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22 de enero de 2010

'Misfits', que les parta un rayo

La serie británica "Misfits", como "Los protegidos", que recientemente ha surgido en España, retoma el concepto de los jóvenes dotados con un poder diferente cada uno, al igual que hiciera 'Héroes' en EE. UU. partiendo de una clara base situada en los cómics.

"Misfits" nos presenta en su inicio a una serie de delincuentes juveniles que han coincidido en un centro donde cumplen una prestación social que se les ha impuesto como castigo. Uno de ellos es un chico de buena familia, pero que ha tenido una infancia problemática, debida al abandono de su padre, que está condenado simplemente por mostrarse insolente ante un vendedor. Otra es una chica atractiva que se ha metido en líos casi sin comerlo ni beberlo. A un corredor famoso lo han utilizado de ejemplo, al colocarle esta condena por una posesión de narcóticos de una cuantía ínfima. Un joven retraído y de mirada extraña está allí por haber iniciado y posteriormente apagado un incendio en casa de un vecino. La última es una chica de barrio bajo —lo que en RU se llama una "chav"— que fue encontrada inconsciente y drogada hasta las cejas en un local (en la próxima foto la podemos ver). Un trabajador social les ordena limpiar las pintadas y basura que han dejado otros jóvenes.
Antes de decir lo que viene a continuación, quiero aclara que he disfrutado mucho la serie. Me ha enganchado como para querer ver un capítulo más todos los días y me he entretenido durante el visionado de cada uno. Está rodada con muy buen gusto, tiene una ambientación chula y sus personajes están muy bien creados. Lo que más atrae de "Misfits" es la personalidad de Nathan, l chaval que más protagonismo tiene, a pesar de que la serie guarde una apariencia coral, donde todos deberían acarrear el mismo peso. Este joven, que siempre tiene alguna ocurrencia ingeniosa, pero molesta, que dirigirles a los demás y que se comporta de una forma singular es lo que soporta el peso de la serie. Los demás, giran en torno a él y tienen su efecto como satélites de este personaje interpretado por Robert Sheehan (en la fotografía siguiente).

Es decir, que recomiendo "Misfits" sin ambages. No perderéis el tiempo —especialmente porque dura tan poco que no se podría llegar a perder mucho, aunque no gustase— y probablemente descubráis algo diferente a lo que estáis acostumbrados a ver. Si hacéis caso a mi sugerencia, podemos volver a encontrarnos tras ello y comentar lo que aparece a continuación. Y, si ya habéis visto la serie, adelante, proseguid.

POSIBLES SPOILERS: En el primer capítulo, a estos jóvenes les cae un rayo desencadenado por una extraña tormenta, que podría haberlos matado. Al cabo de un rato, van descubriendo que el suceso les ha dotado a cada uno con un poder: uno se puede hacer invisible, la otra escucha los pensamientos de los demás, otro puede rebobinar el tiempo… sólo Nathan, el insolente, desconoce qué poder le ha tocado poseer. Lo que no se imaginan es que no so ellos los únicos que se han transformado. Pronto, el trabajador social aparece hecho una fiera tratando de matarlos… en realidad descubren que uno de ellos ya había muerto el día anterior a manos de este hombre. Tras muchas dificultades y riesgos, consiguen acabar con él y entierran a ambos en una obra.

Todo lo resumido ocurre en un primer capítulo, no está mal como arranque. Sabemos ya que, por motivos que se me siguen escapando, las series inglesas sólo tienen seis capítulos por temporada. Pero no comento esto para quejarme, una vez más, de lo mismo, sino porque está relacionado con lo que quiero decir de la serie. Se trata de un punto de partida poderoso que puede dar pie a muchísimas cosas. Incluso si esta producción, al ser británica en lugar de estadounidense, prefiere centrarse en el tema social y psicológico que en las aventuras y la lucha contra el mal, tiene mucho por donde ir. Pero está claro que en seis capítulos poco se puede desarrollar. No sé si por ese motivo o porque ya estaba concebida así desde el inicio, la serie, obvia cualquiera de esos desarrollos que se nos vendrían a la cabeza y nos regala otros cinco capítulos que se reparten entre lo prescindible y lo que no viene a cuento.

Existen algunas tramas que se continúan de un episodio a otro, que sí encajan con la historia que se podría contar. Por ejemplo, la novia del primer trabajador social entra como sustituta y sospecha que algo le ha ocurrido a su pareja. Investiga a los chavales y para ello, finge una relación con uno de ellos. Esto sí se corresponde con la narración habitual de un thriller.

Pero esto sólo pasa con algunos de los aspectos, en otras cosas, los capítulos son casi autoconclusivos.

SPOILERS GARANTIZADOS: Ocurre especialmente con el cuarto. Ese capítulo consiste en varios rebobinados totales que hace el personaje del corredor para intentar reparar el error que le llevó hasta allí. Finalmente, se da cuenta de que, si evita estar presente, el trabajador social matará a sus nuevos amigos porque él no podrá salvarlos. El episodio acaba con una situación idéntica a la que tenía antes de empezar, con la única salvedad de que ahora este chico tiene dos novias. Aparte de ser tan independiente, el capítulo cuarto incurre en una incongruencia habitual en los viajes en el tiempo, la famosa paradoja de la abuela: si él viaja en el tiempo para evitar ser detenido, no estará en el lugar donde le cae el rayo. Si no le cae el rayo, no podrá viajar en el tiempo para evitar el delit… ¿veis la paradoja?

El capítulo 6, es decir, el último, todavía se separa más de la generalidad de la serie. Es un capítulo muy bueno, eso sí, que recuerda a 'La invasión de los ultracuerpos', pero con humor. Mientras nuestros protagonistas se solazan en un descanso delante del lago, ven a una serie de jóvenes que parecen pertenecer a una secta o al falso anuncio de "Amo a Laura". Resulta que la líder tiene la capacidad de llevar a cualquiera por el buen camino diciéndole un par de frases. Sólo si evitas escucharlas, te salvas del lavado de cerebro.

Lo más extraño es que aquí, tres de ellos no llegan a usar nunca sus poderes y el del protagonista no se conoce hasta que termina el episodio. Esto no merecería ser señalado si se tratase únicamente de eso: de un capítulo donde algunas de las características no son explotadas. Pero es que esa conclusión se puede sacar en general de toda la serie. Y es entonces cuando te quedas con ese gesto de extrañeza. Algunos de los poderes no tienen ningún valor en ningún momento de la serie, en concreto los de las dos chicas. Es posible que la intención estuviera, simplemente, en hacernos ver cómo sus vidas son afectadas por esas capacidades, pero ni siquiera por ese lado se profundiza mucho. También hay que tener en cuenta lo absurdo del poder de una de ellas (retratada en la foto que cierra este artículo): que quien la toque sentirá deseos sexuales irreprimibles.

En general, es una serie que abre muchas tramas y conceptos, que toma numerosos caminos, que presenta jugosos personajes e intrigas, pero que no cierra ninguno de ellos. Espero que continúe porque me gustaría ver más de estos chavales y para ver si, gracias a contar con una mayor cantidad de capítulos, puede desarrollar mejor lo que se le ha quedado en el tintero.