2 de enero de 2011

Humos o malos humos.

Por fin se ha aprobado la prohibición de fumar en los establecimientos cerrados. Pero me temo que no saldrá de muchos fumadores acatarla a rajatabla y los camareros u hosteleros en general no se van a dedicar a advertirle a la gente que debe apagar los cigarrillos y puros.

Por lo tanto, seremos los no fumadores quienes tengamos que pedírselo, como si fuese un favor. Y no me extrañaría que se enfadasen, así que nos hacen elegir entre los humos y los malos humos.

21 comentarios:

Elperejil dijo...

Aún como fumador ocasional me parece muy bien esta ley (ahora, con crío, he de reconocer que soy más sensible al tema). A ver si así me animo a dejarlo al 100%.

Hace tiempo, con la antigua ley que ya prohibía fumar en algunos lugares,fui a una de esas cenas navideñas de empresa que se hizo en un local propiedad del ayuntamiento. En ese local, al ser cerrado y público, ya estaba prohibido fumar. Sin embargo, la genrencia del local le ofreció a la empresa que se podría fumar en esa cena a cambio de pagar la multa de antemano, que no era una barbaridad. Resultado, al final se fumó y aquello se llenó de humo, pese a que se infringía la ley y el local era de una entidad oficial.

Así es como en España se respeta la ley. País...

Joan dijo...

Todo es cuestión de acostumbrarse. Si la gente fumara más canutos ya estarían acostumbrados a salir fuera y, al menos, volverían con una sonrisa.

Miguel Baquero dijo...

El problema es cuando la gente, sobre todo de los locales nocturnos, salga a fumar fuera y los vecinos protesten por el ruido. Veremos cómo se soluciona, pero en fin, yo soy fumador pero ya asumo que me tendré que fastidiar. Hoy, paseando por el centro de Madrid, he visto una imagen tan surrealista como mucha gente fuera de un bar, en torno a una de esas estufas que muchos propietarios han comprado, y el interior prácticamente vacío. No sé, ya veremos cómo se concilia todo.

Elperejil dijo...

Eso sí, los que tengan terracitas, en cuanto venga el buen tiempo, se van a forrar...

La navaja en el ojo dijo...

Es verdad, que hagan como en Europa, con las estufas éstas que tienen las terrazas todo el año. Si hay que pagar impuestos, pues que los paguen, seguro que les compensa.

La navaja en el ojo dijo...

Ayer comentaba alguien que deberían haber puesto bares para fumadores y otros para no. Aparte de que no es posible porque ningún bar elegiría ser de no fumadores, si se llegase a hacer en plan 50%, lo que habría que hacer a partir de entonces sería elegir a tus amiguitos en función de si fuman o no y ya no volverte a hablar con los del otro bando. Vaya solución ;)

Joan dijo...

No hay que olvidarse de los currantes. En todo caso, los bares de fumadores tendrían que contratar camareros fumadores y viceversa. Digo yo, vamos.

La navaja en el ojo dijo...

También, claro. Uno de los motivos de esta prohibición es la de los camareros. Lo que pasa es que los fumadores no piensan que se haga esta ley por que los que no fuman puedan respirar, creen que es para prohibirles a ellos algo.

Elperejil dijo...

Es curioso que se considere una grosería y algo indigno echarse pedos en restaurantes, ascensores, lugares cerrados, etc. siendo estos inocuos para la salud, pero que haya que cogérsela con papel de lías (nunca mejor dicho) cuando se trata del tema del tabaco, que puede ser igualmente molesto y, además, es malo para la salud.

Si uno de nosotros fuese trasladado a una utopía petómana, donde la gente soltase sus cuescos de forma indiscriminada y sin cortarse nada, seguramente le parecería algo extraño, incómodo y echaría de menos espacios libres de pedos.

Sé que esto será algún tipo de falacia, pero me ha hecho ilusión imaginarme esa sociedad petómana...

Por cierto, curiosa palabra de verificación "deluis"

Joan dijo...

De falacia, nada, Elperejil. ¡A mis brazos! ¡Hurra!

Palabra de verificación: hylfumme (no es coña)

Vicisitud y Sordidez dijo...

¡Me apunto a la utopía de peerse en el restaurante! ¡Y que la gente golpee las copas con los tenedores cuando el cuesco merezca encomio!

Por cierto, Miguel: el Isadora hasta los topes y NADIE fumando este miércoles. Los apocalipsis eran un poco exagerados.

Rodrigo D. Granados . dijo...

