A partir de ahora, ya se pueden dejar comentarios a esta entrada acerca del libro de Isabel Martín, La curandera de Atenas. El libro que ha ganado la porra para ser leído desde hoy hasta el 17 de septiembre es La máquina del tiempo, de H. G. Wells, hacia el cual me entró gran curiosidad mientras leía El mapa del tiempo, de Félix J. Palma, ya que tanto el libro como su autor aparecen mencionados con profusión.
Tenemos algunas sugerencias de lecturas que no entraron en la encuesta anterior y que aparecerán en la siguiente, pero nos gustaría contar con muchas más. Así que, en los comentarios a esta entrada, espero que queráis dejarnos recomendaciones de libros que ya habéis leído y cuyo disfrute querríais compartir, o títulos de obras sobre las que tengáis curiosidad y a las que aún no os hayáis acercado o nombres de volúmenes que os hayan dejado tantas ganas de comentar con otras personas que creáis que merecen estar en un Club de Lectura. Cuando reunamos unas cuantas propuestas, aparecerá la encuesta en el menú derecho.Muchas gracias por todo.
27 comentarios:
Para la encuesta de lectura en septiembre propongo "Sobre héroes y tumbas", de Ernesto Sabato.
Por cierto, te voy a enlazar en mi blog para teneros fichados y poder tener vuestras recomendaciones cada mes.
Un saludo y mis felicitaciones por el blog
Muchas gracias por la sugerencia, me la apunto para la encuesta, y por el enlace. Te he puesto también uno a tu blog. Saludos.
Supongo que da mucha pereza empezar con las opiniones porque es como hacer una entrada, en lugar de añadir un comentario a algo que ya está publicado. Por eso empezaré yo, que para eso es mi blog y soy yo quien tiene que hacer el trabajo, jeje.
No soy lectora de novela histórica, la verdad, pero me encantó 'La curandera de Atenas'. Si bien sí se puede incluir en esta etiqueta porque, por supuesto, está ubicada en una época pretérita y utiliza personas reales para sus personajes, además de estar perfectamente documentada y de mezclar muy bien la historia de ficción que se cuenta con los hechos de entonces… tiene otras características, como el ritmo, la emoción, la tensión que no pegan tanto con lo que se piensa que pueda ser una novela histórica, sino que nos las esperaríamos más en un relato de aventuras. La autora tiene la decencia de no incluir los rollazos que le han servido para documentarse para rellenar páginas, sino que siempre va al grano y la acción avanza con agilidad, ya que constantemente van pasando cosas nuevas. Por lo tanto, la lectura es muy adictiva, como dicen los anglosajones de sus libros: es un "page turner", o sea, que pasas las páginas frenéticamente.
Otro motivo de que no me gusten demasiado las novelas históricas es que siempre me siento muy ajena a la época en la que se ambientan, sigo viendo todo con los ojos de alguien del siglo XIX y aquellos tiempo se me antojan extraños, pasados y por lo tanto, sentir de cerca la historia personal que se me cuenta y sentir algo por los personajes me cuesta mucho. Pero aquí era muy fácil acercarse a esa época, sentirse como si se estuviese entonces. Sin explayarse en las descripciones, la ambientación está tan lograda, que te mete en seguida en aquellos tiempos. Esto hace que, además de disfrutarse por la historia narrada, sirva como visita a aquel momento y se disfrute también de ese modo.
Aparte de esto, lo que más destacaría del libro es el retrato de personajes, ya que es algo muy difícil de lograr con acierto. Es muy fácil sentir cariño por la protagonista e identificarse con ella, pero no porque la primera persona lo facilite, como podría parecer. Lo cierto es que esa primera persona en la que se nos relatan desgracias, traiciones, injusticias ejercidas hacia el personaje principal también podría servir para crear un efecto negativo: que la chica nos pareciese demasiado quejica y acabásemos por no empatizar con ella. Sin embargo, gracias a que es un personaje activo, que toma decisiones y que emprende acciones con respecto a lo que desea conseguir, sí acabamos compartiendo su objetivo y deseando que las cosas salgan bien.
