
Alberto Manguel enumera varios requisitos para ser un lector ideal, pero me gusta especialmente éste:
"El lector ideal desea llegar al fin del libro y, al mismo tiempo, que el libro no acabe".
Es una sensación muy poco habitual, pero es la única que de verdad demuestra que estás disfrutando de la lectura o de cualquier otro acercamiento a una obra.
Además de al final, la frase se puede aplicar a cantidad de sucesos que anhelamos que se produzcan en cualquier narración, pero que no queremos de verdad que se den porque, una vez llegan, ya no tenemos esa ilusión o intriga que era lo que nos motivaba a seguir.
Una de ellas es la consecución de una tensión sexual o amorosa no resuelta. La habilidad de los autores para alargar estos amores destinados a producirse y nunca ofrecer el primer paso parece baladí, pero es meritoria. Una vez se ha desencadenado el frenesí ni la mejor secuencia sobre sexo nos interesa como lo que hubo previamente.
Otra podría ser la evolución de un personaje. Sabes que necesitan cambiar porque su forma de ser no se lleva bien con los demás, pero mientras sigue siendo como es, te divierte más.
Así sucesivamente. Podríamos encontrar varios momentos que se disfrutan más mientras se anhelan que mientras se ven.
Y quizá podríamos aplicar lo mismo a nuestra vida. Ya sabemos que conseguir nuestras metas demasiado jóvenes podría conllevar un estancamiento y una insatisfacción posteriores.
Además, existe la posibilidad de la decepción. Mientras vemos la meta a lo lejos, ésta parece bella y aparenta contener todo lo que necesitamos. Cuando llegamos allí podemos darnos cuenta de que aún le faltan cosas y de que no era tan bonita como creíamos. Sin embargo, a partir de ahí, desaparece la capacidad para seguir soñando.
Se suelen encontrar dos objetivos para los personajes de las películas: uno consciente que consiste en un deseo y otro inconsciente, que es una necesidad. Lo normal será que, mientras se luche por llegar al deseo, se descubra que se tiene esa necesidad y se le acabe dando una prioridad. Pero eso también hay que saber verlo… muchas veces el deseo anterior nos ciega y no nos damos cuenta de que ya hemos alcanzado algo mejor que lo que perseguíamos.
Por otro lado, no deberíamos pensar que la obra que es nuestra vida llega al final cuando hemos logrado una de esas metas. Tendríamos que saber que podemos seguir. Las series que ya no pueden alargar más una tensión, la resuelven e inmediatamente plantean otra. Puede ser eso lo que tengamos que hacer con nuestra vida: ir planteando siempre nuevas metas volantes y no considerar nunca que hemos finalizado la carrera.
Lo que está claro es que el camino no es divertido sin metas. Si volvemos a la ficción, que era con lo que abrí esta entrada, sabremos que hay que crearle al espectador intrigas o anhelos que desee que se cumplan y luego, mantener su atención sin llegar a cumplirlos del todo o abriendo otros inmediatamente después.
10 comentarios:
Me ha resultado todo muy interesante, y daría para varias líneas, ya lo creo (cuando a uno le tocan una temática a la que es especialmente sensible ya se sabe...), pero me centraré en eso que has dicho de que "conseguir nuestras metas demasiado jóvenes podría conllevar un estancamiento y una insatisfacción posteriores".
Pienso que no es esa la causa; ese estancamiento solo produce insatisfacción por su propia repetición, no por lo que nos costara o no llegar a ella. Nada de precocidad o juventud. Hay un matiz ahí, y lo suficientemente importante -para mí-, como para no dejarlo pasar.
En todo lo demás estoy prácticamente de acuerdo (al menos en la primera lectura que he hecho ;)).
besets
En The Big Bang Theory parece que iban a jugar bastante con el (imposible) romance entre Penny y Leonard, pero no, han optado por que tengan una relación estable, y eso se ha cargado una parte del interés de la serie. Todo por darle al público, mayoritariamente unos nerdos, esa pequeña satisfacción.
Padawan: sí, a mí me decepcionó un poco que saliesen en plan pareja estable, pero de momento no parece que vaya mal... como el más interesante es Sheldon...
Majo: no comprendo bien a qué te refieres. Si la meta fuese algo entretenido y variado, ¿no se produciría esa insatisfacción? Es posible. Lo que habría que determinar entonces es si la meta es algo concreto y limitado (ganar un premio, por ejemplo) o si la meta consiste en un modo de vida (llegar a ser cantante famoso, por ejemplo). El primer caso creo que sí produciría la desazón de ya no poder aspirar a nada mejor en tu vida. El segundo sí podría estar bien, aunque probablemente acarreará otras cosas como el exceso de fama y tal...
Me referí a que lo que cueste o deje de costar alcanzar algo no determina -en mi opinión- que pierda el interés para el "conseguidor", "actor", o como queramos llamarlo. Siempre parece que se quiere inculcar el valor de aquello conseguido con más esfuerzo, y -incido en que es mi punto de vista-, y no tiene por qué ser así, contra todo pronóstico.
Me pareció entender que decías que lograr algo demasiado joven propiciaba la insatisfacción por "meta conseguida", y creo que eso puede suceder a cualquier edad y habiendo costado un mes o cinco años.
Corresponde más a una manera de ser incorformista por "norma" que
al tiempo empleado.
Ahora no sé si me expliqué o la lié más todavía, jaja.
Saludetes...
Creo que te entiendo y que estamos de acuerdo porque, de hecho, decía que podrían ser más interesantes aquellos objetivos que se alcanzasen sin darnos cuenta, mientras vamos de camino a buscar otros... esas necesidades que ni sabíamos que teníamos. Eso se puede considerar que se ha conseguido sin esfuerzo y, sin embargo, verlo como algo muy importante.
Cuando decía lo de demasiado joven no me refería a que uno no se hubiese esforzado lo suficiente (a mí también me fastidia esa noción), sino a que, una vez estés ahí, ya no sepas qué otras cosas buscar o anhelar y te aburras o aplatanes... o que descubras que no era para tanto.
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Lo de poner en el titular "el camino" era para preparar el próximo post: el de 'La carretera', jeje.
Buenos días,
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Soy Natalia, de Paperblog. Me pongo en contacto contigo para invitarte a conocer el proyecto Paperblog, http://es.paperblog.com, un sevicio de difusión cuya misión consiste en identificar y dar a conocer los mejores artículos de los blogs inscritos ,que sino, se diluyen entre la masa antes de llegar a los oportunos lectores. "La navaja en el ojo" se adapta a nuestros criterios y creo que tus artículos resultarían muy interesantes a los lectores de "Cultura"
Espero que te motive el proyecto que iniciamos el mes pasado con tanta ilusión. Échale un ojo y Mientras, no dudes en escribirme para conocer más detalles.
Un saludo de todo el equipo,
Natalia -natalia@paperblog.com
Responsable Comunicación Paperblog
Muchas gracias, Natalia. He inscrito mis dos blogs. Me encanta vuestra iniciativa.
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