Creo que se equivoca, los fumadores no somos seres de otro planeta, y acatamos las directivas que nos parecen injustas al igual que las otras. Cuando Ud, habla de cafres, recuerde que hay la misma proporción entre los "no fumadores". Suelo recoger bolsas enteras de basuras (convenientemente separadas en papel, plástico y deshechos orgánicos); pero rotas en el suelo al lado de los contenedores). No hay ni una colilla en ellas. ¿Sabe cómo lo sé?, porque he hurgado en ellas buscando lo que por fin encontré, correspondencia con la dirección de la marrana, que es una señora de Alicante. No crea que voy a denunciarla a las autoridades; simplemente le escribiré una carta en la que le pediré amablemente, que abandone esa práctica deleznable. Si la viera hacerlo, cosa que creo que esta persona se asegura de que no ocurra (esto se llama nocturnidad y alevosía); le diría que así recicla cualquiera, y que me parece injusto que yo tenga que recoger sus basuras del suelo y ponerlas en el contenedor a menos de un metro de distancia, cuando ella está precisamente allí para hacerlo. Marranos y neanderthales los hay con los bronquios podridos o impolutos; los "no fumadores" no son tan estupendos como Ud. pretende, y todos los que tenemos la costumbre, el vicio, la compulsión o la enfermedad del tabaco, tampoco. Conozco infumables de todas las categorías; gente que huele fatal, que hablan a gritos, que se saltan las esenciales normas de convivencia o simplemente desprecian olímpicamente todo lo que no es "Ellos mismos y sus necesidades perentorias"
Le aseguro que la persona que encuentre fumando en un lugar en el que no está permitido, es ante todo un inadaptado que fuma, y no un fumador.
Nunca tendrá oportunidad de hablar conmigo ni tantos otros miles de personas acerca de este tema, recordándonos que en un bar, una biblioteca o un autobús (¡sí, también esto he visto!), no se puede fumar. Lo sabemos y no fumamos más que al aire libre o en nuestras apestosas casas (si no las ventilamos claro)
Se sorprendería si obviara su reduccionista opinión acerca de las personas que tenemos ese hábito, de lo majos que podemos llegar a ser. Nosotros, como los "no fumadores", también necesitamos enemigos, así no nos oponemos a quienes debiéramos hacerlo.
Yo me opongo a que se venda el tabaco si es definitivamente tan malo para la salud, no que se extraiga de él un 70% de impuestos a cambio de una muerte segura, porque morir, habremos de morirnos todos, sólo que nosotros escogemos cómo. Somos adultos, y no pretendemos que se limite la velocidad delos automóviles a 80 Kms por hora para evitar más de 1700 muertes al año, ni que dejen de venderse esas mierdas que damos a nuestros hijos para merendar. Que cada cual escoja su pie con el que cojear, y no sea una víctima de la hipocresía estatal a la hora de los peajes.

Paco Fox dijo...

Es que aquel anuncio anti tabaco del tipo estornudándole en la cara a otro y preguntado LUEGO si molesta es básicamente lo mismo de la propuesta de tirarse pedos a lo loco en los bares. Además, tirarse pedos es sano de cojones.

Por otra parte, muchos dicen que esta ley es revanchista por parte de nosotros los no fumadores. Ante eso sólo puedo decir:

Sí.

Elperejil dijo...

Lo que dice Paco sobre los pedos es muy cierto. Cuando me echo uno y noto cómo huele, lo que pienso es "Dios mío, ¿y eso estaba dentro de mí?". Tirarse pedos es una bendición, es echar algo malo de dentro para fuera.

Lo del tabaco es al revés, es meter algo malo de fuera para dentro.

Y, ojo a los amantes del ad hominem, soy fumador, pero sé lo que hago y sé que está mal. (Y sé que debería dejarlo, sí)

Anónimo dijo...

Los fumadores acabarán fumando menos, los garitos que estén en galerías se forrarán, sobre todo en invierno (no es lo mismo salir a fumar a la calle que hacerlo en una galería comercial) y los que saldrán perdiendo serán los hosteleros, que perderán negocio sí o sí (como muy bien dijo lanavaja, si pudiesen elegir todos serían bares de fumadores). Personalmente, creo que el volumen de clientes no bajará mucho, pero los fumadores, que son, como colectivo, los que más consumen, consumirán menos (se irán antes a casa) y más barato (no me voy a tomar un combinado de un licor caro, o una botella de champagne cara para tener que salir a la calle a fumar con un vaso de plástico). Que conste que yo como no fumador estoy más cómodo sin tanto humo, pero decir que los hosteleros no lo van a notar es mentira. Una vez que te tienes que tirar en la calle media noche para poder fumar, ¿por qué le vas a pagar nada al hostelero? Te montas un botellón-fumatón y tan contentos.

