17 de octubre de 2009

Club de lectura. Debate: Desgracia. Propuesta: Las praderas del cielo.




Hoy nos toca charlar sobre el libro Disgrace, de John Maxwell Coetzee, que debería titularse en español "deshonra" o algo parecido, pero al que han llamado Desgracia, en una clara caída en el falsfriendismo más traicionero (sí, sí, me repito, sí, me repito, me repito, sí… que sí, joder).

Más facilito, inmensamente más facilito que el anterior, así que espero que haya muchos más comentarios que el mes pasado y que empiecen antes… yo, me voy por ahí de finde, pero a la vuelta espero encontrarme un montón de observaciones inteligentes… no me hagáis ni caso, es que ya he empezado a dar clases a diestro y siniestro y tengo la vena profesoril demasiado hinchada.

Antes de pasar al siguiente, os pido encarecidamente que recomendéis lecturas para el club de noviembre, que, si no, nos quedamos sin nada para elegir. Venga, aquello que siempre estáis recomendando a vuestros amigos, que no os hacen ni puñetero caso… esta es vuestra oportunidad de que alguien comparta esa afición. Animaos y recomendad, tampoco sintáis que es una responsabilidad enorme, porque al final son los votos lo que decide.

Para el 17 de noviembre habrá que leer Las praderas del cielo (The Pastures of Heaven), de John Steinbeck. Recomendación de Elperejil, ¿o era aquello de que se dice el pecado, pero no el pecador?

57 comentarios:

La navaja en el ojo dijo...

Cuando hayáis recomendado unos cuantos, pondré la encuesta. Gracias.

Elperejil dijo...

fin se semana liado. stop. lunes comento. stop. lo siento profe. stop. qué usted disfrute su finde. stop.

Elperejil dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elperejil dijo...

Bueno, sí, dejo un breve comentario inteligente:

¿"Coetzee" no os suena como un estornudo?

geminisdespechada dijo...

Yo no quiero ser la primera, joooo.. Pero os diré que sí, que me ha gustado más que los anteriores, por eso de que yo solo leo cosas facilitas. Una cosa os quería comentar que me ha llamado la atención siendo una historia que se desarrolla en África - os dais cuenta de que no se habla apenas del color de los personajes? Hasta pasado más de medio libro no se menciona la raza de nadie, que no digo que sea necesario ni nada, pero me chocó un poco. Quizás sea la traducción pero ni siquiera me queda clara la raza de Melanie..

Otra cosa, ¿vale volver a proponer un libro propuesto anteriormente? o una vez no han pasado la votación ya se pierden para siempre? porque podríamos recuperar los que no han salido en votaciones anteriores, o no?

La navaja en el ojo dijo...

Gracias, Géminis.

Lo de recuperar los libros que han "perdido" en otras votaciones puede estar bien. Me lo había planteado y realmente no sabía muy bien cómo hacer. Tenía la idea de sacarlos cuando no hubiese propuestas, pero puedo ir rescatando, quizá, cada mes, un finalista de otro momento. Y así hasta que vuelvan a salir todos.

La navaja en el ojo dijo...

Y, ahora ya, con respecto al libro, me parece una observación interesante. La raza de Soraya, en realidad, la dice inmediatamente, pero la de otros queda menos clara. Puede ser también de la traducción (lo he leído traducido) o quizá de que en Sudáfrica tengan códigos muy claros e incluso formas de hablar distintas por las que en seguidad distingan de qué raza es cada persona que, al no conocerlas aquí, nos quedamos cortos en cuanto a esa información.

Interesante el tema racial. Yo también quería plantear un tema similar, de género, en este caso... Pero creo que antes de llegar a eso podríamos hablar de lo más literario.

La estructura, por ejemplo: empieza con una serie de acontecimientos que ocurren de forma muy rápida, casi precipitada. Y, una vez pasa lo que tiene que pasar, todo se calma, hay un enorme cambio de ritmo. Además, en esa segunda parte ocurren cosas poco relacionadas con lo que se ha planteado en el inicio. El final también me llama la atencíón por ser uno de esos finales átonos, donde se podría decir que no pasa nada.

¿Qué opináis?

geminisdespechada dijo...

sí que es verdad que el ritmo cambia mucho, de hecho, lo de Soraya me parecía ya como que era de otro libro cuando reapareció por ahí..

Elperejil dijo...

Respecto a lo de la raza, en general, aunque es cierto que no se dice, por el contexto o algunos rasgos periféricos del personaje se suele deducir; en eso me gustó el retrato que hace de la muchas étnias y culturas que hay en sudáfrica (blancos de origen anglosajón, afrikaner de ascendencia holandesa, negros, koishan, hindus -no son inmigrantes, el sureste de África, especialmente la zona de Madagascar y la costa cercana, tiene una importante presencia hindú desde hace siglos) sin hacerlo, o sea, lo pone de fondo, está ahí, lo registra igual que registraría que hay árboles o que es de día o de noche, sin darle más importancia. Por eso lo de no ser específico en la étnia, supongo.

Elperejil dijo...

Lo que más me llamó la atención, nada más comenzar a leer, es la poco ortodoxa opción de narrar la historia en presente.

A veces se hace por imitación de las acotaciones teatrales o de los guiones, para darle ese carácter a la historia. Otras para sumar más énfasis a algún tipo de narración de tipo experimental o que se aparta de las líneas clásicas. No creo que ninguno de estos sea el caso de Coetzee.

Siendo Coetzee, y se le nota, profesor de literatura, supongo que conoce las teorías clásicas del uso de los tiempos verbales. El pasado se suele asociar a la narración, el uso de formas condicionales y el subjuntivo a los textos argumentivos, y el uso del presente a los textos expositivos (ensayos, descripciones científicas, etc). Y creo que ese es el punto que quiere darle Coetzee, marcarnos que su historia (aunque una narración) es una exposión: por una descripción casi científica de una persona y el entorno que le rodea, y por otra una especie de ensayo cuyo contenido está plagado de simbolismos, paralelismos y que, de alguna manera, lleva cierta estructura de silogismo (lo sé, me la estoy jungando para aparecer en Culturera Watch).

De hecho eso es algo que por momentos lastra un poco la historia, que se le ven las costuras a esa exposición, que es un pelillo didáctica de más. Ese es un o de los peros que le pongo.

