NOTA: Lo que viene a continuación no es más que una opinión. Las palabras coloquiales no suelen tener definiciones en los diccionarios, así que cada persona asociamos una acepción diferente con ellas. Esta entrada no está escrita con intención de ofender ni de insultar, sino únicamente de ilustrar lo que significa para mí ser una o un mierda.Muchas veces he dicho que me gustaba la serie "Un paso adelante" como placer culpable. Sin embargo, no es verdad que todo fuese sentir vergüenza ajena y reírse de, en lugar de con, lo que ocurría. En el apartado de los personajes, algunos de ellos estaban retratados mejor que en series o películas de mucha más categoría y aceptación crítica. Tenía algunos hallazgos que no he encontrado en ningún otro lugar.
En este caso, para explicar lo que me ocupa, quiero quedarme con uno de ellos: el de Lola, a quien interpretaba Beatriz Luengo. Es muy posible que la gran profundidad de su dibujo como personaje no fuese completamente intencionada, sino que surgiese de las modificaciones que se les iban haciendo a la trama según avanzaba la serie y de la aportación de la actriz. El retrato del que hablo depende de tantas sutilezas que me extrañaría que estuviese planteado con esa intención desde un principio.En mi opinión, Lola era el ejemplo perfecto de mierda. Estas personas, en apariencia, son buenas y desvalidas y, gracias a algún mecanismo extraño, consiguen que todos los que los rodean sientan compasión por ellos como si ellos fuesen siempre las víctimas de todo, como si todo lo que ocurre siempre se tuviese que ver desde el punto de vista de ellos.
Imagino que lo que trataron de hacer los guionistas en la "biblia" de la serie fue poner a una chica simpática y muy buena persona, que compensase sus falta de belleza física y su procedencia humilde con un gran corazón; es decir, que probablemente habrían intentado crear a la típica protagonista que, anteponiendo su personalidad a su exterior, logra la empatía de todo el mundo. Y así era como se percibía a Lola en los primeros capítulos que cada uno viese de la serie. Porque así es como se percibe en la vida real a los mierdas cuando se los conoce.Según ibas viendo más "Un paso adelante", te ibas dando cuenta de que Lola no era tan buena como parecía, que no era una gran amiga en absoluto, que no estaba tan desvalida como nos había hecho creer… era alguien egoísta, centrada sólo en sí misma y a la que poco le iban a importar los problemas de los demás porque siempre estaría muy concentrada en los suyos, fuesen reales o imaginarios... o reales en cuanto a su existencia, pero desproporcionados en cuanto a su importancia.
Te dabas cuenta igualmente de que todo lo anterior era un mecanismo muy hábil y bien construido para conseguir lo que deseaba en todo momento y, a pesar de ello, seguir quedando como la perdedora a la que todo el mundo debe mirar con ternura. Es decir: el mierda logra pisotear a los demás, pero sin ganarse el odio que suelen obtener los trepas o ganadores menos disimulados.Estas personas siempre están diciendo "es que yo soy tan bueno/a". Recuerdo que, cuando ya había visto unos cuantos capítulos de "Un paso adelante", caí en cómo era la tal Lola y me recordó a una antigua amiga, compañera de la facultad. Esta persona siempre tenía esa frase en la boca "es que yo soy tan buena…" y lo que venía a continuación solía ser una indicación de que todos se aprovechan de ella o algo similar.
Como se enseña en las clases de guión, lo que alguien dice nunca es la realidad y la realidad siempre nos la callamos o la expresamos con acciones o subtexto. Así, tal cual, ocurre con esta gente: "dime de qué presumes y te diré de qué careces". Probablemente quienes se las diesen de duras o de bordes eran mejores personas que ésta que siempre hacía alarde de su bondad.Lola, después de surgir como la más buenecita de todos, acababa siendo la peor persona de toda la serie y eso que los demás se las traían. Los personajes tan bien creados al final consiguen cabrearte tanto como una persona a la que conoces de verdad y, en casos así, yo me sorprendo insultando a la pantalla con verdadera rabia.
