¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

15 de marzo de 2008

Aunque nos quejemos de los anglicismos, lo que nos perjudica de verdad son los galicismos

Desde que el Internet ha entrado en nuestras vidas, nos han invadido un montón de palabras inglesas que se refieren a elementos técnicos del funcionamiento de éste. Los puristas hemos saltado rápidamente en contra de esta costumbre, pues muchas de las palabras que empleamos tienen equivalencia perfecta y por algo que es más grave: muchas personas emplean el término foráneo sin saber lo que significa, creyendo que es algo que únicamente se aplica al mundo de la red, como por ejemplo "tag", que toda la vida ha querido decir "etiqueta", o tantas otras.

Creo que este fenómeno, aparte de demostrar algo de estupidez, papanatismo y ganas de seguir las modas, no es realmente grave. Nos acercamos a un absurdo spanglish, pero sin llegar a desvirtuar la gramática o las construcciones. Las palabras se importan, muchas veces mal (es decir, con un sentido que no es el mismo que tienen en el original), pero se sabe que se está introduciendo un vocablo inglés en un discurso español.

Sin embargo, nuestro idioma está mucho más influido por otros, como el francés, y con unas consecuencias mucho más negativas. Los galicismos llevan en el castellano muchas décadas. Entre ellos encontramos préstamos lingüísticos, es decir, empleo de palabras calcadas de allí: argot, elite (se le suele colocar una tilde que no corresponde y pronunciar como esdrújula cuando es llana), complot, carné, rol… los ejemplos son cientos. Aparte de lo pedante que pueda sonar alguien al utilizarlos, no tienen problema, pues cuando se emplean no se cae en una incorrección.

Lo que sí es graves son las imitaciones de las construcciones gramaticales. Y esto casi nunca se hace con el inglés. Podría darse, por influencia del doblaje, la imitación de frases anglosajonas muy concretas, que no son nuestras, como las que hemos señalado muchas veces en este blog. Pero no la adopción de construcciones gramaticales genéricas que, por provenir de un idioma con otras reglas, casi siempre caerán en el error.

El hecho de emplear un vocabulario técnico importado, en ocasiones, es inevitable pues esa terrible frase de "que inventen ellos" es a lo que nos ha llevado. Sin embargo, este uso es más frecuentemente objeto de crítica que el empleo de construcciones imitadas del francés, aunque esto último suponga un mayor atentado contra nuestro idioma.


Por lo tanto, aquí están algunas de esas construcciones que tendríamos que evitar.

A + infinitivo, como "puntos a seguir". Esta construcción es tan incorrecta como habitual. Tendría que decirse "puntos que hay que seguir" o algo similar. En mi párrafo anterior, lo incorrecto habría sido decir "construcciones a evitar".

- "Jugar un papel". Lo correcto es "desempeñar".

- "Por contra". Afortunadamente, no la he oído o leído casi nunca, pero es obvio que proviene del "par contre" y que la verdadera forma de decirlo es "por el contrario".

- "Caldera a gas" por "caldera de gas".

- "A nivel de" significaría "en cuanto a". Un ejemplo de uso, aunque no creo que sea muy habitual sería: "No estamos al día a nivel de música"

- "Cada día" en el sentido de todos los días, que viene de "chaque jour". Esto se lo atribuyo a mi compañero de blog, Dillinger, que es quien más insiste en este error. Pido disculpas por adelantarme, pues sé que querías escribir sobre esta expresión.



Hay muchas más, que podéis consultar aquí.

Estas construcciones no sólo nos influyen a nosotros, los hispanohablantes, pues podemos encontrar recomendaciones similares sobre su empleo incorrecto en webs portuguesas, italianas…

Sé que en esta entrada no estoy descubriendo nada nuevo, pues ya he dicho que estas expresiones llevan mucho en nuestro lenguaje. Pero mi intención era hacer ver que no sólo el idioma inglés, que es del que más nos quejamos, nos perjudica. Lo que ocurre es que últimamente nos está viniendo un aluvión de palabras inglesas, pero no que nos lleve a error más que el francés.