El otro es la prosa. Quizá estoy muy viciado. Vengo de leer a Maxwell y a Waltzer (recién recomendados por un amigo), y son dos putas bestias de la técnica en prosa; aparentemente sencillos pero con una perfección y una capacidad poética abrumadora. Son los típicos autores que (sobre todo si te gusta escribir) desde el primer párrafo de dejan boquiabierto (y humillado). Con Coetzee no me pasó eso. Quizá iba con muchas expectativas porque es un Nobel (y un Nobel merecido, dicen) y me sorprendió que el nivel de la prosa no estuviese a una altura tan grande. Me sorprendió leer expresiones como "piel dulce y oscura como la piel" o "la casa olía a pan recién hecho" y unos cuantos tópicos más... y luego, por momentos, me pareció que rayaba en una pedantería un poco vacía, divagando.

Pero, ¡ojo!, eso no quiere decir que no me gustase. Tiene otros momentos extraordinarios, muy bien construidos, y la historia, en conjunto, me gustó mucho (más toda la segunda parte que la primera, que me pareció más torpona y, creo que se le nota un poco, está ahí solo para llegar a la siguiente).

Pero bueno, esté post sólo fue para dar mis opiniones sobre dos aspectos puramente técnicos: el uso del presente y la prosa... y también comentar los que me parecieron los puntos débiles del libro.

Elperejil dijo...

Por cierto, no iba a hacer recomendación, pero ya que lo he citado, ahí va:

"Vinieron como golondrinas" de William Maxwell. Esta el Libros del Asteriode (lo que ya es una garantía).

Maxwell fue un maestro de maestros, editor y corrector de tipos como Salinger, Cheever y John Updike... y las malas lenguas (el propio Salinger lo reconocía un poco) dicen que mucho se le debe del resultado final de "El guardián entre el centeno".

Personalmente, cuando lei el primer párrafo de esa novela, tuve que parar por la emoción de leer alto tan bueno. Luego lo repasé varias veces y seguí y, ya desde ese momento, sabía que estaba leyendo la que sería una de mis novelas favoritas.

La navaja en el ojo dijo...

Sí que es curioso lo del presente. Aunque, como empieza con una opinión y una costumbre, en un primer momento no lo notas. Pero, con el tiempo, sí consigue ese propósito de situarte de otra manera con respecto a los hechos. Estás ahí con ese hombre mucho más de lo que estarías si fuese en pasado. Casi como si estuviese narrado en 1ª persona.

Muy de acuerdo con respecto a lo del estilo. También me esperaba algo más. Me he estado preguntando si sería cosa de la traducción, pero no tenía pinta de ser eso porque suena bastante bien traducido, salvo por lo que ya se comentó y alguna otra cosilla, pero que no influirían, precisamente, en la prosa.

Más o menos es lo que dices tú: durante algunas frases pensaba que su estilo era precisamente sencillo y poco rebuscado y ahí quería creer que tiene ese mérito. Pero luego es cierto que hay cosas más topiconas o pedantes que hacen que veas que su intención no es la de la coloquialidad y entonces es cuando pienso que no es para tanto.

Lo que sí me parecía meritorio porque me iba sorprendiendo bastante era la actitud del protagonista. Ante todas las cosas que le ocurren en el inicio, él va reaccionando de forma muy curiosa, siempre de forma sorprendente porque ni es lo que yo habría decidido hacer ni es lo que me esperaría que hiciese un personaje como ese (pasar de defenderse ante la acusación, pasar de tratar de que le devuelvan la plaza, etc...). Es un pasotismo, pero no por inacción, sino más bien como actitud.

geminisdespechada dijo...

y no os llama la atención que con 50 años todo el rato habla de él como si fuera un viejo de 80? igual es por eso que las actitudes no cuadran mucho? hasta que se acuesta con la veterinaria, que no le pegaba nada de nada tampoco :S

(inciso - El guardián entre el centeno me encanta desde siempre, y todas las traducciones que he leído son siempre malísimas, o solo me lo parece a mí?)

La navaja en el ojo dijo...

En el otro blog tengo una entradasobre eso.

La navaja en el ojo dijo...

Lo del viejo es verdad. A mí todo el rato me costaba hacerme a la idea de que el tipo era relativamente joven. Y, cuando me estaba dando asquito pensar en lo que hacía, tenía que mirar la portada y ver a John Malkovich, jajaja.

La peli no la he visto, por cierto.

Elperejil dijo...

Lo del viejo es cierto... sobre todo a partir de la mitad. Supongo que Coetzee intenta hacer una especie de Bildungsroman (otra vez me acerco a Cultureta Watch, jeje) pero en vez de narrar el paso de la infancia a la madurez, narra el de la madurez a la anciandad; el ver como un hombre, a través de una serie de derrotas (y de cómo, por su forma de ser, no sabe encajarlas) acaba convirtiéndose en un anciano... aunque sólo tenga 50 años. Al principio es un tipo de mediana edad, con ganas de mantenerse en ese "momento" a base de sus aventurillas con putas y estudiantes... y al final (y según avanza) vemos a un anciano derrotado y sin ilusión... aunque tiene la misma edad que al principio. Eso no me disgustó demasiado, y hasta me pareció interesante eso de que la edad, esa transición, es tan subjetiva (más me vale... el año que viene cumplo 40... espero no comprarme un descapotable, ponerme un pendiente e intentar ligar con chavalitas, Dios mío... )

Respecto a lo que comentaba navaja del final (iba a decirlo antes, pero a mi hijo le tocaba el baño... tiene 15 meses), personalmente me gustó. Sí es ese tipo de finales aparentemente átonos, tan del gusto de Chejov y de buena parte de los escritores de cuento corto norteamericanos (Cheever, Carver) en los que parece que no se nos ha contado nada y que aún queda mucho por decir, pero que, al pensarlo un poco, te das cuenta de que realmente no es así... es al historia de una derrota, de una caída, y el tipo ya no se va a levantar de ahí. Nunca acabará su ópera (y si lo hace, ésta será un mierda), nunca recuperará la esperanza y nunca volverá a sentir verdaderas ganas de nada. Coetzee, por si acaso no nos damos cuenta, mete lo del perrito con la pata mala (símbolo directo del prota; un tanto didáctico de más, pero está bien encajado, es emotivo y, la verdad, funciona)... cuando lo mata lo que está matando es la ilusión y la esperanza. La novela acaba así porque, realmente, es el final para el protagonista (o es así como se siente él).

Respecto al personaje, es meritorio lo que consigue, como bien apuntáis. El tipo es antipático, un capullo y un snob... y apenas nos da nada a cambio (House, por ejemplo, es antipático y capullo, pero también divertido, ingenioso y salva a gente) pero consigue que estemos con él, y suframos con él y, al final, nos compadezcamos de su destino.

