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5 de julio de 2008

¿Por qué no llamar El negro a The Ghost?

The Ghost es un libro de Robert Harris que va a ser adaptado al cine por Roman Polanski. El título de este libro habla de un "ghostwriter" y, aunque se utilice sin incluir "writer" detrás, The Ghost, se refiere a lo que aquí llamamos "negro", es decir, a un autor que no firma sus obras para que parezca que las ha escrito otra persona.

En la novela y la película, un escritor es contratado para redactar la “autobiografía” de un antiguo Primer Ministro británico que ha sido ferozmente criticado por colaborar con la guerra contra el terror con Estados Unidos. El negro descubre un secreto privado del personaje público que podría desencadenar un escándalo. Esto pone en peligro la seguridad del escritor, quien tendrá que decidir si ser fiel a su trabajo o si preservar su vida. Aunque el nombre del Primer Ministro no es Tony Blair, está claro a quién se refiere Harris.

Pierce Brosnan interpretará al Primer Ministro, Adam Lang, mientras Nicolas Cage hará del negro que le escribe las memorias.

La traducción más valiente, más correcta, más exacta con respecto al original, sería El negro. Pero la editorial Grijalbo ha optado por nadar y guardar la ropa y, con miedo a que una traducción fiel diese pie a confusiones o trajese problemas, han puesto uno de estos títulos estúpidos y tópicos: El poder en la sombra. Me parece una pequeña cobardía, aunque a lo mejor es una decisión correcta, ya que hubo personas en otro espacio que demostraron no conocer esta expresión y se extrañaron por ello. Estas personas reivindicaban que "el negro" era inexacto y que la traducción correcta sería "el fantasma". Me extraña que no lo conozcan si, por ejemplo, se habló mucho de que la novela de Ana Rosa Quintana estaba escrita por un "negro". Y no se referían a una persona de raza negra.

Este "ghost" del título del libro y que también llevará la película en v. o., en ningún caso se refiere a un fantasma, en el sentido de espíritu, pues el escritor que presta su pluma no está muerto. Tampoco se refiere a "fantasma" en la acepción coloquial de chulito, ya que eso sólo lo implica la palabra española "fantasma", no la inglesa. Así que tampoco es la otra acepción de "fantasma" que conocemos nosotros, incluso aunque lo vaya a interpretar Nicolas Cage –que, curiosamente, ya hizo hace poco Ghost Rider y en este caso sí hablaban de un fantasma—.

La traducción literal de este título como "el fantasma" sería tan incorrecta como si hiciésemos lo contrario, es decir, si una película española llamada El fantasma porque su protagonista es un tío que va diciendo por ahí que se ha tirado a Kira Miró y a Erica Sanz se tradujese como The Ghost. O, como si una película española que tratase de un escritor que no firma sus obras para que las firme otro en español se titulase El negro y en su traducción al inglés dijesen: The Black. Así de incorrecto sería traducir al español esta peli por El fantasma. Sería como la traducción literal de nuestro título: "apaga y vámonos" trasladado a "Switch off and Let's Go".

El propio Harris demuestra que se refiere a esta figura y no a otro tipo de fantasma cuando declara que “estaba más interesado en el fenómeno del negro. Implica un pequeño fracaso para el escritor verte reducido a ser un negro por el dinero”.

Robert Harris además explora el aislamiento y la distancia de la realidad que sufren las personas que están en el poder. “Creo que es muy difícil no volverte un poco loco si estás en lo más alto de la política durante mucho tiempo.” Harris fue columnista del Sunday Times de Londres y conoce a Blair desde 1992. También es autor de Enigma, que ya conoció una adaptación protagonizada por Kate Winslet, y de Pompeya, la película que estuvo a punto de dirigir Polanski recientemente.

Polanski afirmó que “llevaba un tiempo buscando un thriller político para dirigirlo y The Ghost no podía ser más perfecto. Robert ha construido una novela con tanto suspense que es difícil parar de leerla”.