Si dijese algo negativo sería que me supo a poco y que me habría gustado que hubiese más.
Estoy leyendo muchas cosas a favor de 'Fin', de David Monteagudo y me ha entrado la curiosidad, así que lo sitúo como sugerencia para la próxima encuesta. ¿Qué otros libros os apetecería leer?
George Lewis Borges:
"Los traductores de las 1001 noches"
(Historia de la Eternidad)
Allen Paulos:
"Un matemático lee el periódico"
PS: 2/12=17 % (no 16 %; o 16,7 % o 16,67% o ....)
¡Por fin! después de siglos tras los que se desctalogó en España toda la obra del maestro del neo-polar francés J.P. Manchette, ahora reeditan su novela "Nada": una reflexión salvaje sobre el terrorismo que revolucionó la novela ngra francesa.
MUY recomendable.
Muchas gracias por las sugerencias. ¿Alguien tiene alguna otra? Mañana, que habrá pasado una semana desde el post, publico la encuesta.
Anónimo: los porcentajes no los pongo yo, sino que los hace la aplicación de Google de forma automática. Supongo que, en lugar de aproximar, simplemente elimina los decimales, qué chapuza, jejeje.
Bueno, también se puede hacer: a la supresión de los decimales se le llama redondeo por defecto (a no confundir con el redondeo por exceso de los comerciantes con el paso de la peseta al euro). Pero es más exacto el redondeo a la cifra más próxima.
Yo he leído el libro de este mes y me gustó, aparte de la sencillez y la seguridad con que está escrito, el que la autora no pretenda, como hacen muchos autores de novela histórica, meter como sea en cualquier rincón la documentación que han ido acumulando. Igualmente, y en gran medida, no cae tampoco en ese otro riesgo (o quizás más bien esa otra trampa) de la novela histórica que es hacer actuar a los personajes y enjuiciar las situaciones desde parámetros actuales de feminismo, democracia, derechos sociales, etc. Muchas veces hay gente que te alaba un personaje de una novela histórica que le ha gustado porque dice ser muy profundo, muy sabio, muy cercano, y descubres que lo que pasa es que han puesto a un tipo con pensamientos actuales en medio, por ejemplo, de Roma o de la Edad Media. Y así no es que te identifiques con él y le tengas como a un héroe, es que te han dado gato por liebre.
Por lo demás, me asombra y me asusta ver la cantidad de autores que desconozco y de lecturas que me faltan. Es una laguna irrellenable. Por suerte o por casualidad, ya leí La máquina del tiempo. No tengo ni puta idea de quién es Eduardo Battaner ni Chinúa Achebe, quizás sea el único que no lo sabe
Pues he oído por ahí que La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons, es la novela más graciosa de la historia, así que la añado.
Y, supongo que yéndonos totalmente al otro extremo, también sugieron la de David Torres, Niños de tiza, donde parece que va a relatar su infancia. No es que vaya a ser agradable, pero el tío escribe muy bien, así que puede ser buena opción.
Tienes razón, Miguel, no había pensado en eso del punto de vista moderno. Igual que muchas veces se escribe una historia sobre el tercer mundo o un lugar con malas condiciones y se plantea a un personaje que para pensar y actuar así debería ser muy burgués, tener estudios y no vivir bajo ninguna presión. Es cierto que aquí, dentro de que crea a una mujer muy moderna para su época, no deja de ser creíble nunca. Y, para quien le molesten las cosas feministas, (que hay gente así), pues os aseguro que no tenéis que preocuparos, porque, aunque tenga una carga reivindicativa importante, la novela nunca se dedica a dar charlitas ni a despotricar sin motivo, los personajes están igual de bien retratados si son hombres como si son mujeres.