Fossil dijo...

Pues a mí el final me gusta, tenía momentos a lo largo del libro que me comparecia y me preguntaba a este pobre que más le puede pasar? por eso que acabe en un último recalco de que llevamos una vida un poco perra todos, me ha parecido un alivio. Como los perros se acepta el final de los días sin sospecharlo lo más mínimo.. me ha gustado la melancolía con la que se asume que hay que encajar el golpe.. aunque su hija me desesperaba un poco..

Para mi tímida critica que el estilo sea sencillo es bueno para aculturetas como yo ;P
tengo bastante curiosidad por la peli :)

Miguel Baquero dijo...

Yo lo veo de otra forma.

Por un lado, la historia, en su forma exterior, me ha parecido un poquito anticuada y decímonónica, con aquello de la relación con la menor, la violación posterior, el embarazo... eso, junto al estilo, que ya habéis comentado, algo decadente, la verdad es que algunas veces estuvo a punto de llevarme a abandonar la lectura.

Pero, por otro lado, según avanzaba, me ha parecido que era un libro bastante profundo y moderno en la medida que afronta un problema muy actual. Moderno sin necesidad de tirar del latex ni de la politoxicomanía.

No es un libro nada fácil. Sobre una historia en apariencia convencional y hasta folletinesca, yo creo que este libro trata sobre el sentimiento de culpa. El protagonista reúne los tres tabús que actualmente, y según los parámetros sociales, tienen que llevar a un individuo a pedir perdón por haber nacido. Es hombre, es blanco occidental, es sudafricano para colmo. Y además de ello es casi anciano y tiene deseos sexuales. Sus comportamientos resultan extraños, cómo no, pero en este sentido yo creo que clarifica mucho la referencia al perro al que azotaban los vecinos sólo por estar en celo: "La ignominia del espectáculo estriba en que el pobre perro había comenzado a detestar su propia naturaleza". También es muy significativo el hecho de que no quiera defenderse, ni siquiera pedir perdón en el juicio. Según todo lo establecido, debería sentirse culpable, desdichado, desgraciado... como se siente su hija, que se deja vencer y violar y explotar porque cree tener una deuda pendiente con los negros (no es casual que hasta bien avanzada la novela no se aluda a las razas: están ahí pero NO DEBEN mencionarse).

"Fue la hija la que habló a través de ellos (dice la hija para ¡disculpar! a sus violadores). Fue algo heredado de los ancestros".

Por ese sentimiento de culpa derivado de ser blanca, la hija se inmola a Petrus, el vecino negro. Cree que le debe algo, que está en deuda "ancestral" con él.

Lo mismo pasa con la sexualidad. Cierto es que el protagonista cometió un delito, y que merece ser condenado por ello, pero lo que no es normal es la saña totalmante salvaje con que le piden un arrepentimiento y una humillación pública. Él se limita a declararse culpable, dignamente, pero parece que ha de pedir perdón por su condición masculina y los muchos años de sometimiento de la mujer al macho. Así se lo dice la hija en una conversación:

"Odio... Cuando se trata de los hombres y el sexo, David, ya no hay nada que me sorprenda. No lo sé, puede que para los hombres, odiar a una mujer dé a una mayor excitación al sexo en sí mismo. Tú eres hombre, tú deberías saberlo. Cuando tienes tratos carnales con una desconocida, cuando la atrapas, la sujetas con tu peso,cuando la tienes debajo de ti... ¿no es algo parecido en parte a matarla?"

Su propia hija, es decir, la generación que ahora mismo gobierna el mundo, le está pidiendo una previa disculpa por el pecado original de ser hombre (macho, me refiero). La hija, Lucy, es la verdadera víctima de la novela, en el sentido de que vive atenazada por los prejuicios.

En suma, que me ha gustado mucho la novela por los problemas tan profundos que, en mi opinión, plantea, seguramente de mayor intensidad en un marco como el sudafricano, salido ayer mismo, como quien dice, del appartheid. En el fondo me parece un grito de "está bien, ha habido muchos errores, pero no es momento de echárnoslos en cara ni vivir atenazados por un sentimiento heredado de culpa. Nada vamos a ganar con eso, salvo que se aprovechen de nuestra contricción para disculpar los crimenes".

Perdón si me he enrollado mucho. Me ha gustado bastante.

Propongo para la próxima "El miedo del portero al penalty" de Peter Handke.

Miguel Baquero dijo...

La cita correcta es:

"Fue la historia la que habló a través de ellos (dice la hija para ¡disculpar! a sus violadores). Fue algo heredado de los ancestros".

Por escriir rápido

Elperejil dijo...

Magnífico análisis Miguel, que más que contradecir lo anterior (creo que no) lo complementa y amplia.

Estoy completamente de acuerdo contigo en que la historia, lo narrado, es un tanto convencional (para mí "decimonónico no es sinónimo de anticuado, pero ahí ya entraríamos en mis paranoias particulares y no es el tema) y manido, incluso viejuno, y quizá por eso Coetzee cambia el tiempo de la narración al presente, para marcar que la clave no está en esa historia como narración sino como exposición, como discurso sobre una sociedad y un tiempo... y una edad y una raza. Por eso el personaje y todo lo que le rodea tiene ese marcado carácter simbólico que tan bien has sabido identificar.

Personalmente me ha parecido arriesgado y valiente como enlaza, muy poco a poco y de forma muy sutil, ese discurso que señalas y que es tan políticamente incorrecto visto desde aquí, sobre como se está castigando (y como algunos de estos -los más intelectuales, supongo, como su hija, una ex-hippy- se autocastigan) a una generación o los restos de ellas por crímenes del pasado que cometió su raza... pero no ellos. Es un tema controvertido que Coetzee retrata y sobre el que se atreve a opinar de forma sutil y elegante... poco a poco, pues si lo hiciese de golpe nos resultaría extraño todo ese dicurso sobre las víctimas blancas de la época postapartheid.

También estoy de acuerdo en que el tema principal de la exposición es la culpa (aunque quizá el de la narración sea esa pérdida de la esperanza y ese tránsito a la vejez moral y del alma) que parte de un hecho personal (lo de la alumna) para pasar al social (la violación); no le daré más vueltas a esto porque Miguel, lo has expresado perfectamente.

