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25 de noviembre de 2008

Un hombre llamado Horst

He estado viendo Wilbur se quiere suicidar; la película, de 2002, es de una directora danesa pero está ambientada en Escocia. En ella, el suicida Wilbur, que no tiene precisamente buen carácter, martiriza con chistes sobre su nombre a su psiquiatra, el doctor Horst.

El primero de ellos es preguntarle si es cierto que Horst quiere decir salchicha en alemán. Podría pensarse que ahí existe un juego de palabras que se pierde en la traducción, pero no es así. Como sabrán quienes hayan probado la cocina alemana, salchicha (sausage en inglés) en alemán se dice Wurst, que, al igual que sausage, fonéticamente no se parece en nada a Horst; como se trata de un nombre germánico (que, como ocurre muchas veces, es tanto nombre de pila como apellido) pues el chiste es algo así como preguntarle a cualquier noruego si su nombre significa arenque o salmón. Para un español medio no tiene mucha gracia porque no identificamos automáticamente Horst como un nombre alemán.

El segundo tiene más miga, y está mejor resuelto en doblaje que en el subtitulado. Wilbur le pregunta al sufrido doctor si es pariente de A man called horse (Un hombre llamado caballo). Evidentemente la base es un juego de palabras entre horse y Horst, dos vocablos que sí tienen gran similitud fonética. El subtitulado es fiel al original y lo traduce por Un hombre llamado Horst; el chiste resulta prácticamente incomprensible, salvo que uno tenga presente lo de horse y lo de Un hombre llamado caballo, que tampoco es una película reciente ni demasiado conocida. Por eso me parece mucho mejor opción la del doblaje: ¿es usted pariente de un detective llamado Sherlock Horst? El traductor ha buscado, con bastante éxito, el nombre de un personaje anglosajón bien conocido para el público español y con similitud fonética con Horst; los puntillosos dirán que el chiste pierde fuerza porque la comparación con un caballo es más humillante, y por lo tanto más divertida, que con Sherlock Holmes, pero el traductor ha salido del paso de forma bastante airosa, mientras el subtitulado resultará comprensible tal vez para un 10 % del público.