¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

10 de febrero de 2006

Orgullo y prejuicio. Comparativa.

Hoy, 10 de febrero, se estrena Orgullo y prejuicio (Pride & Prejudice), basada en la novela de Jane Austen que, al igual que todas las obras de esta autora, se podría resumir como humorísticamente nos decía la web Book-a-Minute:
Protagonista femenina.- Amo en secreto al protagonista masculino. Él nunca debe saberlo.
Protagonista masculino.- Amo en secreto a la protagonista femenina. Ella nunca debe saberlo.
(Lo averiguan)
FIN

Emociones contenidas, amores inconfesados, sentimientos por descubrir, obstáculos insuperables, tensión dramática, romántica o sexual, explosiones de amor y declaraciones tan emotivas que podrían hacer temblar el suelo. Con todos estos ingredientes, se podría decir que Jane Austen es la madre de la comedia romántica contemporánea.

Esta nueva entrega, dirigida por Joe Wright, con guión escrito por Deborah Moggach y revisado por Emma Thompson, que ya interpretó un papel de protagonista de Jane Austen en Sentido y sensibilidad; retrata con maestría todos esos sentimientos, nos acerca de forma lujosa a la época, nos transmite con credibilidad los obstáculos y los prejuicios… y cuenta con algunas interpretaciones magistrales. Keira Knightley (curiosamente su apellido coincide con el protagonista masculino de Emma) supera a todas las actrices que encarnaron antes el papel de Elizabeth Bennet en belleza y en capacidades interpretativas. Su encanto y, al mismo tiempo, el aspecto de mujer fuerte, inteligente y con personalidad, se acercan como un guante al perfil que describió la novelista.

Matthew Macfadyen, aunque no hace una mala interpretación, no está a la altura en cuanto a presencia y buena planta de Colin Firth, que ya representó al señor Darcy en la miniserie para la BBC de 1995, dirigida por Simon Langton. Firth parecía tan nacido para interpretar este papel de hombre eternamente enfadado, que ya tuvo su homenaje en las novelas y películas de Brigdet Jones, en las que Helen Fielding incluso le puso el apellido Darcy a un personaje con muchas similitudes al de Austen. Tanto es así que Firth, haga lo que haga, parece que siempre estuviera representando a Mr. Darcy y que no puede haber un buen protagonista de Orgullo y prejuicio que no lo tome como ejemplo.

Esta versión para televisión, en cuanto a actriz protagonista, hermana mayor, padre (Donald Sutherland lo interpreta en la más reciente) y secundarios, salía perdiendo en la comparación. No ocurría así con Anna Chancellor, la “Carapato” de Cuatro bodas y un funeral, que, como arpía, no tiene nada que envidiar ante Kelly Reilly en el papel de concuñada clasista de la prota. En cuanto a las madres, Brenda Blethyn y Alison Steadman están más o menos a la par en su interpretación de la zafiedad y falta de modales de Mrs. Bennet.

Existen otras dos miniseries y otras dos adaptaciones para televisión, una película de 1940 con Laurence Olivier y Greer Garson, y una actualización americana del 2003 que pierde mucho con los cambios de época y de situaciones. A su protagonista masculino, Orlando Seale, le falta carisma y encanto y ella, Kam Heskin, no lo hace mal, pero hay que reconocer que es difícil trasladar a nuestra época (incluso aunque sea a Utah) los obstáculos sociales y los prejuicios de entonces. La única rival — en belleza, ya que en personalidad se queda muy atrás — que se le presenta a Keira Knightley es Aishwarya Rai que protagoniza la versión bollywoodiense de la novela, llamada Bride & Prejudice. Bride (novia), en lugar de pride (orgullo). Con un Mr. Darcy correcto y unos secundarios bastante aceptables, como por ejemplo, Naveen Andrews de “Perdidos” y Alexis Bledel de “Las chicas Gilmore”, el filme reemplaza los prejuicios de clase por diferencias culturales y logra una película colorida e interesante, si no fuera por el exceso de propaganda sobre la India y por la falta de equilibrio en cuanto a tiempos: pues dedica muchos minutos del principio a números musicales y hacia el final tiene que correr para contar la historia.

Otras adaptaciones de la novelista han contado, por ejemplo, con Gwyneth Paltrow, que encarna sin problemas el personaje de Emma, una chica de clase alta que, en su aburrimiento, se dedica a emparejar a otros — por ejemplo a Toni Collette de La boda de Muriel — o a enredar en sus vidas, casi siempre, para estropearlas. Jeremy Northam, a quien pudimos ver en El caso Winslow, interpreta a un nada despreciable amigo de la familia del que Emma, como ya decía el resumen de las obras completas, aún no sabe que está enamorada. Bastante mejor que el que representa Mr. Knightly en la versión protagonizda por Kate Beckinsale. La ya mencionada Sentido y Sensibilidad (Sense and Sensibility, 1995), de Ang Lee, puede ser hasta ahora la más popular de las traslaciones a la pantalla de los libros de Jane Austen. Hugh Grant, Kate Winslet, Hugh Laurie ("House") y, de nuevo, Emma Thompson también parece que estuvieran hechos a la medida de sus papeles.