Otro punto que me encantó es el reflejo del rural en ese mundo, lejos del mundo idílico y pastoral; brutal, despiadado y donde los sentimientos y procederes de la gente de ciudad son extravagantes y, digamos, poco adaptativos. Salvando las distancias me recuerda nuestro rural. Para una serie me pasé un par de días recorriendo pueblos con un veterinario rural, y me llevé una gran sorpresa al comprobar esa pragmática brutalidad que existe en el campo (y aquí no será ni la décima parte que en un lugar como ese), especialmente respecto a los perros (igual que en el libro, cosa que me llamó mucho); en el campo no son mascotas, tienen una función y cuando no pueden cumplirla se les mata... y ya está, igual que a los gatos. Quizá hoy, con el progresivo abandono de la forma tradicional de explotar el campo esto vaya cambiando, pero entre la gente mayor que se dedica, de verdad, al campo, es así.

Ya comenté que pese a los peros iniciales que también me provocó el libro, al final me ganó por esa parte expositiva tan original y bien llevada por el autor. No es nada fácil reflejar ese mundo ni hilar un discurso tan controvertido y complejo como ese... y hacerlo de una forma tan aparentemente sencilla.

Elperejil dijo...

Oh, y respecto a la sencillez, no me parece nada mal que un escritor sea sencillo, pero lo que me sorprendió negativamente de Coetzee es que más que sencillo era un poquito simplón, combinando eso con cierta pedantería momentánea (y eso que yo cojeo un poco de ese pie); no sé, es algo quizá difícil de definir... pero no me pareció que su prosa brillase.

Hay un montón de escritores que escriben de forma muy sencilla y son increíbles. Los citados Maxwell y Waltzer, o Steinbeck, Chejov, O'Henry, Stevenson... son todos facilísimos de leer, y muy amenos, pero cada párrafo está plagado de maestría. originalidada e ideas geniales. Es algo que me costó encontrar en Coetzee... aunque lo compensa en otros lados.

Por cierto, en esta novela, al igual que en "La Subasta...", también hay un juego de ficción dentro de la ficción; aquí la ópera que escribe el prota (en la otra era la obra de teatro que veía la protagonista), que nos sirve para ilustrar bastante el cambio interno del personaje y aún reforzar más los elementos simbólicos y de su discurso. Aún así es una parte que me gustó bastante... y la ópera en sí me parecía una buena historia, un punto de partida interesante. Y lo de usar un banjo, muy simpático... el único punto gracioso (y también con cierto patetismo) del libro, yo qué sé, como interpretar a Wagner con un kazoo...

La navaja en el ojo dijo...

¡Cuántos comentarios inteligentes! No sé por dónde empezar.

Gran reflexión, Miguel, con respecto a lo de la culpa. Lo que pasa es que me parece forzado. Me cuesta creérmelo. Es cierto que no lo puedo saber bien porque en este país hoy en día no ocurre algo similar. Pero me cuesta extrapolarme. Me parece muy buena la reflexión del autor sobre los extremos tan absurdos a los que puede llevar la corrección política y la culpabilidad occidental (ya lo dijo Hans Magnus Enzensberger), pero lo que hacen tanto padre como hija por causa de esto se me antoja exagerado y forzado. Claro que, si sólo te quedas con el poso de estudio sociológico, es muy interesante.

Elperejil: no sé si iba por mí, pero por si acaso: no quería decir que ser sencillo fuese algo malo. Quería decir lo mismo que tú, que me sorprendió la simpleza que tiene en ocasiones.

Me apunto los títulos que sugerís. Géminis: ¿cuál era el que querías que rescatásemos de los anteriores?

La navaja en el ojo dijo...

Ah, sí, lo de la ópera también lo pensé. Y, de nuevo, fue uno de los momentos que más me gustaron.

Es cierto que describe el rural con una desolación tremenda. Este finde, como dije, hicimos un viajecillo y, cada vez que pasábamos por delante de algo que se llamaba pueblo, pero que tenía una casa con establo, me acordaba de esta mujer y de la horrorosa vida que había elegido sin que sepamos por qué. Ahí está lo que digo de que no es creíble y es exagerado: en un primer momento te puedes creer que ella quiera quedarse a vivir ahí, pero después de que la violan y de que se queda embarazada del violador, que se quiera quedar en esa mierda de lugar, mantener el hijo y ponerse bajo el ala de uno que lo ha consentido... es que ni por ese tipo de culpabilidad me lo creo.

Muy interesante lo que decías, Miguel, de que el tipo es blanco, hombre y mayorcete... pero entonces, la hija ¿por qué es lesbiana? Ahí estaríamos en algo contrario a lo primero. No estoy contradiciendo a nadie, sólo quiero investigar más en eso que habéis comentado, que lo encuentro muy ilustrativo.

Elperejil dijo...

No, no iba por ti, iba a colación de lo que dice Fossil... para aclararle que el estilo no me parece criticable por sencillo pues, realmente, ser sencillo es algo jodidísimo, sino porque se me hacía algo pobre para las expectativas que tenía.

Por cierto, otra escena que me encantó por todo lo que implica es el

Elperejil dijo...

jajaja...

Mi hijo acaba de enviar el anterior comentario a medias al tirar el "tatún" (así llama al ratón) al suelo. Bueno, sigo.

Pues eso, un momento que me encanta por lo que encierra y puede dar a debatir es el final, cuando va a pedir disculpas al padre de Melanie, uno no sabe muy bien si por verdadero arrepentimiento al tener ahora más empatía (antes era un egocéntrico) o como una especie de ritual para ver si supera lo de su hija y la recupera. Y mientras hace esto y, de alguna manera, se humilla... por dentro está deseando follarse a la hermana pequeña de la otra. Es un momento perturbador, complejo, cínico... incluso divertido (un poco perversamente, claro).

¿Qué os pareció?

La navaja en el ojo dijo...

Cierto. Para mí, en ese momento, la historia recuperó el interés porque toda la parte "urbana" me gustaba más que la "rural". Me pareció extraño que el padre le recibiera y que él se comportase así cuando yo siempre había entendido que el sexo con esa chica era consentido (a ella no le gustó, pero llegó hasta él como en una relación consentida) y que era mayor de edad y que no había nada de lo que sentirse arrepentido ni por lo que humillarse. Desde que le invita y eso, lo que yo pensaba que iba a ocurrir era que los padres le iban a pedir disculpas porque en realidad, eran ellos los que habían hecho un mal: ellos le habían destrozado la vida laboral y (si la tuviese) personal a un señor por algo que era una mentira.

geminisdespechada dijo...

Pues pensaba en 99 Francs - 13,99 Euros (Frederic Beigbeder). La verdad es que me estáis asustando un poco con el modo Cultureta Watch on ese que ponéis, pero me enriquece mucho este club, gracias si no os las había dado ya :)

La navaja en el ojo dijo...