Ah, yo tampoco sabía quiénes eran Eduardo Battaner ni Chinúa Achebe. Sobre el último me documenté y sobre el libro que se sugería, pero no me apeteció nada leerlo porque, sin dudar de que esté bien escrito y sea muy interesante, me parecía poco apetecible leer sobre un país caído en la desgracia, prefiero la lectura de evasión.
http://www.ugr.es/~battaner/battaner_archivos/page0002.htm
Battaner es un gran divulgador científico, el mejor que yo he conocido. Sus libros, contrariamente a Stepehen Hawking en "Historia del tiempo" (su editor argumentaba que se perdían x millares de lectores por cada ecuación insertada), están repletos de ecuaciones. El caso es que no se puede entender lo que nos rodea sin ecuaciones; dicho esto sin querer en absoluto sacralizarlas, pero queriendo quitarles el oxido que pesa injustamente sobre ellas. Ocurre que la división forzada e innatural y arbitarria entre literarios y matemáticos/físicos/lógicos , impide que haya más intercambio entre, por ejemplo, las bellas artes y una ciencia no-cerrada no-exclusivista y no-endiosada. Se necesita , para leer a Battaner , un nivel de matemáticas de hasta los 16 o los 17 años de instituto , recordar algo de ello, y ponerse a hacer cálculos uno mismo. Tarea no tan sencilla...
"prefiero la lectura de evasión"
Débese entender que se prefiere todo aquello que sea no pensar, no esforzarse, no criticar ?
Un tipo que estudiaba en Lausana antes de 1905 contaba que desde muy pequeño, se había puesto a pensar en cosas tales como qué se vería si uno pudiera cabalgar un rayo de luz (evasión pura, pués , como puede fácilmente apreciarse). Uno, con tales premisas, de mayor, puede escribir libros de evasión o libros de política o puede llamarse Einstein.
No pretendo hacer con esto una apología idiota de la ciencia contra cualquiera de las bellas artes, pero tampoco recluirla lejos de los ojos de los/as curiosos/as.
Me gusta la ciencia y criticar a la ciencia a la vez y criticar el exceso de tecnología. Admito que me gusta más la filosofía que la literatura fatua. Si debo amar a un libro, que sea , como decía Michel Leiris, uno en que la amenaza del cuerno esté presente: la literatura como una tauromaquia o como una denuncia o como una revelación, a pesar de estar en contra de las corridas de toros.
No, no, nada de eso. "Evasión" literalmente, lo que la propia palabra indica, es decir: que me permita evadirme de lo que normalmente me pasa por la cabeza y hace que no me sienta del todo bien. Si me hace pensar, esforzarme y criticar, estará cumpliendo muy bien su misión de hacer que me evada. Y no lo dije para rechazar leer a Battaner, que me pareció muy apetecible y sólo me echó para atrás temerme que no encontraría sus obras en librerías hoy en día (si me equivoco, dímelo), sino a Chinúa Achebe. Si relees mi comentario, verás que me refiero a ese libro, no a los de Battaner.
Rectificación: Einstein, el buscador de evasión (1),estudió en Zurich, no en Lausana.
(1) evasión tiene aquí el sentido relativista, claro...
Cualquiera de Enric González. Personalmente prefiero Historias de Londres. Después Roma y el del Calcio. Luego Nueva York.
Saludos!
HG Wells, todo un clásico.
Saludos...
Leí "La curandera de Atenas" en la playa, como se deben leer las grandes novelas, sin interrupciones, tirada en una hamaca de la que apenas me levanté. Tampoco yo soy una asidua lectora de novela histórica; "La curandera" la leí en apenas tres días.
Ya desde las primeras páginas me cautivó la calidad y la fuerza de la prosa, esa primera persona tan íntima, que, como lectores, nos ofrece un tono mucho más cercano y cómplice que aquel al que la tercera persona, tan habitual en la novela histórica, nos tiene acostumbrados. De la mano de Isabel Martín, paseé por lugares antiguos y exóticos, sufrí las desgracias de Helena y también gocé sus fugaces momentos de placer. La novela de Isabel es una fiesta para los sentidos, un canto a la vida y a la supervivencia, un homenaje a lo sensorial. En sus manos, Grecia huele, sabe, se siente y se puede acariciar. Una maravilla para el intelecto y un verdadero júbilo para los sentidos.
