Os doy la bienvenida, una vez más, a todos los asiduos a este Club de Lectura sin reuniones, que se celebra una vez al mes en La navaja en el ojo. Por supuesto, también recibo calurosamente a aquéllos que sólo os pasáis de vez en cuando o que acabáis de aterrizar por vez primera sobre estas líneas. Esta vez toca charlar sobre 1280 almas (Pop. 1280), de Jim Thompson, que puede dar mucho que hablar. En los comentarios al final de esta entrada, podéis comenzar a ofrecer vuestra opinión cuando queráis, sin temor a desvelar partes de la trama ni del final porque damos por hecho que cualquiera que entre y lea lo comentado ya habrá terminado la novela.
Para el 17 de julio se os invita a que leáis La palabra pintada (The Painted Word) y ¿Quién teme a la Bau Haus feroz? (From Bau Haus to Our House), de Tom Wolfe; que han aparecido recientemente en una edición conjunta. Es la primera vez que tenemos ensayo en el club de lectura, en lugar de novela o relatos. Esto puede ser interesante porque, además del debate literario, podemos suscitar una educada discusión sobre los temas tratados por Wolfe en sus libros. Por último, me quedo con la petición habitual: el ruego de que propongáis títulos de libros —novela, relatos, ensayo, poesía, incluso cómic, ¿por qué no?— para leer a partir del 17 de julio. Cuando tenga unas cuantas sugerencias, publicaré la encuesta en el menú derecho, como siempre, para que podáis comenzar a votar. Muchas gracias.
22 comentarios:
Yo propongo, ya para empezar, el libro La curandera de Atenas, de Isabel Martín, que acaba de salir a la venta, porque ella es una gran amiga y estoy segura de que el libro estará genial.
Bueno, pues venga, empiezo yo.
En la entrega anterior del club, comentábamos sobre La piedad peligrosa que había un narrador tramposo o algo parecido. En este caso, me parece que es mucho más engañoso el narrador. Desde un primer momento, se describe a sí mismo como un gañán guarro y vago del que no puedes esperar que tenga ni una neurona. Pero luego descubres que el tío no es nada tonto, todo lo contrario. Finge ser un garrulo (me pregunto cómo lo habrán traducido al español, si mantendrán lo de que las palabras estén mal escritas. De todas formas, creo que puede perder mucho en la traducción) y no lo es, incluso un personaje femenino se lo comenta en un momento dado. No sé si considerar esto como una trampa de Thompson o como lo más sorprendente de la novela. ¿Qué opináis? Más adelante comentaré otros aspectos.
Para esta entrega llego tarde, pero la próxima tengo preparada "¿Quién teme a la Bauhaus feroz?" así que me pondré con "La palabra pintada". De hecho, no sabía que los habían sacado juntos, ¡o.o! Pero desde luego es una oportunidad.
No sé si puedo o si debo por el "quien no lea que no proponga" pero si andáis cortos de ideas dejo caer "La sonrisa etrusca", de Sampedro.
¡¡¡Por fín !!!Desde que vi el libro me he devorado el 1280 almas , El asesino dentro de mí e Hijo de la ira.
De 1280 almas , que es el tercero que he leido , las primeras 60 páginas me parecen perfectas y redondas , de ahí en adelante , creo que la trama es una espiral hacia dentro que llega a un final que me dejo un poco chafado , la verdad , aunque entiendo que el autor busca precisamente ese final , es decir , aquí os quedais y no me rechisteis.
En la traducción que he leído , el falso gañanismo del protagonista solo lo percibes en sus expresiones , ya que no hay faltas de ortografía ni "palabros".
Me parece muy interesante los mecanismos del protagonista para ir sacando la mierda interior del resto de personajes , de los que no se salva ninguno.
Esa condición humana corrompida por uno u otro motivo es para mí la protagonista de la novela.
No quiero comentar más todavía , por no soltar spoilers como una ametralladora , pero a mí este hombre me ha ganado totalmente.
Claro que se pueden recomendar libros aunque no se comente. Me apunto ya tu sugerencia, Bea. Por cierto, somos tocayas. Un beso.
Javier: estoy de acuerdo con la sensación que comentas del libro. Se empieza con él como con un torbellino y hacia la mitad comienza a ser menos sorprendente y el final no es espectacular. Pero no sé si más que una caída en la intensidad del libro es una sensación del lector/a, debido a que todo lo que tiene de bueno es lo que el personaje va sorprendiendo porque, tras la primera descripción, no puedes esperar nada de eso.