Y por cierto, quienes vivan en pisos bajos en zonas de bares o pubds, se van a acordar de la ley de marras. Con la de esfuerzo que ha costado meter a la clientela dentro de los bares, por lo menos en Bilbao, donde la costumbre era estar fuera de los establecimientos, y ahora viene la ley y echa a la mitad de la clientela a la calle a fumar. El domingo algunos portales eran prácticamente inaccesibles, y algunas calles por la noche estaban hasta arriba de gente en la puerta de los garitos, mientras estos estaban medio vacíos.

Al final, si prevalece la razón, tendrán que habilitar cuartuchos para fumadores en algunos locales, porque las molestias de tener a todos los crápulas fumadores en la calle a las tantas van a ser insoportables.

La navaja en el ojo dijo...

No existe ningún paternalismo, las personas que se intentan proteger con estas leyes son los fumadores pasivos: se les quiere dar la oportunidad de elegir si respiran humo o no. Pero no se intenta que nadie fume menos o deje de fumar, eso es cosa de cada fumador.

Anónimo dijo...

No sé yo si no nos vamos a acabar arrepintiendo de esta ley. Hemos mandado a la calle y a las terrazas a los fumadores, y allí nos esperan. Por de pronto, la murga que dan por la noche en la puerta de los bares de copas empieza a ser insoportable. Y al mediodía, en las zonas de vinos resulta imposible andar por la acera. Por otra parte, a ver quién es el guapo que les dice nada este verano cuando estén fumando en alguna terraza.

Olga_C dijo...

Ya estamos en abril y podemos hablar de los efectos de la ley anti-tabaco con algo de perspectiva.

Como fumadora, debo decir que la primera fase de la ley (antes de que se generalizara a cualquier espacio cerrado abierto al público) siempre me pareció muy bien. En un lugar de trabajo (o sea, obligado) de mucha gente, me parece ELEMENTAL que se prohíba fumar, sobre todo si hay alimentos, enfermos, niños, o riesgo para la seguridad. Yo misma lo agradezco porque así fumo menos, y creo sinceramente que hay que proteger a los más vulnerables.

Ahora bien, cuando la ley llega a los lugares de ocio, como por ejemplo bares y discotecas, los fumadores nos preguntamos por qué no puede haber algunos donde se permita fumar y otros donde no. Al fin y al cabo, se trata de espacios de titularidad privada... Se avisa a los clientes de qué tipo de bar se trata, y punto. Nadie le obliga a entrar.

Y a tenor de esto, tampoco es ninguna barbaridad que se contrate a los trabajadores de hostelería en función de si toleran el humo o no. En las centrales nucleares, por poner un ejemplo de actualidad, bien que se avisa a las mujeres de los peligros de quedarse embarazadas si trabajan allí, y no pasa nada. A un asmático tampoco se le ocurriría irse a trabajar a una mina. Por tanto, si minas y centrales termonucleares pueden seleccionar a su personal garantizando su salud, aunque sin limitar o eliminar su actividad insalubre, me pregunto por qué los bares y discotecas no pueden hacer lo mismo.

Dicho esto, ya se ha visto que hosteleros y fumadores cumplen la ley, con contadísimas excepciones de rebeldía, contrariamente a lo esperado. También se confirma el temor de la reducción de actividad del sector, con su consiguiente pérdida de puestos de trabajo. Por último, la acumulación de fumadores en la calle ya ha producido las lógicas protestas por parte de los vecinos.

Y ahora yo pregunto:
- ¿La salvaguarda de la salud justifica o compensa la pérdida de puestos de trabajo a raíz de la nueva ley?
- ¿Quién va a compensar a los vecinos que sufren, a consecuencia del acatamiento de la ley, por la acumulación de humo, suciedad y ruidos en la calle?
- ¿Está en marcha una ley para multar a las madres que permiten que sus hijos ensucien y destrozan todo a su paso? (Sólo pongo un ejemplo de incivismo descontrolado, pero hay muchos más).

Ojo con las respuestas, porque si los "cruzados anti-tabaco" responden que TODA la culpa la tienen los fumadores que deberían haber dejado de fumar radicalmente el 1 de enero, yo les diría que los españoles reeligieron a Aznar en el año 2000, a pesar del escándalo Prestige y de secundar a Bush en la vergonzosa masacre de Irak, a pesar de lo cual nadie reclamó una ley "anti-voto-al-PP" (afortunadamente se han leído la Constitución).

Si el pueblo se equivoca fumando, también se equivoca en otras cosas seguramente, pero no tiene por qué dictarse una ley contra los errores colectivos. Se puede regular la convivencia sin menoscabar el derecho a equivocarse, que al fin y al cabo constituye la esencia de la LIBERTAD y la DEMOCRACIA.

¿O no?

Olga_C dijo...

¿Me lo parece, o alguien ha borrado mi comentario?

Olga_C dijo...

O no ha sido aprobado, vaya...

David C. dijo...

Lo peor es que siguen fumando.