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25 de abril de 2010

El cambio en la traducción que dio pie a una novela

Una de las prpopuestas para la próxima edición del Club de lectura de Lanavajaenelojo es 1280 almas, de Jim Thompson (1964). Esta novela, que en el original se titula Pop. 1280, es decir, «población: 1280», en su traducción al francés, de 1966, perdió a cinco de esas personas y se quedó en 1275 âmes. Elperejil sugería que, ya que se había suscitado esta novela, podía ser interesante aprovechar la ocasión para aclarar este misterio sobre la traducción. Y lo cierto es que no esperaba que la cuestión diese para tanto.

El traductor que llevó a cabo este cambio fue Marcel Duhamel, el editor de la serie Negra Gallimard, donde apareció la novela de Jim Thompson ocupando el número 1000. Este traductor, guionista y actor murió en 1977 y no parece haber dejado muchas explicaciones sobre su decisión.


Por lo que se comenta, la razón podría estar en la fonética. Parece ser que la pronunciación en francés del número 1280 (mil deuxcent quatrevingt) haría que la palabra «âmes» —en francés, «almas»— tuviese que pronunciarse más o menos como «tames», al tener que unírsele la «t» final del número. Sin embargo, 1275 (mil deuxcent soixante quince) haría que la pronunciación de «âmes» fuese algo así como «zames» suponiendo que esa «z» tenga la pronunciación de una «s» sibilante.

Lo curioso es que este cambio en la traducción ha dado pie a toda una novela. El autor de historias policíacas Jean-Bernard Pouy escribió en 2000 una obra titulada precisamente 1280 âmes —o sea que tan mal no sonaría— y que nos cuenta la historia de un librero parisino que recibe peticiones de sus clientes. Una de ellas consiste en encontrar a las 5 almas perdidas en esa traducción. Para ello, tendrá que viajar a EE. UU., a los lugares donde transcurre la novela de Thompson, e investigar. Las críticas sobre este libro lo califican, en general, de decepcionante, pero todas están de acuerdo en que el punto de partida resulta intrigante.

Si se quiere leer un extracto de esta novela, se puede encontrar, tras un comentario, siguiendo este enlace. Si alguien ya se la ha leído, que nos cuente, por favor, en un comentario, el resultado de las pesquisas del protagonista, Pierre de Gondol (a mí no me importa que me lo destripe, pero por si hay alguien que lo quiere leer hasta el final, que avise de spoilers).

No sé si será la primera vez que una traducción libérrima inspira la escritura de una obra nueva, pero el caso es que me resulta de lo más llamativo. Lo que está claro es que ahora ya no se podrá hacer una nueva edición francesa de la novela de Thomson con una correcta traducción, pues su título sería igual que el de la de Pouy.

Bertrand Tavernier llevó la novela al cine en 1981 y tituló la adaptación Coup de Torchon («bayetazo»). La película llegó a nuestro país con el mismo título que había llevado el libro y en Argentina se conoció como Más allá de la justicia. En Reino Unido y EE. UU. no hubo traducción, aunque en algunos sitios se puede encontrar una referencia a ella como «Clean up». En Australia llevó el título de Clean Slate, que significa literalmente «pizarra limpia», pero que se traduciría por «empezar de cero» o por «borrón y cuenta nueva». En alemán se tituló Der Saustall («la pocilga»).