Además, los mierdas, al cabo del tiempo, se suelen revelar como pesados y con muy poco que aportar en una relación de camaradería, es decir, con poco interés humano. Suelen ser gente gris y que nunca destacará. Aquí se me ocurre otro de los grandes mierdas de la producción televisiva: Wilson, el amigo de House, interpretado por Robert Sean Leonard. Es alguien que va de buena persona, que cuestiona la mala actitud de los demás, pero que lo que necesita es sentirse bien consigo mismo, es decir, que todo lo bueno que hace, lo hace por egoísmo. Y por sí mismo no vale para nada, es la encarnación perfecta del "sidekick", o sea, del acompañante o secundario.
Para conseguir que los demás les compadezcamos, los mierdas siempre tienen que estar, lógicamente, autocompadeciéndose*. Por ese motivo, llegan a ser picotos. Y esto también se hace aburrido al cabo de un tiempo: tener un amigo o amiga que se queje por absolutamente todo, cansa. Lo único que se podría decir, como consuelo, es que estos mierdas no son felices. Se han convencido a sí mismos, igual que a los que les rodean, de esa falta de fortaleza física y de que son las víctimas de todo, así que se torturan y se impiden disfrutar de las cosas.* Cuando digo que alguien se autocompadece no me refiero a esas personas que tienen tanto sentido del humor como para poder reírse de sí mismas. Esto me parece muy valioso y creo que poder llegar a ese extremo es la mejor demostración de que de verdad se tiene humor.
Lewis Hamilton es un ejemplo de mierda porque se las da siempre de buena persona y porque siempre está intentando que los demás vean las injusticias que le han ocurrido. Habría que decir aquí que, cuando una injusticia es real y está al alcance de todos –en Formula 1 todo el público conoce las decisiones y puntuaciones — no hace falta señalarla, pues ya se reconocerá. Si la indicas con excesiva insistencia, es probable que sea porque no en realidad no era para tanto.
Hemos intentado buscar más ejemplos para ilustrar mejor lo que es, según mi forma de verlo, ser un mierda. En la serie "Mujeres desesperadas" dudábamos entre el personaje de Teri Hatcher y el del marido de Lynette. Se podría decir que cada uno de ellos, a su manera, tiene su mierdosidad.
19 comentarios:
Yo tenía una acepción completamente distinta de lo que es ser un mierda, pero esta al menos aclara de donde viene el apodo de Hamilton :) Mi único recuerdo de UPA era el tío ese tan desagradable, que siempre iba de chulo, hace poco hizo la serie del Síndrome de Ulises... matable al 100%.
Y, hablando de placeres culpables, he encontrado a mucha más gente de la que me imaginaba completamente enganchada a Granjero Busca Esposa. Muy fuerte lo de ese programa
Grandísima explicación impecable en todos sus aspectos. "A mi me dicen que intente llevarme bien con Alonso, pero luego él no quiere jugar a la Playstation conmigo...". Todo tiene una asquerosa lógica interna en la psique del Mierda.
Y lo de Lola, qué bien descrito: nunca un personaje llegó a crearme más odio y fascinación. A mi pesar, lo mejor de la serie.
Junto con Beatriz Rico y MAM, claro.
Pues sí, analizándolos bien, se puede apreciar que todos los personajes de esta serie tenían un grado de realidad que no se alcanza en la mayoría de las ocasiones. Por ejemplo, el chuloputas que habéis mencionado los dos: MAM o Miguel Ángel Muñoz, o sea: el tito Robert, estaba perfectamente retratado. Y también el gallego pringado, el tal Juan... Todos eran tan clavados que se sospechaba siempre que los actores estuviesen haciendo de sí mismos y que no hubiese más detrás.
El Paleto siempre fué un gran personaje, que congeniaba de una manera perfecta sus orígenes y su faceta artística.
Estupenda declaración de lo que es un Mierdas. Joder, suelen ser los más cansinos, los más encizañadores y los que más la lían en un grupo de amigos y encima el resto acaba quedando de malos para con ellos.
