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28 de octubre de 2008

Censura materna en los tiempos del VHS

Quizá cueste trabajo recordar (y para algunos imaginar) una época en la que piratear películas para un visionado casero era exclusiva de los profesionales. Nadie tenía dos vídeos en casa y si alquilabas un VHS lo veías y devolvías esa tarde. Entonces, mi madre tenía un estudio de grabación de sonido –lo sigue teniendo, pero apenas se graban cosas— y la tecnología que allí se disfrutaba permitía copiar las películas de un V a otro. Así que no era rara la vez que nuestra madre se llevaba una cinta y nos la traía con una copia hecha. También lo hacía con los vinilos, pero pasarlos a cassette es algo que las cadenas han hecho desde siempre y la única diferencia sería de calidad.

En una ocasión alquilamos Risky Business. No era por nada, ni siquiera sabíamos de qué iba. Simplemente es que en esa etapa yo era muy fan de Tom Cruise y quería alquilar otras cosas aparte de Top Gun, aunque en cada una de ellas fuese comprobando que no salía tan guapo en ninguna. El caso es que la alquilamos y mi madre la llevó al estudio para hacer una copia.

Cuando nos la trajo y la original ya había sido devuelta al videoclub del Vips, mi hermana y yo nos pusimos a verla. Y pasamos por una escena en la que notamos que faltaba algo. Era un momento en el que los chavales de la clase del protagonista jugaban a levantar la tapa de los pupitres sin utilizar las manos. Incluso aseguraría que mi hermana y yo no entendíamos bien aquello. Pero lo gracioso es que cuando tenía que llegar la secuencia hubo un salto en la cinta y se continuó hasta lo siguiente.

Mi madre había censurado la película. Es increíble. Para que no viésemos una escena más infantil que otra cosa, se había tomado la enorme molestia de cortar un cacho teniendo bastante cuidado de que no se notase el salto. ¿Pero cómo supimos nosotras que faltaba? Porque en realidad ya habíamos empezado a ver la película otra tarde antes de que ella la llevase al estudio y ahora ya sólo nos quedaba ver el resto. No sé si nos enfadamos más nosotras con ella por la cutrez de censurar o ella con nosotras por alquilar algo que era demasiado subido de tono.

Por supuesto, las escenas de la foto, si es que están en la película, que no lo sé, nos las quitarían. Me imagino incluso que toda la idea de censurar viniese al ver esos planos y lo de los pupitres fuese simplemente un "ya que estamos"…

Lo que no sé es si me censurarían otras películas. Sé que yo he visto incluso con mis padres cosas que me han traumatizado sobre temas de salir y de ligar y ahí ni siquiera movieron un dedo para que dejase de verlo: cambiar el canal, mandarme a la cama, ponerse a hablar de algo para que no prestase atención… Pero Risky Business supongo que cruzó la línea.