las diferencias y de dar ejemplos de películas para cada caso. Advierto, sin embargo que, ya que estas enfermedades dan pie a muchos giros de guión, éste va a ser un artículo tuneado, es decir, plagado de spoilers (y pido perdón por el pésimo chiste). En general son películas muy difundidas que casi seguro que ya conocéis, pero por si acaso, yo lo aviso. Al final de casi todos estos films, descubriremos el giro de guión que ya se ha hecho constante en las cintas que tratan ambos trastornos: era él. Giro que ya es muy difícil que nos sorprenda al haberse utilizado tantas veces y que aparece analizado en este
artículo.

Esquizofrenia

La persona enferma de esquizofrenia puede sufrir alucinaciones de muchos tipos. En un caso extremo, estas visiones le llevan a ver a otras personas que no existen, a hablar con ellas y creer que están ahí. Quien sufre este problema lo que hace es “proyectar” otra u otras personalidades hacia fuera. En palabras de la autora del libro, se produce un “desdoblamiento externo”. Según tengo entendido, estas otras personalidades (que ya las ve como si existieran) son reflejo de sus anhelos frustrados, de su ira o de cualquier otro sentimiento reprimido. Como no es capaz de comportarse de determinada manera, crea a otro ser que sí lo hace. ‘Imágenes de la locura’ hace hincapié en que habitualmente los esquizofrénicos no son violentos y que tampoco se trata de psicópatas, como nos ha hecho creer el cine.

Un ejemplo que me parece que es canónico de cine que representa la esquizofrenia es ‘El club de la lucha’ (‘
Fight Club’, 1999), de David Fincher, basado en la novela de Chuck Palahniuk. Hablaré más adelante con detenimiento de esta película y explicaré por qué la pongo de ejemplo de esquizofrenia, mientras Vera Poseck la sitúa en el trastorno de identidad disociativo. Otros títulos que comenta la autora en su libro como representaciones de la esquizofrenia son: 'Spider' (2002), de David Cronenberg; 'Una mente maravillosa' ('A Beautiful Mind', 2001), de Ron Howard, o 'El resplandor' ('The Shinning', 1980), de Stanley Kubrick; entre muchos otros.

Trastorno de identidad disociativo (TID)

La persona que sufre trastorno de identidad disociativo, en lugar de ver a otros que no existen, lo que hace es “alternar” sus personalidades. Como dice Vera Poseck, “en el TID, el desdoblamiento es interno”. Unas identidades pueden tener o no tener consciencia de las demás. Y es muy frecuente que entre ellas entren en conflicto. Es una enfermedad que no ha sido catalogada oficialmente hasta hace muy poco tiempo y que muchos achacan a los tratamientos hipnóticos de los propios psiquiatras en pacientes muy fáciles de sugestionar. A pesar de eso, el cambio es tal que cada personalidad puede tener diferentes capacidades físicas o incluso pueden no compartir achaques como el asma o las alergias. Se suele dar más en mujeres y casi todos los casos se han documentado en EE. UU.

Dos psicólogos publicaron en 1957 un libro que narraba el caso de Chris Costner Sizemore, que desarrolló hasta cuatro personalidades. Fue tal el éxito del libro, que ese mismo año se rodó ‘Las tres caras de Eva’ (‘
The Three Faces of Eve’, 1957) de Nunnally Johnson. ‘Sybil’ fue un libro en 1973 y una película en 1976, que también trataban el caso real de una joven con dieciséis personalidades y de su psicóloga. Otro caso paradigmático es el de ‘El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde’, que al parecer representaba la preocupación del propio Stevenson por sentir dos personalidades convivir en su interior.

Un buen ejemplo de TID en el audiovisual sería el
capítulo 11 de la 1ª temporada de ‘A golpe de bisturí’ (‘Nip/Tuck’), titulado 'Montana/Sassy/Justice', como los distintos nombres de las personalidades de la paciente. En la actualidad, el cine ha tratado este trastorno para mostrarnos psicópatas y asesinos, cosa poco frecuente en estos enfermos. ‘El escondite’ (‘Hide and Seek’, 2005), de John Polson; ‘The Crowded Room’ (2006), de Joel Schumacher; ‘Session 9’ (2001), de Brad Anderson, y varios films de Brian de Palma, además de los ya mencionados, son algunos de los títulos que analiza Vera Poseck en su libro. La autora también menciona 'Psicosis', aunque la engloba dentro de la esquizofrenia. Más abajo comentaré detenidamente la película de Hitchcock.

