Al contrario de lo que se suele pensar, el estrés no lo causa tener muchas cosas que hacer. Si se tratase de cosas que se resuelven sin pensar, mecánicas, físicas y todas iguales entre sí y de equivalente importancia, podríamos cansarnos o aburrirnos, pero rara vez nos estresaríamos.Lo que de verdad estresa es mantener en la cabeza las cosas que hay que hacer, si son diversas y, más aún: tomar decisiones con respecto a ellas. Cuando hay muchas tareas distintas que realizar, nos suele agobiar más pensar a cuál le damos prioridad y cómo ordenamos el resto, que efectivamente hacerlas. Por ello, para lo primero se suele recomendar apuntarlo todo en una agenda para eliminar de la mente la presión de recordarlo y para lo segundo hacer una lista. Casi siempre, cuando vamos al papel con todo ello, nos damos cuenta de que no era para tanto.
Cuando alguien es caótico —como yo—, empieza una cosa, la deja a medias, se pone con otra… Esto aumenta todavía más el estrés y provoca que no se haga ninguno de esos menesteres con la atención y el cuidado debidos, pero no por una rapidez que los resuelva de un plumazo, no, lo peor es que, encima, es probable que tarde más que acometiéndolos por orden y sin mezclarlos. Las ventanas y las posibilidades multitarea que ofrecen hoy en día los ordenadores no ayudan a evitar este caos. Si tuviésemos que situarnos en un lugar diferente y con una máquina distinta para cada labor, no podríamos pasar tan a menudo de una tarea a otra y nos centraríamos más.
Todo lo que digo aquí lo sabe de sobra todo el mundo, pero a veces es bueno recordárselo a uno mismo, incluso si no somos capaces de poner en práctica los consejos o de utilizar esta noción para tranquilizarnos.
Estaba hoy en un día de los descritos: muchas cosas diversas que resolver y, entre ellas, decisiones que tomar. He escrito esto para desahogarme, probablemente a nadie le servirá de nada, pero como hoy me tocaba publicar y no tengo tiempo ni tampoco inspiración para escribir otra cosa, pues aquí queda.
13 comentarios:
También nos eliminaría el estrés que hubiese alguien que nos dijese en qué orden hacerlo todo y de qué forma, siempre que no nos costase obedecer. Es decir, es la responsabilidad lo que da estrés, no el trabajo... o no tanto.
Pues mira, echándole un par de narices, ya te lo digo yo mismo:
¿Que en qué orden hacer las cosas? Eso me da lo mismo. ¿De qué forma? Pues oye, evita llegar a pensar cosas como "hoy me tocaba publicar".
No, no pienso creerme que hablo en nombre de nadie más que yo mismo, pero agarrándome a mi exacto valor y medida como lector de tu blog, OSO pedirte que nunca escribas "porque toca".
Te leeré con mucho menos estrés.
Eso seguro!
Besos de "acepta la desfachatez"!
Jaja, tienes razón.
Lo que pasa es que lo de "hoy tocaba" es más complicado:
Para empezar: ahora, en un rato, salgo de viaje y no voy a llevarme ordenador, por lo que era publicar ayer o no publicar hasta después de la vuelta. Y después sé que estaría igual de liada.
Para continuar, la cuestión de dejar el blog sin actualizar siempre me da no-sé-qué, por una característica que les pasa sólo a los blogs (a diferencia de webs o de publicaciones en papel o de cualquier otro tipo): si no publicas nada nuevo, no hay una portada que diga "sin actualizar" o "en obras", sino que queda presente el último artículo. Si el último es una gilipollez, parece que se le diese una importancia mayor de la que le querías dar dejándolo 20 días en portada: como si quisieses que tuviese más repercusión o lectores que otros. Sé que pensarás que tapar una gilipollez con otra gilipollez es absurdo, pero para mí sí tiene sentido el que haya una rotación con una frecuencia para que ningún post esté demasiado tiempo ahí arriba. El mes pasado me ocurrió con el del Club de Lectura y no me importó, pero con el que estaba, no quería que ocurriese. En fin, que son manías de cada uno y así funcionamos. Un saludo.
Bueno, de camino en el coche venía pensando cómo echarte el puro (lo leí anoche ya tarde y no tenía el cuerpo para comentar), pero viendo tu respuesta ya no procede decir lo que pretendí hasta hace diez minutos.
