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6 de octubre de 2008

Los hombres blancos no saben entrar (I)

En muchos blogs de hombres existen posts en los que se quejan de que las mujeres por estos lares somos estrechas, pero me consta que no se trata tanto de eso, pues las mismas mujeres, con hombres procedentes de otras zonas geográficas sí se prestan a intercambios de fluidos.

Por ello, he llegado a la conclusión de que el problema está en que los españoles utilizan muy malas tácticas para entrar a las chicas.

Hace mucho tiempo que no estoy en el mercado y, cuando lo estaba, aunque fueron largos años, tampoco era de las que más frecuentan las discotecas, pues soy un poquito freak. Y, a pesar de eso, tengo suficiente experiencia escuchando frases para ligar como para decir que siempre eran la misma y que no tenían gracia ni ingenio ni nada de eso. (Es importante tener en cuenta que estos posts míos son una respuesta a los mencionados, no algo con lo que yo empiece)

Hacer que parezca especial

Y ya sé que es absurdo que la mujer quiera que todo parezca fortuito cuando lo que ella busca es lo mismo que el hombre. Quizá no fortuito, pero sí querrá que parezca especial, único. Y, si el tío le ha entrado con la misma frase que otros diez anteriores, la única posibilidad que existe de que no lo rechace es que esté muy bueno. Si no lo está, las opciones surgen para el hombre cuando es capaz de hacerle creer a ella que su aventura será especial y única.

Y, sí, estoy hablando sólo de un rollo de una noche, aunque parezca que hablo de matrimonio. Y, sí, ya sé que muchos diréis que el echar un polvo ya es algo muy especial y único en vuestra vida.

Decía antes que el problema puede estar en la forma de entrar de los españoles, porque cuando uno de esos tíos es de fuera o cuando tú estás fuera, la acción es mucho más frecuente. Entre otras cosas porque ya se produce ese componente de especialidad. Por lo pronto, la conversación ya no será la de siempre y tendrá algo que te pueda despertar más la curiosidad. Y, por otro lado, el exotismo siempre es erótico.

Un dato: puede funcionar sin siquiera tener que irse al extranjero, ya en una ciudad que no es la tuya o con un forastero la cosa cambia. Por otro lado, estoy segura de que en otras culturas se tienen unos métodos mejores.

Que no parezca que estás entrando

Una de las cosas que harían que ese rollo pareciese algo especial sería, por un lado, que todo surgiese como si fuese por casualidad.

La demostración de que esto es así se da en cuando los amigos presentan a dos personas o cuando dos personas se conocen por un motivo ajeno al del ligue. En esos casos, la mujer tiene la guardia baja y de esa forma siempre es fácil que surja un rollo.

Es probable que fuese preferible que un hombre se dirigiese a una mujer en un bar o discoteca como si en realidad no quisiera ligar. Ya sé que lo de "¿Tienes fuego?" es una forma de disimular, pero no cuela. Tendría que colar de verdad y me imagino que es muy difícil.

Siguiendo este consejo sé que muchos lo que haréis es tratar de ligar en lugares no oficialmente habilitados a tal efecto, pero se nota mucho, se hace aún más descarado, es decir, es peor. Conozco a hombres que se han acostumbrado tanto a entrar en discotecas que ya utilizan las mismas frases y tienen la misma actitud cuando conocen a una mujer en una reunión de cualquier otro tipo. Visto desde fuera da vergüenza ajena. Sufrido desde dentro es tremendo.

En este tipo de encuentros en los que ya no hay que entrar porque te han presentado otras personas o ha habido un conocimiento, lo positivo es charlar en plan amistoso como si no se quisiese nada y, cuando ya hayan pasado los primeros momentos o días, hacer movimientos. Pero que la primera vez que un hombre se dirige a una mujer sea para ligar, crea rechazo.

POR MOTIVOS TÉCNICOS, NO PUEDE IR TODO EN UN POST. CONTINÚA EN LOS DOS SIGUIENTES. Para no mantener varias discusiones paralelas, todos los comentarios irán tras la tercera y última parte, que se puede encontrar más abajo.