Eso es: siempre consiguen que los demás parezcan los malos, ahí le has dao ;)
Gran post!
Sé ve que lo que dices lo has pensado con el tiempo. Muy de acuerdo con lo de dime de que presumes y te diré de que careces.
Nosotros con lo del potorrismo y el picotismo, hemos caído muchas veces en eso. El lector ocasional pensará que somos brutales gigolos cuando lo cierto es que nuestra vida sexual es normalita tirando a mediocre.
Eso si, nunca fuimos mierdas, porque al igual que, por ejemplo Gunther, no vamos en serio.
Un mierdas consigue que los demás parezcan malos, si señor.
Por cierto la blogosfera está muy parada. Un post así se merece muchos más comentarios!
Muchas gracias. Supongo que sí, que en otros casos tendría más comentarios. Pero es verdad que está de capa caída con las redes sociales y tal.
Wilson no me cuadra en la clasificación, porque para mí un "mierda" debe ser eminentemente un falso / mentiroso, pero como bien has dicho, el argot es lo que tiene; las interpretaciones varían de persoan a persona e incluso, en el tiempo :-)
Wilson es un personaje interesante. Tiene mucho de mierda, pero... No es tan quejica como otros. Tal y como dice Ender, no es especialmente falso. Y aguanta a House cuando cualquier otro lo habría mandado a tomar por culo. Es mierda en ocasiones, lo cual lo convierte, curiosamente, en el personaje más desconcertante de la serie a pesar de lo corto de su papel.
Amos, creo yo.
La verdad es que Wilson era mucho más mierda al principio de la serie. Entonces, era canónico (aunque no fuese un falso, tenía lo de ser un don nadie, que también es otra forma de entender el mierdismo). Pero últimamente está siendo de lo más interesante y a veces me hace hasta gracia. Le ha desbancadao en el papel de persona a la que daría una hostia Foreman.
Cuando yo era pequeña o joven, escuchaba siempre en las series y en las películas que para insultar a alguien le llamaban "pasivo-agresivo" y no sabía qué coño era aquello. Luego lo fui aprendiendo de verlo tanto en contexto. Y en otra serie encontré el personaje más asqueroso del mundo por pasivo-agresivo, cosa que, de alguna forma, está muy relacionado con ser un mierda. Se trata de Sean MacNamara de "Nip/Tuck". Se tira el pisto de ser bueno y se compara con su compañero para creerse superior a él, pero luego no tiene la más mínima fuerza de voluntad y no se contiene en cuanto se le presenta la oportunidad. El otro (el dr. Troy) al menos va claramente de putero por la vida, no engaña a nadie.
un gran ejemplo de un mega-mierda: el doctor Baltar en Galactica. Es un jodido miserable ególatra presuntuoso que solo piensa en sí mismo... ¡y se tira a una cylon que está como un queso! ¡cabrón! (esto, en cambio, es un ejemplo de envidia compulsiva :-) )
Es una de las pocas series que no veo, pero he buscado su foto y, sí, tiene pinta de gilipollitas y de presumidín. Y, encima, no está nada bueno ;)
Baltar es más bien víctima de unos guionistas que no sabían qué hacer con él. Pero básicamente, sí: siempre ha sido un mierda victimista.
Otra: Kate en Perdidos. Odioso perro del hortelano siempre con mohín en el rostro.
Totalmente. Sólo que, si lo decía yo, parecería que era envidia porque es como la tía buena de la serie.
muy bien explicado, de ahí viene tb el mote de Hamiltongo el de McGuarren... ayss qué asquito madre
Lo de la mujer desesperada es otro 100% agree, a mí siempre me dio mal rollito, es la típica bobita que simplemente no sabe ser feliz y lo paga con el resto del mundo.
Genial biblia del mierdismo...Coincido con paco en que Kate de Lost es bastante odiable..y también añadiría a la lista de "mierdas" al personaje de Lili Taylor en a Dos metros bajo tierra..
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