Yo también agradezco todo lo que aportáis.

Y me quedo con el libro que sugieres para esta nueva encuesta.

Elperejil dijo...

Eso es que soy un poco pesado, géminis, jajaja...

Todos aportamos cosas interesantes... tu comentario sobre lo de las razas estuvo muy bien, y era algo en lo que no había reparado mucho, y es cierto.

Y muchas cosas se me van ocurriendo sobre la marcha, al opinar o comentar lo que decir... ideas que no me habrían surgido de leeros o de pasarme por aquí a comentar el libro; por eso este apartado del blog está tan bien; es muy enriquecedor leeros a todos, en serio.

Miguel Baquero dijo...

Sobre el estilo tenéis muchísima razón. Yo creo más, yo creo que lo fácil es ser complicado, barroco y algo críptico. Lo sencillo siempre es difícil, siempre, pero una cosa es lo sencillo y otra lo simple, hay una diferencia. Escrbir sencillo y como con naturalidad sólo lo hacen muy pocos; los demás, cuando queremos parecer ágiles y sueltos nos quedamos en vulgares y simplones.

Coetzee (sólo he leído este libro de él) no parece destacar por el estilo, aunque igual sea culpa de la traducción.

Completamente de acuerdo en que una de las mejores escenas es cuando va a casa de los padres de Melanie a... no sabe muy bien qué, a humillarse, supone. Está dipuesto a hacerlo, pero el padre de Melanie le sale con un rollo de predicador cristiano, que si ha aprendido la lección, y el protagonista dice: "después de cierta edad uno ya es demasiado viejo para aprender lecciones. sólo puede ser castigado una y otra vez (...) ¿Cree usted que a Dios le parecerá suficiente que viva en la desgracia sin saber cuándo ha de terminar?

En cierto modo, es el opuesto a una novela como Crimen y castigo, donde el protagonista comete un crimen estúpido pero al fin le es posible expiar su culpa y recomenzar. Aquí no. Aquí el protagonista comete un crimen estúpido (no porque sea un crimen de hecho, como apunta Beatriz, sino porque la sociedad lo considera así)... y volvería a hacerlo con la otra hija. Está en su naturaleza, como si dijéramos. Y aun así, y pese a todo, el protagonista se arrodilla antes de irse. Sin convicción, pero se arrodilla. Muy buena escena, me ha parecido muy gran escritor este Coetzee.

No sé por qué razón decidió pintar a la hija del protagonita como lesbiana. Quizás para significar que ese prejuicio hacia los hombres no le viene de una mala experiencia, sino que es algo así como una repulsa instintiva.

Sobre la explicación de por qué la hija se queda en la granja pese a todo, tú mismo dices, Beatriz, que no tiene explicación alguna. Y es cierto, no la tiene... el lector a veces se exaspera porque no lo comprende. El autor sabe que esto es lo probable, que al lector lew extrañe sobremanera ese comportamiento completamente irracional... salvo que entienda que es debido a la culpa, que ella misma se ha escogido como chivo expiatorio (¡ojo a la mención en un punto determinado de la novela!), como oveja que se sacrifica para pagar a través de ella las culpas de todos los que explotaron en un determinado momento de la historia a los negros.

A mí es que no se me ocurre otra razón.

Elperejil dijo...

Quizá esa irracionalidad de la hija por irse de la granja se explique por la... disonancia cognitiva.

¡Jajaja! Cómo me gusta barrer para casa. Para saber qué es ese cosa os recomiendo este pequeño artículo http://psicologiacine.blogspot.com/2009/10/la-disonancia-cognitiva-en-el-cine-y-la.html
(ahora quizá navaja me elimine el comentario por spam... :P)

En esquema:
Idea original de la tipa: he encontrado mi lugar aquí, entre esa gente a la que mis antepasados han puteado tanto y que ahora me aceptan.
Contraste (en este caso con la realidad): pues no, no me aceptan, es más, me violan, mira tú...
Idea emergente: es una forma de expiar el pasado de mi raza, una ordalia de la que si salgo bien hará que me reconozcan de ahora en adelante como uno de los suyos...

Bueno, quizá la idea emergente pueda ser otra (se buscan especulaciones) pero, ¿cómo lo veis como explicación?

Miguel Baquero dijo...

Yo creo que esa es la idea.

La navaja en el ojo dijo...

Yo es que soy mala, muy mala malosa. Y creo que, si la tía actúa así es porque al autor le hace falta que actúe así para llegar a su propósito. Si en un thriller cutre o en algo para adolescentes no lo aceptamos y lo sacamos como defecto (se llama en términos de clases de guión el "idiot plot"), ¿aquí lo vamos a aceptar porque el hombre tenga un Nobel?

Incluso si consideramos que ha sufrido tanto psicológicamente, que ha perdido la razón y se ha vuelto incapaz de hacer nada por su vida, es decir lo de la disonancia cognitiva, pero en plan muy heavy... pues incluso si aceptamos eso como animal acuático, estaríamos hablando de un momento de enajenación transitoria o de enfermedad mental. Y cualquier persona que vea a otra a la que quiere pasar por ahí, la llevaría a un psicólogo o la encerraría en un psiquiátrico. El padre, como ella le ha soltado ese rollo de "yo soy la protagonista de mi vida" no hace nada de esto, pero si las personas se dejasen manipular con tan poco ante alguien con problemas, no se llevaría a nadie a que se curase y nadie haría nada por nadie cuando está en momentos así porque todos utilizan esos argumentos y otros más fuertes para evitar que se intervenga por ellos.

Sí, hemos ya definido en el prinipio que el tío es un pasota y podríamos creernos que, igual que no hizco nada por su carrera laboral, tampoco lo va a hacer por su hija... pero si lo que siente es culpa, no habría nada como ayudar a alguien en quien ve reflejada a su víctima a recuperarse de algo "similar" a lo que él ha hecho.

En cuanto a la justificación de por qué el hombre pasaba de defenderse en el juicio, entiendo que es lo que tú dices, Miguel, pero con la visión global del libro, es decir, habiéndolo terminado. Mientras iba todavía por ahí, saqué otra lectura que me pareció interesante, aunque ya sé que no es la que quiere dar Coetzee:

El hombre tiene una vida muy acomodada que muchos mataríamos por tener (no los dos divorcios, pero sí el cargo en la universidad) y se está dejando llevar, desde un primer momento, se deja llevar por algo que ni le motiva ya más ni le da la más mínima satisfacción. No es capaz de dejarlo porque se trata de algo muy bueno y también porque eso significaría hacer algo al respecto. Entonces, cuando una circunstancia externa le obliga a dejarlo, él se acoge a esta posibilidad porque es la respuesta que, secretamente, buscaba. Incluso se podría ir más allá y ver que, freudianamente, ha buscado hacer algo malo a ver si así destruye ese statu quo que tanto le aburre. Por eso acepté que él no hiciese nada para recuperar su puesto. Pero, si no, también podríamos decir que se comporta así porque es lo que a Coetzee le conviene para demostrar su teoría de la culpabilidad blanca.