Diferencias en la representación cinematográfica

En cine se podría decir que la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo se distinguen en si la persona que sufre la enfermedad es interpretada por el mismo/a actor o actriz o por diferentes actores y actrices. Lo normal es que, si se trata de síndrome de múltiple personalidad, siempre sea el mismo/a actor o actriz — ayudándose a veces de disfraces y maquillaje— y en el caso de esquizofrenia sean distintos. La película ‘Identidad’ (‘
Identity’, 2003), de James Mangold, sería una excepción, pues presenta la gran trampa de guión de que lo que vemos está ocurriendo dentro del cerebro del protagonista y por eso se trata de numerosos actores.

‘Psicosis’: un caso polémico

Se ha debatido mucho sobre si películas como ‘Psicosis’ (‘
Psycho’, 1960), de Alfred Hitchcock, confunden o no estos dos trastornos. Siguiendo la regla de uno o varios actores, 'Psicosis' debería tratar el TID. Ya que nunca vemos a Norman Bates y a su madre al mismo tiempo, se podría entender que el personaje de Anthony Perkins sufre disociación de identidad, con distintas personalidades internas que son capaces de hablar entre sí, contestarse y replicarse, porque cambian de una a otra muy rápidamente. Las personalidades múltiples pueden entrar en conflicto porque cada una quiere una cosa y, como comparten el cuerpo, o bien unas tienen que hacer lo que otra quiera, o bien llegar a un acuerdo. Ya que entran en conflicto es posible que discutan como se escucha en ‘Psicosis’.

Lo que hace que la película resulte confusa es que Norman habla a Marion (Janet Leigh) de su madre como si ésta existiera. Esto sólo se daría en los casos de esquizofrenia, en los que el enfermo pierde la conexión con la realidad y ve como reales sus alucinaciones. En el TID la conexión con la realidad no se pierde. La única explicación posible a este hecho sería que Norman, conscientemente, quisiera dar una justificación a las voces que sabe que Marion ha oído, pues sabe que padece la enfermedad. Para adaptar esta película tanto a una enfermedad como a la otra, hay que forzar mucho las suposiciones, como las que yo he dado de que las personalidades cambian ipso facto y lo de que Norman sea consciente y finja que su madre vive. El hecho de que el film sea anterior al establecimiento de la definición oficial de la enfermedad puede influir bastante en su ambigüedad.

'El club de la lucha': yo, pero más guapo, más fuerte y más atrevido

En ‘El club de la lucha’ (‘
Fight Club’, 1999), de David Fincher, Jack (Edward Norton) ha proyectado en Taylor Durden (Brad Pitt) las características que él desearía tener o que tiene, pero que esconde. Taylor es más fuerte, más guapo y más atrevido que Jack. Entonces, Taylor no sólo actúa en su lugar, sino que también martiriza física y psicológicamente a Norton por no comportarse al 100% como le gustaría. La violencia de la cinta es la catarsis del yuppie adocenado que interpreta Norton, actor que representa a un personaje con trastorno de identidad disociativo en ‘Las dos caras de la verdad’ (‘Primal Fear’, 1996), de Gregory Hoblit.