Una pena lo de la traducción, me imaginaba que sería así. Casi siempre reducen el grado de coloquialismo y aquí es una de las cosas más importantes del libro.
Por cierto, Elperejil, aquí tenemos un buen ejemplo de "Escopeta de Chéjov".
Sí, un ejemplo "de libro", como se suele decir, jeje...
Lo primero, en cuanto a próximas lecturas me sumo en lo de apoyar a Isabel (a quién conocí en una de vuestras tertulias... ¡mucha suerte desde aquí!) pues espero ya estar libre para esas fechas; en este momento estoy con las 1.400 páginas de la última novela de Pynchon, y no sé si me dará tiempo de llegar a la lectura de Wolfe... a ver.
Respecto a esta novela, cuando la leí me dio la impresión de que era una especie de "El asesino dentro de mí 2.0", como si Jim Thompson quisiera retomar el tono y el personaje de esa novela y rehacerla 20 años más tarde, con toda la experiencia y maestría que había ido adquiriendo... y le salió muy bien.
El tono es aún más divertido y cruel, el personaje -pese a todo lo que vamos sabiendo de él y cómo se comporta- acaba por generar cierta empatía y nos preocupamos por él, la estructura narrativa es muy superior (aunque pierda un poco de fuelle hacia el final, pero no mucho... y es lo que pasa cuando abres tantas líneas, que luego cerrarlas no es nada fácil) y en conjunto "1280 almas" supera a su extraordinaria precedente.
Desde el principio, con su tono indolente y simpático, Nick Corey nos va ganando... y hasta a nosotros nos hace creer que se trata de un tipo poco inteligente, cuando en realidad es un tipo astuto y realmente peligroso; quizá por eso empatizamos tanto con él, nos cae simpático... y encima, el tío, las pasa canutas... y los personajes que le rodean no son, precisamente, unos angelitos.
Pues sí, lo de que el personaje acabe cayéndonos bien, como dices, es curioso. Cuando leí las primeras líneas me pareció tan radical que creí que no podría ser el protagonista y pensé que sería una de esas novelas contadas desde varios puntos de vista o que tendría algún cambio de otro tipo. Pero la primera vez que engaña al otro sheriff, dices: "jaja". Creo que consigue que cualquier otro prsonaje parezca tal escoria que éste, por malo que sea, al final te cae bien por comparación.
Y ahí está el logro grande.
Nos cae bien un hijo de puta , pero porque es listo , no como el resto , todos y cada uno mierda de distintas calidades unidas por su estupidez.
Es decir , el cabrón y súper optimista Jim consigue que empaticemos con un malo entre los malos por su inteligencia superior , amoralidad y frialdad.
Y claro , es peliagudo , es como el conocido mala persona que tenemos todos pero que tiene una flor en el culo y es graciosete . Cada vez que la hace , es jeje , que cabronazo.
Esto , pero a lo bestia.
Sobre el asesino dentro de mi , offtopiqueando, creo que es mejor porque a mí me va más ese ritmo de metrónomo que tiene que es implacable y que cierra para mí de manera magistral en forma y fondo.
Aparte de que aquí no empatice con el prota , supongo que por demasiado salvaje , cogiendo distancia por lo excesivo del mismo en todos us actos e inteciones desde la primera linea.
Yo hace tiempo que leí esta novela y recuerdo la sensación que me dejó sobre el gran tema que plantea, que es el de la corrupción. Una corrupción que presenta total, generalizada, casi inevitable. Y me parece muy interesante el tema que habéis tocado de que el protagonista se hace el tonto, o el lerdo. Yo creo que se hace el simpático (tiene que ganar unas elecciones, me parece) y el pánfilo, porque con eso es con lo que simpatiza la gente, pero en realidad de tonto no tiene un pelo. También, en gran manera, es un reflejo de lo que pasa en la actualidad, donde no triunfa el político honrado ni inteligente sino el campechano y un poquito simple, que se ampara en su candidez para robar.
Soy supermegafan de Jim Thompson desde que leí esta novela, que me impresionó muchísimo y se convirtió en una de mis favoritas de todos los tiempos (era muy joven). Llegué a aprenderme datos de la biografía del autor, como que su padre se suicidara en el asilo de alcohólicos a base de comerse el colchón de la cama a la que estaba atado (puro Jim, claro que sí).
Siempre tuve reacciones histéricas con las novelas en las que el narrador te engaña mientras te cuenta. Hasta el punto de recriminarle en voz alta al personaje, o reírme de nervios, o dejar el libro y ponerme a caminar, nervioso, por la habitación. Cuando están bien hechas son geniales.
