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6 de octubre de 2008

Los hombres blancos no saben entrar (y III)

Risa, sí; poesía, no

Otro de los temas recurrentes en estos blogs es el de que los hombres en algún momento de su vida se las han tenido que dar de sensibles para ligar. Están muy engañados. A las mujeres no nos gusta eso. A ver, entendámoslo: a cualquiera le gusta que le hagan algo especial y pensado para ella en exclusiva. Por ello será siempre el gesto, el detalle, lo que emocione, pero en concreto las poesías y las chorradas de ese estilo no nos gustan especialmente. Si acaso, puede funcionar que alguien finja que le gusta un escritor que a la chica le gusta por lo que dije antes de encontrar cosas en común. Pero, insisto, el tema de la poesía en sí no vale para nada.

Diréis que en vuestra juventud os ha funcionado. Bien, pues si habéis ligado escribiendo poesías o haciendo cosas similares, os aseguro que es independientemente o a pesar de las poesías. Sería porque a esa chiquilla en realidad también le interesabais.

A las mujeres no les gustan los hombres sensibles. Les gustan los hombres duros y malotes (ver apartado siguiente). El hacer poesías sólo puede ir en contra de las posibilidades.

Hay una cosa que, sin embargo, sí que funciona y es que nos hagan reír. Eso sí, cuando alguien no tiene la capacidad real de hacer reír, se corre el riesgo de entrar con las frases cutres y archiescuchadas de las que hablaba al principio. O sea que: si eres gracioso, utilízalo, pero si no lo eres, no lo intentes o el resultado será peor.

Reírse es bueno, te cambia el humor de manera más perdurable que cualquier otra cosa. Escuchar poesía hortera, no. Desconfíen de alguien que asegure que reírse no es importante o que diga que las comedias son malas películas, seguro que está amargado.

Triunfan los chuloputas

Se comprueba que lo que más gusta a las chicas, sobre todo si son muy jóvenes, son los gamberros y malotes de la clase. Cierto es que puede haber un calorrismo en estas chicas o incluso unas ganas de ser aceptadas socialmente que les impiden salir con un joven más interesante en cuanto a su personalidad.

Pero creo que la realidad es mucho más triste que ésa. A las mujeres nos gusta que los hombres tengan personalidad y carisma. En casi cualquier círculo, pero más aún en esas edades, lo único que hay para elegir son los gamberros o los pringados. Un pringado siempre aparentará que no tiene la más mínima personalidad, aunque luego conociéndolo a fondo quizá es diferente. Ante esas pocas opciones, la chica se quedará con el chuloputas porque, al menos, parece que tiene carisma.

Los pagafantas

Lo que decía antes de que es mejor tratar de ligar con alguien en una situación que no sea la de entrar, sino la de amistad tiene pinta de contradecirse con la existencia de los pagafantas, pero no es así.

De nuevo por el tema de que el hombre siempre tiene autoestima, piensa que el problema del pagafantismo está en que ella no sabe que le gusta y que si se enterase todo sería como una comedia romántica. Se cree que lo que ocurre es que se ha traspasado una barrera en la cual ya sólo se puede ser amigo y nada más.

No es cuestión de que haya que atreverse a dar el paso. En realidad, una mujer siempre estará más abierta a entablar una relación con un tío que le caiga bien y a quien considere amigo. Y aquí incluso entran los que son muy feos.

Pero el problema no es ése. Una mujer sí que sabe que su amigo pagafantas está por la labor, esas cosas se notan. Lo que pasa es que él no le interesa. Lo considera, en el mejor de los casos, como un amigo, pero incluso es posible que como una mascota. Una vez una tía te conoce el problema ya no está en si eres guapo o feo. Aquí probablemente lo que pasa es que esos hombres que ejercen de amigo sin derecho a nada no tienen el carisma suficiente como para que las mujeres los encuentren interesantes para mantener una relación con ellos. Si no, ya se lanzarían ellas mismas.

Una mujer sabe que el otro está detrás o, como mínimo, interesado y, o bien le gusta tenerlo colgado porque le hace sentirse bien. Esto se llama "calientapollas", sí, pero la única alternativa a seguir calentando es ser tan borde como habíamos dicho hacia el principio y se suponía que eso era mal recibido.

Para no tener que pasar ese momento embarazoso en el que hay que ser borde por necesidad y dejar las cosas bien claras, las mujeres fingen que no se dan cuenta de que el pagafantas quiere algo más. Pero lo saben de sobra.

No entendéis que nos quejemos del acoso

Fingid que nos entendéis perfectamente para que nos creamos que tenemos cosas en común y que nos comprendéis… no, en serio. No lo entendéis y sobre todo no entendéis que eso nos moleste y que luego nos quejemos de tener la autoestima baja.

Bueno, pues es que el hecho de que un pirado se cuelgue por ti de forma psicópata o de que 20 plastas te entren en un bar no le sube a nadie la autoestima. Ahí entra lo de que parezca algo especial. A nadie le sube la autoestima algo que sabe que le ocurre a cualquier otra mujer, es decir, que no le ocurre por estar buena, sino por estar ahí en ese momento. Y en cuanto a lo del loco… pues da miedo. Mucho.

Ventajas de España

Comenzaba diciendo que los españoles no saben entrar. Pero no todo son desventajas. Por lo menos, comparado con otros países, España está bien porque los tíos sólo te dan la brasa en discotecas o bares, salvo que sean psicópatas que se cuelgan de ti tras conocerte en otros ámbitos, lo cual ya sería tema para otro post. En Italia y en Francia es imposible siquiera salir a la calle sola sin empezar a escuchar zumbidos de moscones por todas partes.

Conclusión

A nosotras nos gusta ligar tanto como a los tíos, pero no nos gusta que nos entren. La única frase buena para entrar sería la que no parece una frase y el único método el que te distraiga del hecho de que te estén entrando. Por lo tanto, el peor sitio para ligar: el diseñado para tal efecto. La peor forma de ligar: la abierta y directa. Como dice la frase: "el amor no se busca, se encuentra", pues con el ligoteo, lo mismo.


FIN Ahora sí podéis comentar. Perdonad que me haya quedado tan largo, pero había muchos temas que tocar.