Vaya rollazo. Perdonad. ;)

Elperejil dijo...

Hum... la discusión sobre si es lógico que la hija se quedase o no en la granja me comienza a recordar al mítico debate sobre "Temple Drake" (la de Santuario, de Faulkner) o sobre el final de "Centauros del Desierto".

En el caso de Temple Drake, una joven hace algo rarísimo (había escrito el qué, pero si no leisteis la novela, es que os la reviento por completo), pero es en función de como el autor quiere retratar la destrucción del yo y la moralidad de esa chica. Algo psicológico, vamos. Aún así, el dilucidar si ese recurso funciona y es aceptable ha generado una larga discusión que aún sigue...

En "Centauros del Desierto", Ford cambia el final del libro -donde la chica huye en lugar de irse con sus buscadores- por consideraciones ideológicas (no le pegaba nada en su discurso narrativo, centrado en Ethan, no en ella) y narrativas (pues desviaría la narración de su foco, prologando la película hacia una coda muy farragosa); algo que sigue siendo criticado por algunos... y admirado por otros.

Yo, en los casos anteriores, y en éste, soy de esos tíos fáciles que se lo tragan bien, jeje... No me importa que haya una sombra, o algo desdibujado, si eso contribuye a que el dibujo final del cuadro sea sublime.

Creo que en el caso de Coetzee estamos más cerca de lo de Ford. Al autor le interesa más el dibujo general de la obra que la psicología de la mujer en cuestión. Lo cuál no quiere decir que no se haya currado lo de justificar el porqué se queda, aunque a algunos no les convenza. A mí, personalmente, no me costó "comprárselo". Tampoco me pareció una "idiot plot" en sentido estricto, pues creo que ésta debe ser un tanto más cantosa y descarada (y los autores de una idiot plot, habitualmente, tiran para delante corriendo, para ver si cuela... en lugar de volver a ella, como hace Coetzee, varias veces). Quizá un giro atrevido y complejo que para algunos funcionará y para otros no, eso sí. Quizá esto ya sea cuestión nominal.

La navaja en el ojo dijo...

Sí, sí, el idiot plot sería más exagerado. Aquí se puede considerar falto de motivación, pero no del todo porque puedes medio adivinarla.

Elperejil dijo...

Y, con esto, quizá le estoy dando la razón a navaja...

Es como el famoso caso de la puerta de "Double Indemnity" (la que abre para donde no es, para que el prota pueda esconderse y no le vean)... está mal, sí, pero es que si no, no había manera.

A veces, el arte, es cuestión de negociación...

Elperejil dijo...

Y ya, me doy cuenta que no es lo mismo una puerta que un personaje principal... pero es sólo por poner un ejemplo.

Elperejil dijo...

¡Dios mío! Qué rápida eres leyendo y respondiendo... :O

La navaja en el ojo dijo...

Por cierto, mi recomendación para próxima lectura es Tren nocturno, de Martin Amis.

Y, cuando vuelva a poner algo Miguel u otra persona sobre lo último que hemos debatido, volveré a hablar de Desgracia.

Robin dijo...

Hola, pues ya que mas vale tarde que nunca, ahí voy. Os puedo decir que la novela me ha gustado, aunque no la considere "espectacular". Como ya habeís comentado antes, me parece bastante mas interesante los temas que trata que la forma de plasmarlos y escribirlos. Aunque eso sí, es muy digerible y de agradable lectura.

Ahora bien, lo que más me sorprende a mí, no es la actitud del "prota", sino la de la hija. No me cuadra que una persona querida, respetada y bien educada por sus padres, pueda mantener una actitud como esta ante la vida. Parece que esté llena de traumas y compleos, y que lo que necesita es un buen terapeuta. Una mujer que asume semejane vejacion como una especie de castigo por ser quien es es increible. Y eso no lo explica Coetze, con lo que me queda descolgado este personaje y no lo comprendo mucho.

No me parece que lo del régimen anterior en sudáfrica pueda justificarlo.
¿Alguien se imagina a las mujeres alemanas que si las violase un judio, o un gitano, o un comunista, lo asumiesen como culpa porque el II Reich y Hitler fue elegido democráticamente y aniquiló a tantos?

Vamos, que como se diría coloquialmete, la hija "está como un cencerro", y al sucederle esa "desgracia" aún ahonda más en sus traumas... Lo que repito una vez mas, es que por las situacions, la infacia y juventud que ha vivido la mucha, no parece que tuviera que tener esa problemática.
Un saludo

Elperejil dijo...

Ah, por cierto, como dice navaja en el post, cuando lees el libro te das verdadera cuenta de que la traducción correcta sería realmente "deshonra", que le pega mucho más al libro.

Iba a comentarlo desde el principio pero se me fue olvidando.

Por cierto, saca mi propuesta de libro... realmente tengo muchas ganas de leer algo de Amis, o sea que me sumaré a la tuya (y eso que la que tengo en casa, siguiendo un consejo de V&S es "Dinero", pero así leo las dos)

Elperejil dijo...

Tras leer el comentario de Robin y releer los de navaja estoy empezando a pensar que a la hora de entender o aceptar la justificación dl comportamiento de la hija (quedarse tras la violación) quizá me haya pesado el hecho de ser hombre (quizá algún día pueda dejarme el bigote y llegue a ser onvre); puede que al autor, al ser también hombre, le pareciese que era algo posible o factible, y que otros hombres como yo se lo traguen fácilmente... pero que realmente para una mujer resulte una conducta demasiado extrema o marciana, algo casi inadmisible o demasiado fuerte; en este caso, y por lo que voy viendo parace ser así, el autor y sus seguidores XY habríamos cometido un error de empatía hacia las mujeres al crear (y creer) un personaje no realista, y aceptar una reacción que no nos convencería y que deberíamos considerar imposible si hubiésemos sido capaces de ponernos realmente en el pellejo de la hija.

La navaja en el ojo dijo...