Leyendo la crítica de Eva, yo que no he leído el libro, ni pienso hacerlo; pero pensaba preguntar el porqué "La curandera de" y no "Una curandera de", y añadir que estaba buena, en la foto; me quedo con las dudas de si me he perdido algo, que lo dudo; y si se me puede explicar como es posible a la vez maravillarse con el intelecto y jubilarse con los sentidos....
"ni pienso hacerlo", "que lo dudo"... Vaya, ¿detecto prejuicios?
Si te estás dejando llevar por lo que el título te sugiere, te diré que no le hace justicia a la novela, pues hace que parezca una más y no lo es. Antes de opinar, sería mejor que le dieses una oportunidad. Porque te sorprenderá gratamente.
Eva: qué bonita explicación sobre el libro. Un lujo tenerte entre los comentaristas. ¿Te animas también a votar algún libro para el próximo club? ¿Y a sugerir títulos?
Del de Cold Comfort Farm, de Stella Gibbons, existe una edición en inglés adaptada para el aprendizaje, o sea que si alguno/a está estudiando inglés, le puede venir bien.
Gracias, Navaja. El libro es una maravilla y la merece. Respecto a cómo un libro puede a la vez ser "una maravilla para el intelecto y un verdadero júbilo para los sentidos" es algo muy sencillo: es justo lo que consiguen los grandes libros, esos que te acompañan durante mucho más tiempo que el de su lectura :).
Por supuesto, que me animó a votar, ¡ya mismo!
Recomiendo leer Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout, premio Pulitzer 2009.
Bueno, voy exactamente con un mes de retraso - ayer me acabé la curandera. Pero ya tengo la máquina del tiempo - que voy a releer porque hace mucho que no lo leo - y acabo de pedir el de Gibbons.
En fin, que me lío. Además de lo que decís me ha parecido muy interesante el montón de cosas provenientes de la Grecia antigua que perduran en nuestros días, como cuando dice 'ah, tu padre es de sibaris? pues es raro que le guste la ciencia porque los sibaritas suelen ser más dados a los placeres..' bueno, algo así. No sabía de dónde venía lo de Sibarita jeje, y como esas hay unas cuantas, que para gente que no ha estudiado griego nunca como yo pero que me encantan los orígenes de las palabras me ha parecido curioso. Gracias por descubrirme el libro porque me ha encantado.
Cuánto tiempo sin leerte. Qué alegría volverte a encontrar por aquí. Un beso.
¡Por fin la leí! Después de un agosto con el brazo roto que no me dejaba sostener un volumen en tapa dura, finalmente me aventuré en las múltiples vicisitudes de Helena.
Me uno a la lista merecida de elogios: la carencia de "presentismo", la adecuada ambientación - siempre la justa y necesaria para el avance de la trama - y la habilidad para retratar todas las contradicciones de la época - el orfismo dando la mano a la ciencia, por ejemplo...
Hay un desafío narrativo, para mí, bien resuelto. Y éste es qué hacer tras *SPOILER la muerte del fenicio *FIN DEL SPOILER. En efecto, esa amenaza omnipresente que evitaba que la protagonista no pudiese recuperar aquella vida a la que aspiraba le daba mucha unidad e intención a esa parte de la novela. Una vez Hipócrates tiene que huir, sin embargo, el personaje queda ante una encrucijada más compleja de seguir, sin unos objetivos tan definidos, lo cual le da cierto aspecto episódico a la novela.
Una técnica muy buena que permite "dotar de propósito" a la protagonista es el ir avanzando, en su justa medida lo que le va a ocurrir a Helena. Y es algo que la novela hace muy bien.
Mi sensación es que, en su segunda mitad, Atenas - y toda Grecia - le roban protagonismo a Helena. Pero es en la última página, en esa oda a un mundo que termina, donde uno se da cuenta de lo bien retratado que queda algo tan abstracto como una cultura: la página final fue, con diferencia, lo que más me emocionó de la novela.
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