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10 de agosto de 2009

Osamu Tezuka

Hace ya varios años que tengo la idea de escribir una serie de posts sobre el padre del manga: Osamu Tezuka, fallecido en 1989. Dedicaría una entrada a cada una de sus obras con la ventaja de que puedo hablar de muchas que aún no se han publicado en España, pero que he conseguido en Francia, país que es el mayor consumidor de obra gráfica después de Japón y que, por ese motivo, publica muchas más cosas que nosotros.

Una de las cosas que puedo adelantar, ya que es común a varias de sus sagas, es, por ejemplo, que tiene una gran cantidad de historias inacabadas. Su prematura muerte por enfermedad es, en parte, culpable de esta desgraciada circunstancia. Pero también lo es el modo de publicación que tenían estas obras. Los episodios salían periódicamente en publicaciones sin fecha final concreta. Como ocurre con las series televisivas, diferentes motivos podían provocar la interrupción de alguna de las publicaciones, por lo que toda la trama que el autor tenía prevista no se podía desarrollar y había que dar una conclusión precipitada que deja con una sensación algo frustrante.

Tezuka es un maestro de la narración. No hay escritor –ni de cómic ni de novela, ni mucho menos guionista de cine— que se le iguale en capacidad para introducir un argumento narrativo en poquísimo espacio y enganchar desde el primer momento.

Sus personajes son lo más alejado al maniqueísmo que he podido encontrar en cualquier tipo de obra, escrita o rodada. Aquellos seres que son malos, pero que acaban convirtiéndose en protagonistas por la situación, aquellos seres bondadosos destrozados sin más… Tezuka es un autor cruel, que no tiene reparo en matar a sus protagonistas poco después de haberlos presentado y de haber hecho que te enamores de ellos. Si no mueren, puedes tener la certeza de que sufrirán. Algunas obras de Tezuka, aunque tenga fama de blando e infantil entre quienes sólo conocen parte de su producción, son tan duras que yo directamente he renunciado a leerlas.

En España se conoce principalmente la obra Adolf y también ha salido publicada una de las que más me gustan: El árbol que da sombra. Se pueden comprar varias sagas de Fénix, aunque no está completa, y también Black Jack, entre muchos otros.