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23 de junio de 2015

Veo 8 series al día y aún así veo menos tele que tú




El aumento de la calidad y el prestigio que han vivido las series de televisión en los últimos años del siglo pasado y principalmente en los tres lustros que llevamos de este ha provocado que puedas hablar de series en círculos no solo normales, sino incluso culturalmente elevados.

Antes, lo máximo que podías encontrar era a alguien con quien compartieses el gusto por una serie concreta, una, y charlar un ratito sobre ella, pero la conversación genérica sobre series como algo aceptado socialmente es nueva y supone, tal vez, la mayor revolución que ha vivido la televisión en los últimos tiempos.

Claro que, cuando eso comienza y demuestras que te conoces todas, todas las series que la gente ha visto o de las que simplemente han oído hablar, que has visto aunque sea el piloto de todo lo que llega de diferentes países, los interlocutores se empiezan a agobiar y es cuando surge la frase de siempre: “yo es que no tengo tanto tiempo para ver series”. 

Con esa frase te están dibujando como una persona que no tiene trabajo y que se pasa el día ante el televisor. Dan a entender que careces de vida y que todo lo que haces es consumir proyecciones audiovisuales.

No digo que no sea verdad en algunos casos, pero si lo pensamos solo un poquito veremos que no se tiene que dar necesariamente ese tipo de persona: ¿cuántas horas de tele ves tú al día? ¿Cuántas crees que veo yo? Es muy probable que vea más la tele esa persona que dice que no tiene tiempo para ver tantas series que la que confiesa que se conoce todos los estrenos de la caja tonta.

Vamos a hacer un cálculo: la media de horas que pasa una persona española ante el televisor es de cuatro o cuatro y media, según diferentes estudios. Durante cuatro horas y media se pueden ver cinco capítulos de series de 40 minutos y tres telecomedias de unos 20 y aún te sobran diez minutos para ir al baño o recoger la mesa.

¿De verdad la gente con la que hablas ve 8 series al día, 56 a la semana? Probablemente no. Probablemente viendo muchas menos, incluso muchas menos de la mitad, ya pueda parecer que se pasan el día entero ante la pequeña pantalla. Es decir, esa persona sobre la que crees que ve tanta tele al día a lo mejor ve una o dos horas, mucho menos de la media. Quizá mucho menos que tú.

 

¿Cuál es el truco?


Está claro: el disfrute de las series es activo y selectivo, mientras que la forma de interactuar con la tele que tiene la mayor parte de la gente es pasiva. Si dejamos el aparato encendido con todo lo que quiera emitir, probablemente necesitemos tres horas para concluir una película o dos para ver el capítulo de una serie española… si le añadimos todo lo que viene antes del prime time, como los concursos, los informativos y los programas de humor sobre actualidad ya estamos superando las cinco horas con creces. No digamos ya si lo que elegimos para el momento de mayor audiencia es un reality con su debate posterior correspondiente.

Lo que ocurre es que quien consume así televisión no es tan consciente de todo lo que ha visto ni de todo el tiempo que ha pasado ante la pantalla. Quien ve series va eligiendo cada capítulo que quiere o le toca ver y no ve más que eso, es como comer pipas peladas: probablemente en una bolsa del mismo tamaño te quepan tres veces más. Además, el que luego hable de ello con otras personas, lea en revistas y webs sobre el tema y encuentre incluso libros al respecto aumenta esa consciencia de lo que se ha visto.


Y no me refiero a las interrupciones publicitarias. Por supuesto, el factor influye, pero me refiero mucho más a las cosas que dejamos puestas sin tener interés en ellas, al encender la tele por sistema haya lo que haya en antena, al ser capaces de tragarnos cualquier cosa sin saber si quiera si nos gusta o aporta o no. No digo que de los realities no se pueda hablar, pero suele dar para la conversación del café de la mañana siguiente a la emisión, así como para los tuits que han estado saliendo esas siguientes 12-24 horas, no tiene más longevidad.

Por lo tanto, alguien que quiera ver esa misma cantidad de series que ven otras personas seguro que sí puede verlas, seguro que sí tiene tiempo de verlas. Lo único que tiene que hacer es prescindir de otro tipo de contenidos: no ver concursos, informativos, no ver realities, no ver programas de humor… anda, pues resulta que no les apetece renunciar a ellos. ¡Claro que no! No digo que tengan que hacerlo, no hay nada que apoye más que el que cada persona lea, vea, escuche lo que le dé la gana. Pero que no se excusen con la cuestión de la falta de tiempo.