No podemos decir con claridad si las películas son correctas o incorrectas a la hora de tratar estos temas debido a que ello depende de cómo interpretemos cada uno las imágenes y sonidos que aparecen en ellas. Por ejemplo, en ‘El club de la lucha’, Beatriz Vera Poseck entiende que Brad Pitt está mostrado como un cuerpo aparte a modo de licencia narrativa o de estrategia de Fincher y, por tanto, estamos ante un caso de TID. Pero me parece menos rebuscado ver al personaje de Pitt como una alucinación externa de Edward Norton y, entonces, claramente nos encontraríamos ante la esquizofrenia, como afirman otros entendidos. Así se cumpliría también la regla de: varios actores, esquizofrenia. Lo que dice Vera Poseck es que se trata de identidad disociada porque a veces Norton tiene que sufrir las consecuencias de lo que ha hecho Pitt mientras Jack se había transformado en Taylor Durden, sin embargo, ella misma explica que en este síndrome “las distintas personalidades se presentan por lo general como si se controlaran secuencialmente, apareciendo una detrás de la otra” y en ‘El club de la lucha’ es frecuente verlos a los dos, no solo juntos, sino incluso enfrentados.


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26 comentarios:

Lost dijo...

Hola navaja en el ojo, he llegado a tu blog a través de un comentario en el mío (sesiongolfa.ar.gs). Me parece muy interesante, pero tengo un pero bastante grande: el plagio. El artículo de malas traducciones lo hizo Beatriz Pérez Moreno en blogdecine.com. Me parece perfecto que lo utilices (en mi blog tb lo hice) pero poniendo su nombre y la procedencia, que copiar sin decir nada está feo.

VaZE dijo...

aki alguien se está pasando de listo, compañero. Alguien se ha COPIADO TODO UN PUTO ARTICULO.

En http://www.blogdecine.com/archivos/2006/08/23-enfermedades-mentales-en-el-ci.php está idéntico. No puedo afirmar quién lo copió pq los dos datan de la misma fecha.

Saludos!

La navaja en el ojo dijo...

Qué gracia, se está dando un caso de doble personalidad ¿o será de esquizofrenia?. Esa persona que también escribe en blogdecine, resulta que escribe lanavajaenelojo, es la autora de todo este blog enterito. ¡Somos la misma persona! ¡¡¡¡ERA YO!!!

Lost dijo...

Qué bueno, no lo sabía, es que iba leyendo el artículo y digo, al final pondrá: por BPM, de blogdecine. Y es que luego vi otros artículos también idénticos. Pero no, no es así, mejor entonces saber que no hay plagio. Jeje, que malentendidos.
Saludos

noemi dijo...

Me ha encantado tu artículo. Se los daré a leer a mis alumnos de psicopatología y los pondré a ver alguna película.

GRAX.

La navaja en el ojo dijo...

No sabía que tenías alumnos precisamente de esta materia. Gracias a ti, me alegro mucho de que te haya gustado, especialmente si eres una entendida.

Rosenrod dijo...

Impresionante. Pero mi duda es: ¿de verdad los guionistas bajarán a esas sutilezas? Creo que tiran más bien, normalmente, por el brochazo y lo que mejor case (a veces no tanto) con el argumento.

Muy, muy interesante. Mil gracias.

Un saludo!

Beatriz Vera dijo...

Hola!
Soy Beatriz Vera, autora del libro que reseñas en tu artículo del blog. Me ha parecido super interesante y me alegra que el libro te haya interesado.
En cuanto a estos dos trastornos, es cierto que hay confusión, y más aún en el cine. Por eso, es lógico que haya discrepancias en la interpretación de las películas. En cuanto a El club de la lucha, yo me decanto por un TID, pues el personaje de Brad Pitt es real, no una "alucinación", es decir, es una "personalidad" que existe como tal, no es un personaje imaginario ni ficticio (alucinatorio) de Norton, pues si fuera así no tendría entidad propia y estaríamos viendo toda la peli a través de los ojos de Norton, por lo que todo debería ser una alucinación!
En fin, que como ves a veces es difícil establecer diagnósticos certeros con pocos datos.
Un saludo y enhorabuena por tu blog!
Beatriz Vera

La navaja en el ojo dijo...

Muchas gracias por tu apreciación. Realmente me resulta confuso que Brad Pitt sea una personalidad interena de Norton y que lo veamos como otra persona, hablando incluso con él. No te digo que no sea así, simplemente que me cuesta hacerme a la idea. Puede que el recurso de David Fincher fuera muy exagerado y por eso cueste.

Beatriz dijo...