En 1280 almas puede que sea cierto que al final se desinfla un poco el invento. Supongo que forma parte de la idea proletaria de escribir para ganarse la vida dos libros al año y que se terminen como se pueda. Los alcoholicos, al sur del paraíso, tienen para mí también ese principio épico y final apresurado. Quizás, de las que leí, solo "el asesino dentro de mí" y "los timadores" le salieran del todo del todo redondas.
Pero el que no sea redonda es lo de menos. Decía creo que Andreu Martín (la puta bomba en novela criminal de aquí) que la novela negra empezó cuando algún tipo leyó escrito "todo el mundo puede ser el asesino" como anuncio promocional de un libro de crimen-enigma de esos de Agatha Cristie y su mayordomo, y se puso a pensar que, joder, qué clase de sociedad era una en la que todo cristo tenía su razón para matar. Y luego escribió.
Jim Thompson no fue el primero en eso, pero siempre he pensado que fue el mejor. El que mejor explica la sociedad enferma y al individuo enfermo y la violencia cotidiana y una vida de diario en la que siempre hay alguien a punto de matar a otro.
Perdón si me he pasado de grandilocuente y de extenso.
Mi visión sobre varias cosas que - con acierto - se han comentado aquí:
La empatía con Nick se logra, evidentemente, por la gran sorpresa que produce su astucia pero, por encima de todo, por lo que es el gran tema de esta novela: el "esto es lo que hay".
En varios momentos, el prota nos recuerda que todos somos de la misma manera. Quizá mi momento favorito es cuando, estando creo que con Amy, viene a decir que allí estaban insultándose y amenazándose con denuncias y asesinatos en vez de dedicarse a cosas mejores. Y que eso es prácticamente lo que hacen todos los matrimonios, sin darse cuenta de que tienen el cielo al alcance de la mano.
Para lograr esos momentos Thompson exhibe un estilo literario que, a veces, puede chirriarnos un poco, ya que está puesto en la boca de un presunto cateto. Probablemente, la mayoría de las veces, uno se da cuenta pero lo disculpa por la apoteosis literaria conseguida. Como cuando mata al negro. ¡Ya le gustaría ese speech a Samuel L. Jackson!
Al igual que en 'Tren Nocturno' de Amis el prota tiene que justificar que no es tan cateto como podría parecer. Parece una convención tan de género como Sergi López diciendo que es de Barcelona en TODAS sus pelis francesas.
...Y más cosas que me dejo en el tintero y que iré comentando.
Lo cierto es que coincido con todos en que el "esto es lo que hay" lo establece antes de cerrar tramas, lo vuelve a retomar con insistencia al final y acaba, la verdad sea dicha, de cualquier manera. Ello, para mí, emborrona un poco la obra.
Ah, aprovecho para decir que estoy encantado de que haya salido el de Wolfe. El libro dará tanto para debatir sobre sí mismo - la forma de argumentar tiene momentos brillantes- como por la radical del tema. Básicamente: las teorías del arte son una puta mierda. O así. Pero no nos anticipemos.
Secundo el voto a la curandera de Atenas. ¡Pero sólo si arrastramos a comentar aquí a la autora! Con violencia, todo es posible.
Jaja. Sobre Jim Thompson, no sé si es que acaba ramplón o si simplemente, después de inventar la treta contra el otro sheriff debería haber ido todo en aumento y su plan final tendría que haber sido mucho más diabólico e inteligente simplemente porque en la ficción es necesario un efecto de crescendo, ya que de otra manera, lo que ya se ha visto por fuerte que sea, ha perdido la capacidad de, no sólo sorprender, sino simplemente de funcionar. Entonces, el final, no creo que sea tanto malo como no tan bueno como debería con respecto a lo que vino antes.
No sólo el final, sino todo lo que prepara después de matar a los dos chulos, que es una escena tremenda, ya pierde interés. Por lo tanto, diría que es una novela muy acertada en cuanto al tono y al personaje protagonista y que se lee de forma amena, rápida, que es entretenida. Pero a la trama no le veo nada especial. Ya sé que es lo de menos y que no va por ahí, que sirve más como análisis del ser humano que como relato de unos sucesos, pero a mí me da igual: en el sentido de lo que me han contado, me deja bastante indiferente.
