¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

1 de septiembre de 2006

Semifinal de infarto contra Argentina


Lo hemos vivido en el Palacio de los Deportes, donde veía de joven dos o tres partidos de baloncesto a la semana. Ese palacio que alguien sospechosamente quemó y que ha resurgido cual ave Fénix.

Esta mañana, un partido igualado hasta el final nos ha hecho padecer. Argentina se ha portado como un rival mucho más duro de pelar que Lituania o Serbia y Montenegro.

Tras un primer cuarto en el que ganaban, comenzamos a recortar la distancia hasta ponernos por delante. Incluso llegamos a sacarles 9 puntos. Pero los argentinos no se rendían y nos ametrallaban con sus triples rasantes y limpios. A pocos segundos del final, gracias a dos tiros libres se igualaron a nosotros a 74. Quedaba algo menos de una posesión para España. Una falta interrumpe la subida del balón de Mr. Catering Calderón. Dos tiros libres. Falla el primero y mete el segundo.

Los argentinos aún tienen casi otros veinte segundos para atacar. Pero fallan una canasta, el rebote lo agarra España y ya no dejan que haya más juego. Se acaba el partido. España 75, Argentina 74. De infarto. Ya no nos lo creíamos.

Justo antes del final, Gasol ha caído lesionado y ha sido al ver su cara de sufrimiento cuando he sentido que ya, que perdíamos. Su rostro de júbilo al sonar la bocina final nos ha empujado aún más a la celebración cuando por fin estábamos seguros que de nos colocábamos en la final.

El domingo, más. Contra Grecia. Si se pierde ese partido, no importa. Ya se ha llegado mucho más lejos de que lo que había llegado jamás la Selección Española. Medalla de plata. Pero nadie dice que no lo podamos ganar.

Y como último detalle, me dicen que hemos salido por la tele. Tendré que ver esta noche el telediario, a ver si lo repiten.


(Si desea añadir un comentario, haga clic sobre la palabra “comments”. Si desea recomendar el artículo a otra persona, haga clic en el icono del sobre).