Realmente como digo es difícil a veces decir "este es el diagnóstico adecuado" y más teniendo en cuenta que seguramente los propios directores ni siquiera hayan pensado en eso, por lo que han mezclado cosas, distorsionado otras....
Pero cómo no va a ver confusión en el cine si hasta los propios psicólogos se confunden cuando se trata de estos dos trastornos!!! De hecho, algunos especialistas dicen que en realidad los casos de TID son más de lo que parecen porque en realidad se han ocultado bajo falsos diagnósticos de esquizofrenia.
En fin, que la cosa tiene miga!!!
Un abrazo

Beatriz Vera dijo...

En cuanto a lo que comenta rosenrod tiene toda la razón, y ahí precisamente radica el problema: los guionistas suelen no preocuparse por estas cosas y de ahí viene toda la confusión y la distorsión. Las lacras de documentación son sin duda las culpables de los grandes errores que comete el cine cuando trata la locura!

Lost dijo...

Navaja, por cierto, no sé si lo de las secciones lo habrás hecho a posta lo de que estén como si de un post más se tratase, lo que suele hacer la gente es colocarlas en la columna derecha (sidebar en la plantilla). No es muy fácil, si quieres ponerlas ahí, yo te digo cómo.

La navaja en el ojo dijo...

Cuando hice lo de las secciones no existía la posibilidad de ponerlas a la derecha. Me inventé una rebuscadísima forma de hacerlas ahí arriba, pero es un coñazo porque si quiero que aparezcan las entradas, las tengo que actualizar una a una. O sea que si me explicas algo más sencillo, te lo agradeceré un montón. Supongo que si ahora lo hay será que lo han añadido porque en su momento lo puse como sugerencia de cosas que nos gustaría que tuviera el blog y supongo que lo habrá puesto más gente. Si no es eso es que alguien se ha inventado una forma.

Lost dijo...

Te iba a poner lo que tienes que poner en la plantilla para las secciones pero no me deja utilizar HTML complejo, así que te dejo mi e-mail y ya te lo mando (tienes que insertarlo en la plantilla como si fuese lo que tienes de blogs recomendados).: sesiongolfa@yahoo.es . De todas formas puedes cambiar la plantilla en bloggertemplates.blogspot.com

Stan dijo...

Yo no estoy de acuerdo con Beatriz Vera en el sentido de que creo que Tayler no existe mas que en la mente de Jack. De hecho, en la película se dan varias pistas que lo confirman:
Cuando Tayler va conduciendo con Jack de copiloto y tienen un accidente, se ve como Jack sale del coche destrozado por la puerta del conductor.
En otra escena se ve a Jack portando la famosa carpeta verde donde se desarrollaban las acciones del proyecto Meinhein. Más tarde no la reconocerá al llegar al vacío centro de operaciones.
Tambíen me lo confirma la actitud de Helena Bohan Carter, que está peremnemente sorprendida ante la actutid de Jack, como en la escena que tras hacer el amor durante toda la noche (con Tayler) Jack la expulsa de casa sorprendido de encontrarla allí, ante el asombro de la chica.
Incluso hay un flashback de Jack quemándose la mano sólo, cosa que hizo Tayler anteriormente.
En fin, todo es cuestión de apreciaciones.

Marlon Dean Clift dijo...

No sé si se ha mencionado esto, pero no todos los afectados por la esquizofrenia padecen desdoblamiento de personalidad. Es un error por desgracia bien arraigado, hasta el punto en que al parodiar la imagen del esquizofrénico siempre se le atribuye la disociación de personalidad. Esto no siempre es así.

La navaja en el ojo dijo...

Bueno, eso es lo que quería explicar al decir que los síntomas se confunden. Y he dicho que lo de ver a otra gente es en un caso extremo.

Deux ex machina dijo...

Vistitando el lugar por primera vez y que veo? un articulo de ezquisofremnia y insanidad mental, cool!

espero venir proto por aca, al viejo continente desde mexico!!

saludos.

p.s. fan de bu�uel!!

Marcos dijo...

