En una reunión de las que organiza La mosca cojonera se hablaba de las fantasías.Observé algunas cosas muy curiosas, como que la gente necesita que en sus imaginaciones haya verosimilitud, igual que en cualquier otra ficción. Aunque se supone que somos dueños totales de lo que ocurre y de los personajes que salen en las invenciones, está visto que, para que éstas funcionen, hace falta respetar ciertas normas de la misma forma que en las creaciones ideadas para otros. Me figuro que, además, estas cosas, una vez las arrancamos, se van muy por su lado, querámoslo o no.
Se debatía si lo que nos ponía en marcha en un determinado momento era necesariamente algo que deseábamos o que, simplemente, aceptaríamos en la vida real. Y ahí había un poco gente pa to.
Lo que, sin embargo, me sorprendió que fuese cosa exclusivamente mía era lo de las fantasías en tercera persona. Todos los que hablaron se confesaban incluidos en esos sueños, formando parte en mayor o menor medida en las acciones que tenían lugar en ellos. Conté que para mí bastaba con imaginarme algo como si fuese una película, es decir, abrir más el abanico de situaciones, de escenarios y, por supuesto, quitarme todo tipo de sensación directa. Si los personajes son otros está claro que ni siquiera me planteo si lo realizaría o no.
Cualquiera de las personas presentes se podría poner con películas porno, novelas o fotografías, así que no veo por qué no les iba a erotizar una imaginación sobre personajes ajenos y, no obstante, nadie coincidió en que procediese así. Me pregunto si alguno/a de vosotros sí tiene este tipo de fantasías peliculeras. Y también qué querrá decir.
Creo que está relacionado con que a mí, el acto en sí, para hacerlo, muy bien; pero para imaginarlo, me aporta poco. Entonces, lo que voy imaginando son supuestas situaciones que pudiesen llevar a un momento de esos. Puede estar también relacionado con lo que se dice al principio: si no soy yo, hay más opciones. O quizá es puro pudor y se debe todo a que prefiero involucrarme lo menos posible... ¿Quién sabe?
16 comentarios:
Yo no aparezco en mis fantasías, más que nada por cuestiones estéticas. Esí sí, por deformación profesional, en ellas hay puntos de giro, conflicto, anticipaciones y, cómo no, actos y clímax... :)
Jaja, muy bueno lo último. Sí, lo del clímax se presta a todo tipo de interpretación. Cuando lo explico en clase, como ya sé que van a pensar mal, lo digo yo antes.
Lo que me gusta es fantasear con cosas que puedan ser reales, es ese atisbo de posibilidad lo que me pone.
Lindo post.
Un abrazo.
Muchas gracias, Sergio.
Y ya en broma, se podría extraer una frase que demostaría el colmo de la pringadez: no soy protagonista ni en mis propias fantasías, jajaja.
El colmo de la pringadez es que te hagan una cobra en tus sueños y termines haciéndote pajillas.
Yo siempre soy la protagonista de mis fantasías. De hecho, no entiendo cómo se fantasea sin serlo (¿vouyerismo?). En cualquier caso, no me veo desde fuera como en una peli, sino que me "noto" en el sitio con quien sea encima, debajo, en..., en...
Bienvenida en todo caso la imaginación :D.
besets
No, voyeurismo no es, entonces eso sería ser protagonista de ellas, pero con un tipo de perversión diferente. No: es como las películas, lo que se puede llamar vicario (creo que quiere decir eso, pero no estoy muy segura), vamos, la identificación o empatía de toda la vida.
Okis, perdona, entonces no entendí bien. Lo he releído -me pasa muchas veces que leo demasiado rápido, sobre todo cuando estoy pendiente del niño, las salchichas, Bob Esponja y un comentario :$-; entiendo ahora que hablabas de imaginarte a tí misma "sucediendo", o en los preliminares.
Si no es así, redisculpas. Una cosa que con la que yo fantaseo de mala manera últimamente es con el proceso inmediatamente anterior a un beso. No con alguien con quien se ve venir que va a surgir el beso, sino con una situación y un entorno que para mí serían ideales, y esos segundos en que dos que no tienen por qué besarse se paran esos segundos cruciales... y sucede. Me pone el vello de punta.