Solo un apunte, y es el "miedito" que me da pensar que, aunque a mí esta me ha parecido una entrada tan buena o más que las demás que te he leído, podrías igualmente haber puesto una chorrada cualquiera con tal de cubrir el expediente, y oye, ¿para qué dijo aquel aquello de "cuando hables, procura que tus palabras sean más bellas que el silencio"?
PD: y ahora habrá quien me diga a mí: aplícatelo, guapa :P
Besos
El estrés (Es3, jeje, buen forsale) no deja de ser consecuencia de una respuesta de activación ante un problema, conflicto, dificultad... ante la que el cuerpo genera adrenalina para enfrentarse a ello. Se le llama estrés cuando pasa de ser normal a ser molesto o problemático.
Se puede decir que hay dos tipos de estrés principales. Un exceso de respuesta ante un "input" no demasiado grave. En lo cotidiano es lo típico de las personas que se ahogan en un vaso de agua, o también algo muy típico que pasa con la edad; mi padre, cuando tiene que ir al banco al día siguiente, a hacer cualquier gestión chorras, se pone nerviosísimo y pasa la noche fatal. También es característico de muchos trastornos como la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia, etc... o como consecuencia de ciertos problemas físicos.
Otro tipo de estrés es cuando consideramos que la respuesta normal de nuestro cuerpo no es normal; es una cuestión de interpretación. Si tienes que hacer un montón de cosas y te pones muy nervioso, y piensas que eso no es normal, pues lo único que consigues es ponerte más nervioso y, así, por retroalimentación, puedes acabar generando una respuesta mucho más grande de lo necesario... con lo que acabarías desencandenando algo semejante al primer caso.
Existe el mito de que es la "enfermedad de nuestro tiempo", como si los campesinos de antaño no se estresasen cuando se les morían los hijos o los señores les destruían las cosechas.
El estrés -salvo en casos patológicos- es como un caballo; si consigues domarlo te resulta útil, pero si no se desboca y puede acabar desmadrando la cosa.
Y, dicho esto, qué tengas un buen viaje. Si son de placer, suelen ser la mejor cura contra el estrés. ;)
Pues a mí lo que me causa mucho estrés, te lo digo de verdad, es que he venido a caer en un trabajo "ciclotímico", donde de pronto hay mucho y de pronto te pasas uyn par de días mano sobre mano. Es en esos días cuando más me estreso, curiosamente, pensando en lo mucho que podría hacer mientras tanto, en vez de estar allí perdiendo el tiempo. Te aseguro que esos días llego a mi casa más cansado que los que estoy todo el día haciendo cosas.
Imagino que le pasará a mucha más gente
Muchas gracias por todos los comentarios.
El viaje, la verdad es que estuvo muy bien (ahora os cuento), pero claro, es eso precisamente lo que hacía que aumentase el estrés. Supongo que le pasará a todo el mundo (en mayor o menor medida) lo de estresarse antes viajar. Además de que el viaje siempre conlleva una serie de cosas que organizar, ocurre (o, por lo menos a mí) que cuando hay un viaje por delante, se crea una especie de división del tiempo y una especie de fecha límite para hacer todo lo que hay que hacer. Lo que esté pendiente tratamos de resolverlo antes de irnos, como si el mundo se acabase porque salimos de viaje, y eso que puede ser de un día o de dos. Y eso aumenta el estrés porque no es lo mismo tener tiempo ilimitado o no marcado para resolver una serie de cosas que tener un límite muy concreto. Como salía el sábado por la mañana, el viernes estaba con ese sentimiento.
Por cierto, el viaje fue agradable, totalmente de placer, pero entrañó de por sí sus propios elementos estresantes. La verdad es que toda la peripecia casi merecería más un post que las cosas que he publicado, pero lo cuento en el siguiente comentario (libres sois de no leerlo, porque ya veis lo larga que es la anecdotita):
Vicisitud —mi pareja— es muy aficionado a la Fórmula 1, como sabrá cualquiera que haya leído su blog. Este domingo, había carrera en Montmeló, cerca de Barcelona y, como su cumpleaños es dentro de poco, mis padres se adelantaron al regalo obsequiándole unas entradas y unos billetes de puente aéreo.
Él, antes de ir, tenía que montar un spot publicitario en Roma. Estaba previsto que el sábado por la noche tomase un vuelo Roma-Barcelona para estar el domingo preparado para ir a la carrera. Yo me fui a Barcelona el sábado por la mañana porque esa tarde quería ver películas del Festival de Cine Asiático.
