¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

14 de agosto de 2007

La gente no entiende ni su propio idioma

En otro blog de aquellos en los que escribo, señalamos las dificultades que suelen darse a la hora de comprender idiomas extranjeros o de traducir. Pero es que he comprobado que las personas no entienden siquiera el suyo propio. Y esta vez no me voy a quejar de los comentarios que deja mucha gente en los blogs y que se deben casi siempre a malentendidos, de eso ya hablé.

Esta vez me refiero a que no entienden ni su idioma y no ya por escrito, sino escuchándolo.

Os cuento:

Desde que nos mudamos a este piso y nos dieron un número nuevo de teléfono, hemos tenido la desgracia de que la combinación de cifras coincide con una que aparece escrita en una lista de servicios técnicos de la vaporeta Polti y de Vap Queen.

Ahora todos trataréis de darnos soluciones:

* Llamar al verdadero servicio técnico y pedir que quiten el número de los catálogos. Lo hicimos, nos juraron que lo habían borrado, pero o bien nos mintieron o bien la gente tiene folletos muy antiguos.

* Sacarnos unas pesetillas manipulando las planchas de los demás. Todavía no estamos tan mal, pero quizá llegará ese momento.

* Dar de baja el teléfono. Sí, lo deberíamos haber hecho al principio, pero pensamos que sería pasajero – en el número anterior me daban el pésame por la muerte de mi hermana, así que consideré que esto era un mal menor- y cambiarlo ahora supondría estar sin ADSL varias semanas, cosa que no me puedo permitir, pues trabajo con ella. De hecho, si la línea no hiciese falta para conectarse a Internet, preferiría no tener número fijo y no pagar esas absurdas cuotas mensuales por no haber llamado ni una vez.

Después de tratar de mil maneras, vimos que, por algún motivo, seguían teniendo nuestro número y procedimos a grabar un mensaje en el contestador automático para que los usuarios de esos aspiradores (no los compréis jamás, se estropean mucho) llamasen, por lo menos, una sola vez. Hasta ese momento, llamaban, les decíamos que no era un servicio técnico, sino un domicilio particular, colgaban y marcaban de nuevo el número. Y así hasta infinitas veces. Si, además, contestábamos airados, ellos no podían llegar a imaginarse (no es tan difícil) que era la enésima vez que teníamos una llamadita similar y que era comprensible que estuviésemos maleducados. Los insultos que hemos podido recibir por este motivo...

Pues decía: registramos un mensaje que, además de decir lo que dicen habitualmente estas grabaciones, añadía la información de que no había servicio técnico. No sirvió de nada. Al decirlo en pocas palabras, ninguno de los afectados por la mala calidad de Polti comprendía lo que queríamos decir. Y llamaban otra vez. Y otra. Y otra... Me pregunto yo cómo cabe en la cabeza de estos usuarios que, si en realidad lo que ha ocurrido es que han marcado mal, yo tenga un mensaje que adivine que era a un servicio técnico a donde querían llamar. Hombre, deberían haber pensado, usando bastante poco de su cerebro, que es que el número estaba mal en el folleto y que no había que volver a marcarlo.

Así que procedí a cambiar el mensaje. Las explicaciones ya eran como para tontos, quien las escucha siempre las juzga exageradas. Incluso pedía que tachasen el número del listado. ¿Resultado? Para los dueños de aparatos rotos, casi no ha servido. Para las pocas personas que siguen llamando al fijo en lugar de a los móviles, resulta un verdadero rollo escuchar la perorata.

De esto hace bastantes años y aún hoy seguimos recibiendo mensajes. El que acabo de escuchar, además de demostrar que la mujer no ha entendido nada, merecería salir por un programa de radio. La viejita ha dicho, tal cual: “Es que quiero tener un aparato para arreglar”. Muy bien, señora, yo ahora mismo me voy con mi martillo pilón a su casa y le destrozo lo que haga falta. Seguro que me sirve de catarsis por todas las veces que me han despertado a tempranas horas o me han interrumpido en momentos poco adecuados con las llamaditas a Vap Queen.

Otra muy buena es escuchar cómo todas estas personas pronuncian un nombre tan ridículo como Vap Queen. Vacuén es lo más acercado que he llegado a oír. Pero bueno, de eso no los culpo. Lo que quería decir es que no deberían poner esos nombres a cosas de uso tan mundano. Pero eso ya es tema para otro blog, por lo tanto, en este enlace tenéis un artículo al respecto.