¿Y sobre el título en francés qué opináis? Decíais que lo de quitar a 5 personas tenía que ver con la trama, pero me cuesta verlo así. Si acaso fuese un título spoiler, habría que creer que el traductor hizo caso al sheriff malvado y consideró que el negro no tenía alma y por eso disminuye en 5 y se queda con 1275. Pero no creo que sea eso porque la población de 1280 sí que contaba a los negros, o sea que tendría que disminuir en 6. Para asegurarnos habría que ver por dentro una edición en francés y comprobar si, además de en el título, han cambiado el nº de habitantes en la página donde explican lo de las almas y dicen cuántos habitantes hay (es decir, la equivalente a la que yo escaneé y publiqué aquí). Si fuese así, quedaría claro que se hizo para evitar la cacofonía, que creo que es lo que fue, y que no tenía nada que ver con el nº de muertos.
Yo me leí 1280 almas hace tiempo, prestado en la biblioteca de Chamberí, por que cuando me puse a hacer la colección de novela negra de El País me dejé sin comprar unos cuantos libros que luego descubrí eran los mejores de la colección :( Cuando la leí me encantó, ver cómo el protagonista va pasando de parecer un paleto a ir convirtiéndose en un cabronazo muy listo... y es que a veces la mejor estrategia es hacerse el tonto y dejar que los demás se confíen.
Ay, iba a releerlo para comentar por aquí, pero la biblioteca lleva cerrada "por obras" ¡¡¡desde marzo!!! Claro que conociendo a la Espe y su "cariño" por lo público me temo que al final la biblioteca no vuelva a abrir y las obras no sean más que una excusa para dejar al barrio sin biblioteca sin que nadie proteste. ¡Ojalá me equivoque!
Pues, padawan, ahora que la citas, la espe es como el prota de 1280 almas; parece tonta pero es una hija de puta muy lista... así que espero que no os la juege con esa biblioteca.
Sobre cuestiones idiomáticas, lo que comentó navaja también me sorprendió, igual que a Javier, lo de que en la original usase palabras mal escritas, pues en la traducción no es así. Sólo juega con una sintaxis aparentemente simplona y con esos contenidos que van definiendo tan bien al personaje (mira que me reí con ese arranque sobre el "insomnio" y poca apetencia del prota).
Sobre el título francés, pues supongo que habrá sido una cosa de fonética más que de recuento de cadáveres, como bien dice "navaja", pues es raro que se haya seguido lo de que el negro no tiene alma.
Jaja, buenísimo lo de la Espe, Perejil. Y "Espe"ro que no sea así lo de la biblioteca que comentas, Padawan, pero no me extrañaría, porque es lo que ha ocurrido con el estado Vallehermoso, a cuya piscina iba yo todos los veranos: lo desmantela todo para dejarlo luego sin arreglar. Menuda zorra.
Sí, en inglés, lo raro es que haya alguna palabra escrita como se debe o completa. Ahora no tengo tiempo, pero cuando pueda, escanearé una paginilla para que le echéis un ojo.
Como nadie ha sugerido más títulos, la encuesta queda un poco ridi, con sólo dos propuestas, pero bueno, ahí está. De todas formas, si queréis seguir recomendando más libros en estos mismos comentarios, los iré anotando para la edición de agosto. Muchas gracias.
Sí, lo del Estadio de Vallehermoso tiene también su miga... obras eternas y ahora, con la crisis, pues se cierra y punto, y nadie protesta. Yo también vivo por allí, ya me jodió lo del puto campo de golf y el restaurante de lujo en lugar de hacer un parque.
"Física de las noches estrelladas" de Eduardo Battaner.Hay que leer primero, se recomienda "Planetas" del mismo autor con papel y boli en la mano par comprobar ciertos calcúlos sencillos.Nivel: tercero de BuP. La lectura de estos libros cambiará vuestras vidas de carcoles. Serán vuestros Newton y Einstein.Quién compra (y entiende esos libros) compra la sabiduría.
Battaner es un muy buen divulgador: sus libros están escritos con voluntad de ser literarios a la vez que formativos.Por fín entendereís a Gaslileo Galilei!!!
Sugiero una lectura desde el final hacia el comienzo, de adelante hacia atrás de la Ilíada, con ilustraciones de Flaxman.
Un saludo!
Ah, pues resulta que yo sí que había leído antes a Jim Thompson, lo que pasa es que hace ya 13 años y no me acordaba (es que tengo muy mala memoria). El libro se tituló en español 'El cuchillo en la mirada", o sea que, a lo mejor sí me dejó huella, que, sin que yo me diese cuenta, dio fruto cuando le puse el título al blog.
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