Me interesa mucho el libro del que habláis. ¿dónde lo puedo conseguir? Gracias
Por cierto, creo que tu definición de esquizofrenia es algo errónea y confusa. La esquizofrenia no tiene nada que ver con la personalidad ni con la disociación. Las alucinaciones típicas de las psicosis no consisten en ver a otra personalidad ni en crear a otro yo que haga las cosas que tu reprimes, creo que estás algo confusa en el tema.

JohnTrent dijo...

Buen articulo.

Sin duda, es un tema muy interesante para aplicarlo al cine (y en general), lo malo es que esta siendo cada mas recurrente en los giros finales "sorpresa" y ya suena a muy visto. Vamos, que cada vez que vemos una pelicula que puede acabar con el tipico final de "esquizofrenico" huele un poco mal.

Saludos.

lanavajaenelojo dijo...

El libro lo compré en El Corte Inglés. Si vas al enlace que sale del título, verás la editorial y todo lo que te haga falta.

En cuanto a lo que dices de la esquizofrenia es que no he intentado definirla. He dicho que trataría de distinguirla del TID porque ambas tienen algunos síntomas similares o comunes. Entonces, partiendo de que ya se sabe lo que es o que si no se sabe se puede buscar, he llegado a la parte en la que se puede parecer. Pero por eso he utilizado las palabras “puede” y “En un caso extremo” dentro de las frases: “La persona enferma de esquizofrenia puede sufrir alucinaciones de muchos tipos. En un caso extremo, estas visiones le llevan a ver a otras personas que no existen, a hablar con ellas y creer que están ahí.”

Sobre si la proyección funciona como “reflejo de sus anhelos frustrados, de su ira o de cualquier otro sentimiento reprimido. Como no es capaz de comportarse de determinada manera, crea a otro ser que sí lo hace”. Pues probablemente tengas razón en que me equivoco, pero así me había dado a entender una persona que sabe mucho del tema. De todas formas, como no lo quise expresar de forma categórica, lo precedí todo de “Según tengo entendido”.

Si estos no son los motivos, pues me gustaría mucho saber exactamente por qué ocurre. Si no es así, es ahí donde fallo al aplicarle esquizofrenia a 'El Club de la lucha', pero de nuevo esta persona es la que me lo indicó.

No sé. Me gustaría saber más, así que todas las aclaraciones son bienvenidas.

Muchas gracias por vuestras visitas y saludos.

Anónimo dijo...

existe algun tipo de trastorno de identidad disociativo en la pelicula don juan de marco de jhony deep????

Anónimo dijo...

Con respecto a la pelicula "identidad", hay algo que no entiendo. Si la persona en torno a la que se desarrola la historia tiene un trastorno de personalidad multiple y todos los asesinatos ocurren en su cabeza; porque es juzgado fuera de su s pensamientos en la vida real?

La navaja en el ojo dijo...

En 'Identidad' vemos a esas personalidades desde dentro de su cabeza, vamos, desde su punto de vista. Por eso las vemos como distintos actores. Mientras que, cuando aparecen los que le interrogan, como es desde el punto de vista de ellos, vemos siempre al señor calvo y asqueroso. Pero no quería decir que lo que ocurre (los asesinatos) ocurra sólo en su cabeza. Eso ha pasado de verdad.

Anónimo dijo...

Estoy haciendo un trabajo sobre la dissociacion de identidad y me he dado cuenta que la esquizofrenia es muy parecida.
en primer lugar gracias por haberme dado una idea de la diferencia que hay entre las dos, y en segundo lugar remitir-te a un video en youtube; buscar: personalidad multiple y el video se llama trinidad.
Me gustaria que pudieras darme tu opinion y cuanto antes mejor porque estoy a punto de entregar el trabajo, pero si no es posible, no pasa nada ;)
Gracias igualmente.

La navaja en el ojo dijo...

Creo que te podría responder mejor Beatriz Vera Poseck, que es la experta en esto y la que ha escrito el libro en el que me he basado.

Aquí está su web: http://www.psicologia-positiva.com/noticias.html

y creo que en ella puedes encontrar su e-mail.