Entonces, el maldito volcán Eyjafjalla volvió a echar su humo negro —al final, Locke se ha escapado de la isla y está haciendo de las suyas— y cerraron el Prat. Yo, todo el día de acá para allá, paseando por Barcelona, ni me entero del asunto. Entonces, recibo una llamada de Vicisitud que me dice que no sabe si podrá volar. Se contempla el tema tren, pero serían 18 horas, se plantean todas las posibilidades, pero yo mientras tanto no recibo noticia de nada…
…y es que aquí está otro de los problemas: como hacía varios días que se había ido a Roma, olvidándose el cargador del móvil en Madrid, no podía llamarme más que desde un fijo del que no había que abusar. Me mandaba algún SMS, pero los mínimos para no agotar la batería por si había alguna emergencia. Así que yo me paso la mayor parte de las horas del sábado por la noche sin saber si va a venir esa noche, al día siguiente o nunca, si se va a quedar atrapado en Roma, si podrá ver la carrera… A mí verla me interesaría menos, pero es que ni siquiera podría haber ido yo sola, pues él tenía ambas entradas.
Me llega un mensaje que dice que volará a Madrid y al día siguiente, cogerá un AVE. Pero entonces, hablo con mis suegros y mis padres y me comunican que ya se ha abierto el aeropuerto. Con lo caro que es este maldito tren, me empieza a entrar mucha rabia al pensar que va a comprar un billete, teniendo el Puente Aéreo ya pagado. Pero no le puedo llamar para avisarle. Le mando un SMS y no sé si lo ha recibido.
Por la noche, muy tarde, llega a casa. Pero no puede cargar el móvil porque el cargador… me lo había traído yo a Barcelona, pensando que así se lo daría el sábado por la noche y podría cargar. Me llama desde el fijo y me dice que ya no hay billetes de AVE y que, aunque han anunciado la apertura del Prat, por teléfono le han dicho que no está operativo.
Así que esa noche, con la incertidumbre de si aparecería al día siguiente, me cuesta dormirme.
Pero sí llegó. Lo mejor es que todo fue una sorpresa. Estaba yo tomándome el café en la recepción del hotel cuando me doy la vuelta y lo veo. Eran las 9:00 de la mañana y ya estaba allí. Con el miedo a que cerrasen más tarde el aeropuerto o a que hubiese pocos puentes y mucha gente, se fue tan temprano a Barajas que cogió el primero de todos.
Finalmente, todo salió bien e incluso la carrera dio sus satisfacciones porque —de nuevo, si sois habituales de su blog— sabréis que hay un cierto piloto al que odia y que no tuvo demasiada suerte. Pero, en fin, agotador.
Eso es exactamente lo que me pasa a mi. Soy una obsesa del orden, pero no consigo ordenar nada.
Un asco.
Ves???!!!
Al final, me estresé igual! (con la historia de juguemos al escondite por Europa, y tiro porque me toca, claro...)
Ainsss, almas de cántaro.
Hale, (tono de cura bueno -sí ya sé, es mucho pedir, pero imaginároslo, leñe-) esto me lo arregláis con una entrada-redacción de 50 líneas con el título "Fernando Alonso y los Amantes del Círculo del Prat".
Elperejil siempre sabio.
Yo hay miles de veces que me ahogo en vasos de agua y me observo, me juzgo.
Mi cuerpo se está pasando, sólo estoy dando un paseo para ver que restaurante elijo, me digo. Claro, eso me pone más nervioso.
Y ahí ya tienes un círculo vicioso que cómo no pares llega a unos niveles chorrísimas. A mí me va bien negar ese proceso a lo irracional, usease me cojo una rabieta y me paro.
Me enfado, suelto nervios y con eso ya le resto importancia a la decisión que me ansiaba. Después de eso suelo tomar mejor la decisión y sobre todo menos estresado.
Que vida más tonta oiga!!
Tu asunto vacacional si que fue para estresarse La navaja, ;)
el otro dia lei el enesimo consejo sobre esto del estrés y las tareas: NO priorizar tareas, sino intereses.
A ver si saco algo en limpio de eso.
Para aprender del tema me bajé un libro sobre eso, pero como tengo tantos libros que me he bajado, todos en el ordenador y aun sin tiempo para leerlos etc etc etc :D
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