¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

25 de diciembre de 2009

Algunas veces el doblaje es mejor opción

Ya que existen muchas personas en contra del doblaje, la mera afirmación que da título a esta entrada les va a crear rechazo, pero espero que tengan la paciencia de leer esta explicación para entender a qué me refiero.

En general, la v. o. s. es una buena opción —y siempre es la que yo elijo—. Pero hay ocasiones en las que la naturaleza propia de los subtítulos hará que se pierda mucho. Ya que no da tiempo a leer frases muy largas, es normal que se opte por una reducción y, en algunas películas, lo que se está perdiendo son los chistes o las partes ingeniosas de los diálogos. Se prima la transmisión de la información para que se entienda el film y lo otro se considera secundario. La decisión no la critico, creo que es la que hay que tomar, sólo indico cuáles son sus desventajas.

En estas ocasiones, las personas que siguen defendiendo la v. o. probablemente lo harán porque les parezca más importante escuchar la voz original de un intérprete que aprehender el guión de un film en todo lo que supuso en su escritura inicial. Y aquí ya lo único que queda es una cuestión de gustos o de prioridades. Si me dan a elegir, para mí será mucho más importante que todo lo escrito en el guión me llegue, es decir, no perderme una sola de las bromas o de los matices que quiso dar el/la guionista, que escuchar la voz de un actor o actriz.

Esta reducción, afortunadamente, no ocurre en todas las películas, pero hay algunas en las que sí. En casos como éstos, sólo una persona que conozca el idioma original tan bien como para entender juegos de palabras, expresiones coloquiales y referencias culturales mientras los actores hablan a toda leche estará haciendo bien si elige la v. o. y, admitámoslo: puede que tengamos ese nivel en una o dos lenguas extranjeras, ¿pero en todas? Está claro que no. Así que, por lo menos en algún momento, el doblaje nos vendrá bien.

Un ejemplo serían las películas de los Hermanos Marx: hablan tan rápido y con tanto chiste por "milímetro" cuadrado, que es imposible que un subtítulo lo contenga todo y, si lo hiciese —algo así como esa locura que suelen ser los fansubs— sería imposible leerlo y enterarse al mismo tiempo de algo de la película.

Otro buen ejemplo es el film británico que se estrenó a principios de este mes In The Loop, que está basado en la serie "The Thick of It".

La película es divertidísima y lo que la hace tan graciosa son sus diálogos. Verla perdiéndose parte de ellos es como ver otro tipo de films con la mitad de la pantalla tapada o con los ojos cerrados. Y es lo que ocurre con los subtítulos oficiales de la distribuidora. No digo que hagan mal en reducir, pues es necesario para que dé tiempo a leer, o sea, no estoy criticando la labor de síntesis de la persona que haya llevado a cabo el subtitulado, simplemente advierto de lo que ocurre y de por qué es mejor optar por el doblaje.

Uno de los aspectos que se podrían criticar de In The Loop es que va todo demasiado rápido. Si bien de los diálogos se disfruta un montón, es difícil enterarse bien de la trama e incluso si te enteras, haría falta algún momento de reposo para asimilar lo que está ocurriendo. Me imagino que incluso para los ingleses será difícil seguir bien la película, así que si, encima, tienes que leer, pues aún cuesta más.

Pero no solo eso: además, te pierdes parte de los chistes. Uno de los personajes, interpretado por Peter Capaldi, es un tío faltón y muy mal hablado, que es quien más gracia tiene de toda la película. De todas las burradas que espeta, hay unas cuantas referencias a películas que no están en los subtítulos. Por ejemplo, llama otros personajes "niño de Cabeza borradora" y "niño de El resplandor" dentro de una imprecación que sí era necesario que se conociese para entender el film. Esta parte de la frase en los subtítulos se ha eliminado porque no daría tiempo a leerlo todo.

Tampoco está lo que se me antoja lo más gracioso del film: este personaje viaja a EE. UU. y allí se tiene que enfrentar a un americano que, como es normal allí, presume de ser políticamente correcto y está en contra de los tacos. Por ello, le fuerza a que no diga palabrotas y en lugar de las letras, diga "star" ("asterisco"). El personaje de Capaldi, en un ataque de rabia, suelta una perorata contra este estadounidense y, cuando va a cerrar con una palabrota, comienza fingiendo que le va a hacer caso y en lugar de "Fuck", va a decir "F * *..." Pero entonces, justo cuando va a terminar, dice "cunt" ("coño"), que es una palabra mucho más fuerte que "fuck" para los ingleses. Y se queda tan campante. El subtítulo, lo único que ponía era "P _ _ _" y lo dejaba ahí, eliminando la ocurrencia.

Por cierto, el título In The Loop se podría haber traducido sin problemas, pues no es de ésos a los que no se les ve equivalencia posible o que tienen un doble sentido intraducible. "To be in the loop" significa "estar al corriente". O sea que "Al corriente" habría sido un buen nombre, pero ya conocemos esta moda actual de dejar los títulos tal cual —sobre por qué no creo que sea la mejor opción ya se abrió un debate en otra entrada, así que, si se quiere comentar sobre este tema en concreto, que sea aquí—.