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12 de abril de 2010

Le petit bleu de la côte ouest

La novela de Jean-Patrick Manchette Volver al redil tiene un título difícil de trasladar a otro idioma. En francés, se titula Le petit bleu de la côte ouest, que surge de una conversación entre el protagonista y un amigo en la que éste le ofrece poner música y nuestro hombre le pide que ponga un pequeño blues de la costa oeste, que es lo único que le gusta escuchar, como a esas alturas ya sabemos.

Entonces, el amigo se mofa de sus gustos musicales y le dice que solo tiene hard bop. Continuando las risas, le espeta que él si que es un pequeño blues, cosa que se ha dejado así en la traducción al español, sin añadir notas al pie ni ninguna otra indicación. En francés, un «bleu» se refiere coloquialmente a un soldado, un recluta, así que «petit bleu» puede perfectamente hablar de un «novato». Como el protagonista veranea en una localidad costera del oeste de Francia, aún cobra mayor sentido. Este chiste queda incomprensible en la traducción al español que publicó Júcar en la colección Etiqueta Negra.

No es de extrañar, ya que toda la edición está plagada de erratas y de fallos ante los que cuesta dar crédito. Se hace demasiado evidente que nadie ha hecho un repaso de las galeradas después de que la traductora entregase su trabajo. Tanto es así que hasta el nombre del protagonista está cambiado y dice Gerfault en lugar de Gerfaut.

Además de fallos, faltas de ortografía y otras lindezas, tiene algún detalle de traducción errónea que no sabría decir si obedece a desconocimiento o a censura —no me inclino por lo último, pues en otros momentos sí incluye palabrotas—. Se trata de una escena en la que la mujer le pide a Gerfaut que se calle, se acabe el whisky, se duche y follen. Con su estilo lacónico, en francés, Manchette añade justo después del diálogo: «Gerfaut se calló, se acabó el whisky, se duchó y folló». La traducción de Júcar, sin embargo, sustituye follar por «ven a abrazarme» y luego dice: «Gerfault se calló, acabó su whisky, fue a ducharse, volvió y la abrazó». El efecto no es el mismo.

Para que no sean todo críticas, diré que me gusta mucho la elección del título español, Volver al redil, ya que va muy en consonancia con el argumento de la novela. Ya que no se podía trasladar el juego de palabras, es preferible inventar un nuevo título y, por lo menos, es mejor que el inglés: Three to Kill. A la versión en BD que ilustró Jacques Tardi, en España se le dio la traducción de La balada de la Costa Oeste. También me parece un buen título, pues, aunque no mantenga el juego de palabras, sí logra ser bastante fiel al original y da un aire de polar.