Como verás, o a todo trapo o puro romanticismo. Irá en días, o en épocas, a saber.
(Es una gozada que respondas siempre,y tan rápido ;))
No, no tienes que pedir disculpas, qué tontería. Tu interpretación era buena, pero simplemente quería aclarar a lo que yo me refería.
Me gusta mucho esa fantasía que cuentas. Para mí también hay muchas fantasías que son solo de romanticismo y que no tienen que ver con el erotismo, ni siquiera tienen el mismo propósito. Ahí sí que se parecen a las películas. Por eso me gustan mucho las comedias románticas, aunque sé que la mayoría de las que se hacen son muy malas. Pero yo sigo viendo para buscar material y para sentir, de vez en cuando, ese momento que comentas de erizar el vello. Pocas lo consiguen, pero cuando hay alguna que lo logra, para mí es maravilloso. Mi fantasía puede ser simplemente repetir lo que vi en la película o continuarlo o modificarlo. Por eso puede ser perfectamente con otros personajes que no son yo. Por ejemplo, cuando ponían Doctor en Alaska, yo recreaba las pocas situaciones que había en esa URST en las que pasaba algo y no era conmigo, claro, era con Maggie O'Connel y Joel Fleischmann. Pero, bueno, aquí estoy hablando de ese otro tipo de fantasías románticas, para lo erótico tengo un material algo más subidito, por supuesto, jeje.
Portrait: muy bueno. Y, además, te sorprendería que probablemente habrá gente a la que eso le ponga muchísimo… hay gente pa to, como decía arriba.
Yo sí soy el protagonista de mis fantasias y a menudo, incluso siendo una ensoñación, ¡me asombro de mí mismo!, ¡las cosas que hago!
Bueno, no soy mucho de películas porno, para mi son la antítesis de la fantasía, o al menos de la mía.
Soy más de películas no porno y de imaginarme protagonista de escenas que me parecen sugerentes o eróticas. Algunas de ellas, sin embargo, al sacarlas de la imaginación (o de la pantalla) e instalarlas en la cotidianeidad resultan no serlo tanto (veasé la secuencia de la nevera-comida de Nueve semanas y media), sin embargo eso puede suplirse con otras inventadas por una misma.
Algo con lo que fantaseo desde siempre es con un trío (dos hombres para mi), pero no sé si a la hora de materializar mi fantasía sería igual de maravillosa.
(A parte de que no estoy segura de que mi chico se prestara al experimento o de que yo fuese, al final, capaz de llevarlo a cabo...)
Lo mío tampoco es porno. Decía eso para explicar cómo puede funcionar algo en 3ª persona, pero no se parece nada al cine porno. Sobre todo porque, para empezar, considero que el cine porno sólo está pensado para hombres y que para nosotras se tendría que hacer de otra forma.
Muchas gracias por tu comentario y un beso.
De todo hay, como en botica. Muchísimo malo, enfocado a hombres, y poquísimo -pero haylo-, enfocado más a nosotras.
Navaja, habiéndote leído entradas "viejunas" estos días, y sabiendo -ahora- que eres experta en cine, conocerás a Erika Lust.
(He dejado el enlace por si alguien no la conocía, que no os creáis, yo lo he hecho hoy mismo).
besos
Majo, me ha encantado tu fantasía sobre el momento anterior a un beso. En el fondo, y aunque me pese (porque me rebelo con todas mis fuerzas contra ello), sigo siendo una romántica... Y ese momento me pone los pelos como escarpias sólo de pensarlo.
Además, alguna vez me ha pasado que me he cruzado con alguien, y he pensado por un momento qué ocurriría si lo besase allí mismo (o viceversa).
Un abrazo.
Eso me ha pasado a mí, pero no al cruzarme con alguien, sino al estar hablando con él.
Y confieso que, a los quince, hice eso: pasó un chico por mi lado, me presenté y le dí un morreo.
En mala hora, porque me enamoré y sufrí mucho :(.
Bueno, más que para hombres está pensado para personas que viven el sexo sin sensibilidad ni erotismo ninguno, y estos pueden ser hombres y mujeres.
Menos mal que cuando uno tiene un par de dedos de frente sabe que el sexo es mucho mejor que en las pelis porno.
Publicar un comentario en la entrada