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3 de junio de 2009

Nos hemos saltado un paso

En esta era de Internet se da por hecho que todo el mundo sabe inglés. E incluso uno/a da por hecho sobre sí mismo/a que conoce este idioma, aunque luego sus nociones sean superficiales o confusas.

Sin embargo, lo que creo que ha ocurrido es que nos hemos saltado un paso intermedio. Hemos aprendido algunos vocablos de ese idioma como si fuesen tecnicismos y sabemos utilizarlos para la función concreta que tienen en la sociedad de la tecnología. Pero muchas veces se desconoce el verdadero significado.

¿Cuánta gente hay que sabe ponerle una "tag" a una entrada o una foto sin saber que eso que ha hecho significa "etiquetar"?

¿Cuántos te hablan de "spoilers" de una película o serie desconociendo que te están diciendo que te la van a "echar a perder"?

¿Cuántas veces se menciona el género "gore" sin saber que se está hablando de "sangre derramada"?

¿Cuántas veces hemos pedido disculpas por introducir un off-topic, aunque no supiésemos que "topic" significa "tema de conversación"?

(Lo que significa "Blog" y por qué la invención de "bitácora" es una mala traducción basada en una metonimia mal entendida ya lo expliqué).

Creo que no importa que no se conozca el verdadero significado de los términos. Esto ya ocurría antes, por ejemplo, en disciplinas como el márketing, la economía, la publicidad y otras tecnologías anteriores a la aparición de la red global. Lo que es nuevo quizá es que muchas personas se engañan y creen que, por manejar estos términos, saben inglés.

De ese engaño viene muchas veces el enfado porque los títulos no se dejen sin traducir, eso sí, siempre que sean títulos ingleses. Arguyen muchos que las distribuidoras tratan al espectador como tonto cuando esperan que no vayan a entender los títulos originales. Pero ya se ha demostrado en casi todas las entradas de este blog y en muchas otras ocasiones que tienen razón al pensar que no los íbamos a entender. Como mínimo, se puede afirmar que no los entendemos en toda su extensión. Si contienen dobles sentidos, juegos de palabras o referencias a otros aspectos de la cultura (canciones, libros, personajes, etc...), no sólo los espectadores nos quedamos cortos para detectar estos significados, sino también los traductores profesionales.