¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

16 de marzo de 2006

Mato personajes

Como ya os comenté, soy muy aficionada a las series. Pero me estoy empezando a preocupar porque parece que los productores me puedan oír, en concreto Jerry Bruckheimer. Hace un tiempo, me quejaba de que dos de los personajes de CSI Miami me resultaban demasiado parecidos y casi nunca conseguía distinguirlos. Eric Delko y Tim Speedle, interpretados por los actores Adam Rodríguez y Rory Cochrane, respectivamente. Ahora es cuando me diréis que se distinguían perfectamente: que Delko es más guapo, más joven, más delgado, más hispano. Sí, sí, lo que sea, pero yo los confundía. Pues justo durante el capítulo en el que más me quejaba de que se parecían demasiado, va y se muere Speedle, no sé exactamente cuándo, creo que en el primer episodio de una temporada. Aunque al pringado de ahora no haya forma de confundirlo con el cachas de Delko, no me siento bien del todo.

En otra edición de CSI, esta vez, Nueva York, me pasaba el tiempo criticando a una tía con la cara totalmente operada… ejem… vale, vale, no es un dato en absoluto si estamos hablando de una producción del amigo Jerry. Sabríais de quién hablo si me refiriera a la única tía con la cara sin operar de estas series, si es que saliera alguna. Hablo de Vanessa Ferlito, de personaje Aiden Burn, una tía que parece querer tener la mala leche de Michelle Rodríguez, pero eso es muy difícil. A lo que iba: que yo me quejaba de que me daba asquillo verla porque tenía la nariz como la de una calavera y unos labios con más silicona que el valle del mismo nombre. Pues inmediatamente, Mac la despidió por hacer trampas con unas pruebas. Qué culpabilidad.

Anteayer vi un poco de Urgencias y unos pandilleros secuestraron a Abby, que siempre me ha caído muy mal y me ha parecido muy fea para salir con Carter. No dije nada, me quedé calladita por si la mataban, porque me habría sentido fatal. Al final del capítulo, el corazón del macarra se ablandó y la dejó en el hospital sana y salva. Gracias a mi piedad.
(Si desea añadir un comentario, haga clic sobre la palabra “comments”. Si desea recomendar el artículo a otra persona, haga clic en el icono del sobre).