Sin que se haya mencionado directamente, se ha ido colando, como un goteo, lo que yo quería comentar desde un primer momento, pero que me he ido guardando para dejar espacio a que se hablase de cuestiones literarias: se trata de la misoginia de Coetzee y la planteo, por supuesto, como algo que a mí me ha parecido apreciar, pero de lo que tampoco estoy segura. Es decir: podría ser una cosa mía, una visión mía de su obra (además sólo he leído este libro) y no algo real.

Quería, por lo tanto, preguntaros a los demás si lo habéis percibido así. Creo que a cualquiera se lo puedo preguntar, pero quizá a Géminis y a Robin con mayor hincapié.

No sólo está la decisión irracional y "como una chota" de la hija del Lurie, que hemos discutido tanto (cuando el río suena…), también está el personaje de la mujer que le denuncia, que es una tía con algún problema que desconocemos y que actúa de forma vengativa, hijaputa y desquiciada, a pesar de ya ser mayorcita. Además, se esconde tras su novio, tras su padre… jamás da la cara ni nos cuenta por qué lo hizo o qué le pasaba de verdad.

Con todo ello, me da la sensación de que la imagen que tiene Coetzee de las mujeres no es demasiado positiva. Piensa que estamos todas locas.

Lo de que la hija sea lesbiana es, además, como una especie de remate. Porque parece que es una tía que se siente absolutamente acomplejada por lo que es y que por ese motivo también necesita pagar por sus pecados, como si el ser lesbiana fuese algo terrible que ahora tiene que enmendar dejándose amparar por un cabronazo y teniendo un hijo de una violación. Creo que ese sentimiento de culpa del que hablaba Miguel —y no digo que Miguel no tenga razón en su observación, pues me parece acertadísima y considero que era la intención de Coetzee, discuto más bien, lo que pone el autor— en ella debería haber tenido menos efectividad porque, precisamente al ser lesbiana, será una persona que ya esté acostumbrada a que se la rechace, a luchar por lo que es, a reivindicar su personalidad, sus gustos, sus opciones vitales… por ello me cuesta más trabajo aceptar que sea sumisa y que, sin siquiera pensar, se lance a esa espiral autodestructiva.

El hombre, por mucho que haya cometido actos cuestionables y por asquillo que dé, siempre se mantiene cuerdo, es el único que mantiene algo de coherencia en sus actos y quizá su único pecado es no intervenir más, no ejercer de verdad de padre. Pero siempre es su punto de vista lo que tenemos y lo que hace que apreciemos aún más la locura de esas señoras. Como ponía Elperejil en su último artículo: si lo hubiésemos visto desde la perspectiva de ellas, a lo mejor comprenderíamos sus actos, pero visto así, sólo nos pueden parecer locas de atar.

Continuará....

La navaja en el ojo dijo...

Continuación:

Siempre que menciono que una obra puede ser misógina recibo todo tipo de palos, así que me voy adelantando a algunas cosas: por un lado, la misoginia no es el machismo, son dos cosas distintas. El machismo es que el hombre no friegue la casa, la misoginia es que, por mucho que el reparto se haga por igual, se tiene una imagen más negativa de las personalidades femeninas que de las masculinas. Y, si bien todos tenemos defectos, lo más lógico es que la imagen no sea ni buena ni mala de cualquiera.

También se me puede decir que, por mucho que Coetzee haya retratado a dos mujeres desquiciadas, eso no tiene por qué querer decir que piense que la humanidad fémina estamos como cencerros por entero. Bueno, pues por ahí difiero, ya que no pasaría nada si hubiese retratado a dos de entre cinco protagonistas así. Pero si los dos personajes femeninos importantes son de esta forma, entonces ya sí se puede pensar que quiere dibujar un patrón. Ya sé que está Bev Shaw, pero ella es de otra generación y su intervención en el film es muy reducida. Por cierto, ¿qué ocurre con la madre? ¿dónde está? Creo que esto me lo he perdido yo. Si la madre no ha muerto, fuese como fuese, inmediatamente iría para allá para ver qué está haciendo su hija y le impediría tomar una decisión tan imbécil.

En fin, que vaya rollo. Si queréis que lo resuma la cosa sería: "¿Creéis que Desgracia es un libro misógino?

La navaja en el ojo dijo...

Robin: ¿alguna propuesta de libro? Esta tarde mismo coloco la encuesta.

Elperejil: no voy a quitar la tuya porque, si a ti te ha entrado curiosidad por Amis, a mí me ha entrado por Maxwell, así que lo pondré y, si alguno de los dos no sale y luego se quiere volver a sugerir, como ha hecho Géminis, pues sin ningún problema.

Elperejil dijo...

No había entrado mucho a valorarlo ni a pensar en ello, pero creo que tienes razón; "Desgracia" es un libro bastante misógeno.

Tiene un punto solipsista alrededor de su personaje protagonista, pues todo está contado en función de él y todo se mueve alrededor de lo que conviene que pase para ilustrarlo y montar el discurso del prota, menoscabando la fuerza y definición de los demás personajes. Esto, si fuese en una narración en primera persona, tipo narrador no fiable, tendría toda su lógica y validez (como "Lolita", por ejemplo), pero al ser a través de ese narrador omnisciente y, encima, en presente, como queriendo darle más objetividad a la cosa (como si fuese un entomólgo observando a su criaturas a través de una lente) hace que resulta más injusto con los demás personajes, puestos ahí para hacer reaccionar al prota.

Y sí, creo que como dice navaja, las mujeres se llevan la peor parte.

Elperejil dijo...

Ah, y muy bien lo de las novelas... así acabaremos leyéndolas y comentándolas todas (que resulta más interesante que leerlas en solitario)... :)

Robin dijo...

