¿Sobre qué tema quieres leer? Tenemos (casi) de todo

Todavía hay más temas... busca aquí el que te interesa

4 de febrero de 2014

“Sostenible”




En la actualidad, manejamos muchos términos absurdos. Algunos porque los hemos tomado de otro idioma y los hemos traducido mal y a medias, otros porque el concepto que se esconde tras ellos es en sí mismo absurdo y otros porque desde el principio nadie supo bien qué querían decir.

El último (y tal vez también el segundo) es el caso de la palabra "sostenible", que se suele usar con intención de indicar algo, pero que en la mayoría de los contextos, carece de sentido o no añade significación.

Aplicado a un proceso o desarrollo, que es el ejemplo que viene en la rae, el término “sostenible” se podría entender, pues en este caso se refiere a que literalmente ese desarrollo (o algo similar) se mantendría solo, sin ayuda adicional. El problema llega cuando el vocablo se aplica a edificios, parques, zonas verdes, áreas urbanizadas, etc.

Decir que algo de eso es sostenible es como no decir nada. En realidad, todas las cosas son  sostenibles, depende de cuánto queramos gastar o dedicar. O se puede decir con igual fundamento que ninguna cosa es sostenible: ni las montañas ni los continentes están ahí para siempre.

“Sostenible” necesita un adverbio para querer decir algo. Por ejemplo, "Fácilmente sostenible" se referiría a que necesita poco trabajo. "Económicamente sostenible" puede querer decir que no hace falta mucha inversión monetaria para mantenerlo en las condiciones semejantes. Bien. Pero “sostenible” a secas no nos dice nada. 


Entiendo que se haga una economía de lenguaje y que se dé por hecho que cuando decimos “sostenible” nos referimos a estos conceptos (“fácil u económicamente” sostenible). Pero igual que le presuponemos estos adverbios positivos delante, podríamos imaginar que lo califican aspectos negativos (“Pues este edificio es laboriosamente sostenible”, “El argumento que me acabas de dar es difícilmente sostenible”). Además, mucho me temo que para gran parte de las personas que utilizan o escuchan el término la cosa no es así, es decir, no creen que se emplee sin más por economía del lenguaje, sino que han llegado a asumir que “sostenible”, por sí solo, significa algo.

Lo peor quizá no sea eso, sino que se están empleando formas de construir o de urbanizar (y de hacer tantas otras cosas) que no son las idóneas, amparándose en un argumento de "sostenibilidad" que no significa nada.