No sé si misógino o no.
Pero lo cierto, es que me dio la sensación de que el que Lucy sea lesbiana, no es sino para justificar el que una mujer de treintaytantos, pueda optar por vivir sola en mitad del mundo. No sé porqué, me dio que el autor no concebía el que una mujer heterosexual podía optar por ese tipo de vida. Pensé que quizá era cuestión de la mentalidad sudafricana (país del que salvo el aparheid, alguna novela que pasa por ahí con Boers y demás, que Gandhi estuvo viviendo y trabajando una temporada, Nelson Mandela y Charlize Theron, no conozco prácticamente nada) y que no conciben que una mujer blanca pueda tomar la determinación de vivir sola. Por supuesto menos aún, que vaya a un lugar tan duro y hostil como el que se presenta.
En cuanto a lo de la madre, también yo lo he pensado en muchas ocasiones a lo largo del libro. Y no sólo eso, sino que la que ha actuado también como madre, la segunda esposa , ni aparece tampoco, ni manda un mensaje para preguntar qué tal va todo, ni una llamada por teléfono. No sé, muy raro al menos para mi mentalidad.
Bueno, vale sí, me pareció misógino.
Lo de que continuamente se sitúe él mismo con un “viejo”, también me chocó. Pero también lo achaqué a la sociedad sudafricana. Quizás para ellos, a partir de los 40 entras ya en un declive y a los 50 estás dentro de la ancianidad. (Buhhh que miedo. Menos mal que aquí no es así, o eso quiero creer yo). Así que busqué por internet la expectativa de vida en Sudáfrica. He encontrado que para la población en general es entre 42 y 48 años, según las fuentes. Con lo que “me cuadra” que a partir de los 50 se empiecen a considerar tercera edad. Lo que no he encontrado, para que mi razonamiento me parezca del todo bueno es si para “los blancos” y “negros”, la expectativa de vida es de este orden, y me parece que aquí es donde falla y cae por su propio peso. Estoy casi convencida de que la expectativa de vida para “los blancos” es similar a la que tenemos en Europa. Así que a lo mejor es simplemene cuestión de mentalidad y que a partir de los 50 se consideran “viejos”. O quizá es parte del proceso del protagonista del libro, que "simplemente" se está volviendo en un viejo prematuro.

Fossil dijo...

caray, que capacidad de análisis me he enriquecido un montón leyendo todos los comentarios, y retomo con fuerza mi idea de que los personajes de la estudiante y la hija no me cuadraban mucho, ahora me dais la explicación que no acababa de darme cuenta de que ya habia notado, jeje.
Voto por Maxwell para leer algo sencillico!

La navaja en el ojo dijo...

Para mí también ha sido muy enriquecedor y es muy bonito, cuando un libro te deja una impresión, comprobar que no eres la única que la ha tenido, como esto de la decisión de la hija del prota. Está bien ver que hay más personas que han pensado así.

Ahora ya puedes votr lo de Maxwell, siento no haber puesto antes la encuesta.

geminisdespechada dijo...

Llego un poco tarde, pero sí. No sé si misógino o que no conoce/entiende a las mujeres, pero ninguna queda muy bien parada en el libro desde luego..

Voy a ver cómo va la encuesta! gracias.

La navaja en el ojo dijo...

Ayer me llegó el libro de Steinbeck (comprado por Amazon) y, Dios mío, tiene la portada más fea que he tenido en mi vida... o que he visto: http://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=664937962&searchurl=isbn%3D9780099480501%26ltrec%3Dt

Y lo peor es que eso que parece la primera foto que han pillado por ahí, es una ilustración, o sea, alguien ha dedicado tiempo y esfuerzo a perpetrar eso. Por supuesto, ha firmado con seudónimo, George Smith, jeje.

Si lo llevo por la calle, lo llevaré forrado, no sé qué se puede pensar de mí si se ve esa portada (¿que me gustan los osos?).

Ah, por cierto, la encuesta va empate. Hay que votar.

geminisdespechada dijo...

jajaja a mí me lo mandan de dinamarca (bookmooch) esta semana, espero que no tenga esa cubierta!! XD

Imanpas dijo...

Hola a todos,

Coetzee es uno de mis autores favoritos. Me enganchó con "La Edad de Hierro" y me absorbió con "Juventud", de modo que no puedo ser objetivo y le defenderé (al amanecer y con pistolas si es preciso) como buen groupie. Tanto es así que me ha arrastrado a comentar, cosa que generalmente no hago (este es el primero en esta casa, creo...)

Confieso que ya hace tiempo que leí "Desgracia" (¡"Deshonra"!), así que hablo desde el pozo de la memoria, pero me han llamado la atención algunos comentarios y quería aportar mi visión.

Lo primero, el tema de la raza. Es una constante en las obras de Coetzee, especialmente en las que se desarrollan en Sudáfrica. Él ha vivido el apartheid y el racismo posterior, y juega bastante con la imaginación del lector. Pietrus es, no hay duda, negro. La veterinaria, ¿de qué color es? Es una constante en muchos otros libros suyos, no mencionar la raza, al igual que no se mencionan otros aspectos físicos.

En cuanto a la sencillez de la escritura de Coetzee, sí que creo que se pierde bastante en las traducciones. He leído varios suyos, como he comentado, y en general me han dejado muchísima más impresión literaria los que he leído en inglés. Creo que le pasa como a Auster: su estilo está muy unido a la estructura y las posibilidades de la propia lengua inglesa.

Por último, respecto de la edad del protagonista real y la que transmite su pensamiento y su forma de actuar: se trata de un hombre al que han hundido, se han roto sus esquemas y se encuentra derrotado. Se ha retirado a la granja a pasar sus últimos años, sin importar que aún puedan ser muchos, y de ahí su aparente senectud.

Para el próximo, si los novatos pueden proponer, recomendaría "El país de las últimas cosas" de Paul Auster.

La navaja en el ojo dijo...

Bien ya va habiendo más votos. Vuelve a estar el tema semiempatado. A mí me parece bien porque ya me he comprado ambos libros. Si sale empate, ponemos uno para un mes y el otro para el siguiente.

pelirrosa dijo...

Hola a todos!
Es mi primer comentario en este blog y no he podido ver toodoos los comentarios que ya se han escrito (pido perdón entonces por si me repito).
Desgracia fue una lectura que me marcó mucho en su día. Tiene algo de Kafka (no os llevéis las manos a la cabeza, que ahora lo explico) en el sentido de que el hombre no es un héroe ni puede influir en el mundo que le rodea. Es un títere expuesto a las circunstancias que le rodean. Esa impotencia, esa negativa a la actuación, me parecen muy interesantes y humanas.
Sin duda el ritmo de la narración es un elemento tremendamente definitorio de la ambientación. No se vive a la misma velocidad en una ciudad que en una granja en mitad del campo. Conseguir ese efecto es de ser un genio.
Y bueno, aprovecho para daros la enhorabuena por este pequeño club de lectura, me parece una iniciativa muy interesante.
¿Se permite votar a los novatos?
Tal vez sea un momento para hablar de La Carretera de McCarthy, aunque claro, no sé si ya la habéis leído o descartado.
Besos a todos

La navaja en el ojo dijo...

Yo ya la he leído, pero eso no indica que no se pueda poner. La incluiré en la siguiente encuesta (dejaré pasar unos días para que sugiera más gente). Me gustó muchísimo, así que estará bien comentarla.

Me alegro de que te haya gustado la iniciativa y de que podamos contar contigo a partir de ahora entre los comentaristas. Saludos.